Atasco creado en el acceso a la capital por el Sur al día siguiente de hundirse dos carriles en el Tivoli. / JUAN CARLOS ALONSO

El desvío del Tivoli creado al hundirse dos carriles volverá a su anterior estado

Obras Públicas repondrá los jardines asfaltados de emergencia cuando, el 11 de diciembre de 2019, se hundió el acceso viario a la capital por el lado mar

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Del derrumbe del muro de contención del lado mar que hundió dos de los tres carriles (el derecho y el central) de la principal vía de entrada a la capital, la GC-1, a la altura del Tivoli el 11 de diciembre de 2019, generando durante varios días retenciones kilométricas, no quedarán cicatrices en el paisaje cuando la Consejería de Obras Públicas del Cabildo ejecute la demolición del desvío provisional que habilitó con emergencia sobre una franja de los jardines colindantes para reponer los tres carriles.

Con un plazo de ejecución estimado de tres meses y un presupuesto de licitación de casi 600.000 euros, Obras Públicas acaba de sacar a concurso la demolición del desvío provisional del Tivoli y la reposición de los jardines afectados y por dónde circuló el tráfico hasta que en mayo de este año se abrió a la circulación el viaducto que sustituye al tramo hundido y sobre el que desde entonces pasan los vehículos.

Sólo tres días después del derrumbe, en los que dos equipos estuvieron trabajando 24 horas al día, se pudo abrir un segundo carril a la circulación en ese punto kilométrico, mientras que el desvío provisional con 3 carriles tardó tres semanas en construirse y ponerse en servicio. La solución para reponer el tramo hundido fue finalmente la construcción de un viaducto de 40 metros de longitud en lugar de la reposición del muro.

La cirugía practicada en el punto kilométrico 2+800 de la GC-1 le costarán un total de 3,6 millones de euros a las arcas insulares

Juan Carlos alonso

Las obras de reparación del tramo hundido costaron finalmente 2,98 millones de euros y se ejecutaron a lo largo de 16 meses que comenzaron en agosto de 2020. Con el presupuesto previsto para la cirugía estética posterior, los arreglos en la GC-1 junto al Tivoli le habrán sangrado 3,6 millones de euros a las arcas insulares.

Las retenciones de vehículos atrapados en dirección a la capital que provocó el cierre de dos de los tres carriles en el punto kilométrico 2+800 de la GC-1, con una intensidad media diaria de 75.000 vehículos, llegaron a extenderse a lo largo de 23 kilómetros, obligando también a desviar por la GC-3 el tráfico de camiones y guaguas. Se sucedieron durante varias semanas, yendo de menos a más.

3.000 metros cuadrados

El asfalto del desvío provisional que se va a demoler con los trabajos licitados por Obras Públicas ocupa una extensión de 3.000 metros cuadrados en el margen izquierdo de la GC-1, donde antes había una plantación de palmeras que tuvo que retirarse para poder acondicionar el desvío provisional.

Ahora se van a trasplantar en ese espacio especies autóctonas como palmeras canarias, acebuches y dragos y se realizarán también nuevas plantaciones de especies canarias.

Los trabajos se harán de día porque se ejecutarán en el margen exterior de la autovía y no está prevista una afección directa a la sección de esta carretera, aunque «el tráfico sí se puede ver afectado en cierto modo, ya sea por la generación de polvo o alguna actuación que pueda derivar en distracciones de los conductores», detalla el proyecto de las obras.