Foto de archivo de la Ciudad de la Justicia, en la capital. / ARCADIO SUÁREZ

Un denunciante de la compra de votos en Mogán atribuye el caso a un complot político

Otro de los testigos que compareció este lunes, exedil de Ciuca, dice que vio cómo Onalia Bueno manejaba dinero en efectivo en la sede

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria.

Uno de los denunciantes de la presunta compra de votos por parte de Ciuca en Mogán, José Luis Curros, atribuye el caso a un complot político entre el exalcalde y exlíder moganero del PP, Francisco González, y el actual director insular de Comercio, Juan Manuel Gabella, pareja de la edil de NC en Mogán, Isabel Santiago; que él solo fue una «herramienta» de ellos, que aunque se presentaron tres denuncias manuscritas en 2015 a nombre de tres personas, todas fueron de su autoría, y que fue Gabella quien le dio los 500 euros con los que pagó el papeleo para fundar la asociación Regeneración Democrática con la que destapó aquella supuesta operación. Por su parte, desde la acción popular, que dirige NC, se le instó a que dijera entonces que aquellas denuncias eran falsas, pero no lo hizo, no dijo que fueran falsas, aunque el magistrado advirtió a la letrada de que no podía inducir al testigo a inculparse de un delito.

Curros fue uno de los cinco testigos que este lunes comparecieron ante el Juzgado de Instrucción 3 de San Bartolomé de Tirajana en el caso de la presunta compra de votos, en el que figuran como investigados la alcaldesa, Onalia Bueno (Ciuca), y los ediles Mencey Navarro (Ciuca) y Tania Alonso (CC). Otro fue el exedil de Ciuca, Domingo Rodríguez, que declaró haber visto a Bueno en 2015 manejando billetes de 50 euros en la sede, pero desde la defensa trataron de desacreditar su testimonio porque en las elecciones de 2019 fue de número 2 con NC. También contó que tras los comicios Bueno pidió a los ediles que ingresaran 2.000 euros en una cuenta, indicio de una posible financiación irregular, según la acción popular. Otro testigo, Alfredo Almeida, reconoció que llamó a Bueno para pedirle cómo votar por correo, pero negó que le compraron su voluntad. Estaba muy agradecido con la alcaldesa por su gestión respecto a un caso personal. Otro fue Cristo Jonathan Rodríguez, que no reconoció su firma en una de las tres denuncias que luego se presentaron por ordenador. Confesó que le compraron el voto, pero que no sabe quién ni qué partido. Y otro compareciente fue Orlando Quintana, que grabó a Pepe el Japonés reconociendo la trama y que dijo que lo hizo precisamente porque el Japonés es conocido en Mogán por ser un «farfullo», un mentiroso.