Una de las canchas deportivas del instituto Domingo Rivero, con el suelo totalmente levantado. </p><p> / ARCADIO SUÁREZ

El IES Domingo Rivero de Arucas reclama unas instalaciones dignas

Estudiar en un entorno bonito; trabajar en un centro seguro. Nada más, y nada menos, pide a la Consejería la comunidad educativa del instituto de Arucas Domingo Rivero

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ Arucas

Cuando uno pasea por la calle de los institutos de Las Palmas de Gran Canaria -en el céntrico Paseo de Tomás Morales-, aparentemente nada llama la atención. La zona es un bullicio de estudiantes en las horas de entrada y salida de los tres centros educativos dependientes de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Pero poco más. El tráfico es el que es y la alegría y las voces propias de la edad dominan. En todo caso, a nadie se le va la vista a un entorno degradado por el paso del tiempo y la falta de inversión en el mantenimiento de los viejos edificios. Por contra, a poco más de 20 kilómetros de distancia, la situación es bien diferente. Y más o menos esta es la reflexión que hace Pablo Melcón, director del que fuera el primer instituto de enseñanza secundaria de Arucas, el IES Domingo Rivero.

Melcón, apoyado por la comunidad educativa, lleva años reclamando una serie de inversiones por parte de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. No pide más que unas obras que aporten seguridad a alumnado y profesorado; unas instalaciones salubres y dignas.

La cancha, que se cae a trozos, sobre todo su pavimento; los baños del gimnasio, inutilizados; y la fachada, de donde caen cascotes, la pintura cuelga y las grietas son ya inmensas. Esos son principalmente los tres puntos en los que el IES Domingo Rivero pide a la Consejería que actúe de forma urgente.

Es cierto, apunta Pablo Melcón, que se han llevado a cabo algunas mejoras, pero a la vista está que el mantenimiento anual no ha sido suficiente y ahora que acometer una reforma profunda. Ya no valen los lavados de cara. Aún sin creérselo, la directiva del IES Domingo Rivero de Arucas, recibió el pasado jueves una llamada telefónica y un comunicado vía correo electrónico en que el área de Educación del Gobierno de Canarias le informaba del próximo inicio de las tan ansiadas obras. «Yo cuando vea las obras, me lo creo».

Mientras, este profesor del IES Domingo Rivero desde hace 33 años, en el cargo de director desde hace 6 años, reconoce que se han hecho cosas, pero evidentemente no han sido suficientes ni a tiempo de evitar un deterioro masivo.

Las dos canchas deportivas del instituto Domingo Rivero evidencian una falta de mantenimiento, con el suelo totalmente levantado como muestar el director del centro; hay urinarios clausurados y las grietas son cada vez mayores en el frontis del centro educativo, con la consiguiente caída de cascotes. </p><p> / REPORTAJE GRÁFICO: ARCADIO SUÁREZ

El Ayuntamiento de Arucas «nos ha echado una mano» en la medida de lo posible, aunque no es su competencia. Y desde la Consejería de Educación también. Pero «es un centro viejo, dividido en dos edificios separados por una carretera», en los que desde hace ya muchos años se reclaman «obras de impermeabilización en cubiertas; arreglo de fachadas, ya que se registran continuas caídas de cascotes; hay deficiencias en los talleres de FP; las aguas de lluvia se estancan y se han podrido infraestructuras; hay urinarios y baños clausurados; el agua sale amarilla de lo mal que están las tuberías...». Y el listado de deficiencias sigue.

«La Consejería ha hecho arreglos», apunta y quiere resaltar el director del IES Domingo Rivero, «pero no hay un mantenimiento ni continuidad y la situación se agrava». Como ejemplo señala lo que era una pequeña grieta y que ya es de dimensiones considerables, con los hierros ya a la vista; o las dos canchas deportivas, impracticables; o «la parte exterior del centro, lamentable».

Para Melcón, «hay circunstancias que se pueden llevar más o menos, pero lo de la cancha es sangrante». Y como todo suma, o resta, hay en el centro «un problema de convivencia, académico y de seguridad».