Un momento de la descamisá de las piñas, este sábado, en el centro de mayores de Agüimes. / Cober

Una descamisá con niños para plantarle cara a Halloween

Noche de finaos. Agüimes retoma la tradición en el centro de mayores del casco, donde organizó un encuentro intergeneracional. Hoy les cantará Pepe Benavente

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Agüimes

Antonia no anda muy católica de las piernas, pero ni por esas esta vecina de Agüimes quiso perderse este sábado el encuentro intergeneracional que organizó el Ayuntamiento en el centro de mayores del casco para preparar y, de paso, reivindicar, la tradición canaria de la noche de los finaos. Y como ella, una treintena más de su generación. Mientras se entretenían descamisando piñas, contaban a los jóvenes que quisieron acompañarles cómo eran aquellas otras reuniones que se montaban cada víspera del 1 de noviembre, de cuando los disfraces solo se ponían en carnaval, y no para conmemorar el recuerdo anual de los difuntos.

«Es que a mí no me gusta eso del Halloween», se pronuncia con respeto Antonia Tarajano. El centro está cerca de colegios y el viernes pudo ver cómo la chiquillería iba a clase vestida de brujos, dráculas y fantasmas. Todo eso le queda muy lejos a esta entusiasta vecina, secretaria de la asociación de mayores de Ariganez, que t odavía tiene fresca en su memoria aquella merienda a media tarde con la que ella y sus amigas celebraban en Guayadeque su particular tradición de finaos.

Arriba, vista general del salón con los mayores en faena. Sobre estas líneas, dos jóvenes aprenden a partir castañas. Al lado, otra perspectiva de los trabajos de este sábado para preparar para hoy la noche de los finaos. / Cober

«En aquella época no había casi ni coches y todas íbamos caminando al barranco». Eso sí, las niñas por un lado y los niños, por el otro. «Mi madre me metía en una talega almendras, higos pasados, guayabos, naranjas y hasta algarrobas, porque mi familia tenía un algarrobero en Los Corralillos». No iban de nada, iban como siempre. «Pero mi niño, si en aquella época solo teníamos dos mudas, una de diario y otra de vestir». Y las chiquillas salían de excursión con la de diario mientras sus padres iban al cementerio a enramar las tumbas de los familiares. Ellas partían a eso de las 15.30 y a las 17.30 o 18.00 ya estaban de vuelta. « Nos sentábamos juntas en el suelo, entonces no llevábamos paños ni platos, sacábamos lo que llevaba cada una, nos lo repartíamos y pasábamos el rato». Después en casa la familia asaba piñas y castañas y así cerraban la noche. «Más tarde vino lo de los trajes de canarias y la música, cuando lo hacíamos en la calle».

Trabajo en equipo. El centro de mayores partió este sábado decenas de kilos de castañas. / Cober

Así lo vivió ella y así se lo transmitió a sus dos hijos y a sus dos nietas. Pero ese empeño suyo no acaba ahí. «Tenemos que seguir peleando para que esta tradición nuestra no se pierda». Por eso se apuntó a colaborar en esta vuelta de la noche de los finaos al calendario festivo de Agüimes, después de que no pudiera celebrarse en 2020 por la pandemia. Regresa, pero con limitaciones de aforo, como advierte la edil de Mayores, Carmen Rosa Guedes, que anuncia además que hoy domingo contarán con la actuación del cantante Pepe Benavente. La plaza estará perimetrada y se dará prioridad a los mayores de Agüimes.

Arriba, dos personas desgranan piñas para hacer el cochafisco. Sobre estas líneas, un joven ayuda a colocar el millo una vez desgranado. Al lado, otro momento de la tarea. / Cober.

Esta sábado tocó preparar la fiesta. Se juntaron en el centro para descamisar piñas y partir castañas, entre otras tareas. Y hoy la celebrarán como manda la tradición. Según Guacimara Artiles, animadora social de Mayores, primero habrá una degustación y después vendrá la música. Están previstas 100 kilos de castañas, 600 piñas para asar; 300 para hacer cochafisco; 800 dulces típicos del municipio, como bollitos de anís o de naranja, mantecados o nevaditos; 40 litros de vino Señorío de Agüimes, 10 kilos de higos pasados y 30 litros de chocolate. A los mayores también les toca disfrutar en este inicio de la nueva normalidad.