Imagen de este jueves de cultivos en bancales en las medianías de Gran Canaria. / Juan Carlos Alonso

Los cultivos sobre la cota 300 son los más agraciados con las últimas lluvias

Las hortalizas y papas del interior, a donde no llega el agua depurada que vende el Consejo Insular a precio estable, se ahorran varios riegos

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Los cultivos de hortalizas y papas situados por encima de los 300 metros de altitud son los más beneficiados de las lluvias caídas estos últimos días en Canarias, al menos en Gran Canaria, según el presidente de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Canarias, Rafael Hernández.

Aunque esta vez las precipitaciones no han sido tan uniformes ni cuantiosas como las provocadas a finales de septiembre por el ciclón Hermine, «siempre que llueve es una excelente noticia para el campo», destaca Hernández.

Mejor noticia es aún, mantiene el presidente de COAG Canarias, si tales precipitaciones se producen, en el caso de la isla redonda, en los municipios del interior y de las cumbres, como Tejeda, Artenara, Vega de San Mateo, Valleseco o Teror, a donde no llega el agua regenerada que suministra el Consejo Insular de Aguas (CIA) para el riego agrícola.

Calabacines, coliflores, lechugas, zanahorias y papas son algunos de los cultivos que gracias a las últimas lluvias caídas y a la bajada de temperaturas que han traído consigo «necesitan ahora menos agua porque el tiempo está más fresco y han tenido varios riegos gratuitos».

Una hectárea de hortalizas

Teniendo en cuenta que una hectárea de hortalizas consume, aproximadamente, entre 3.500 y 4.500 litros de agua al año, detalla Hernández, los agricultores «se han ahorrado una pasta» con las últimas lluvias.

El beneficio no es solo directo en el bolsillo de los productores sino también indirecto, merced a la recarga de los acuíferos que se produce con las precipitaciones y al aumento del nivel freático de los pozos que se utilizan para el riego de los cultivos y que «cada vez tienen el agua a más profundidad», señala el presidente de COAG Canarias.

En todo caso, las precipitaciones benefician a todos los agricultores, aunque en Gran Canaria los situados por debajo de la cota 300 tienen asegurado el riego por parte del CIA, que pone a su disposición 19 millones de metros cúbicos anuales a precios estables desde 2007. Vende la hora de agua, equivalente a 36 metros cúbicos, a 6 euros si es depurada y a 15 si procede de terciarios propios.

Por encima de esa altitud el precio al que se consigue el preciado líquido puede llegar a los 90 céntimos o un euro por los mismos 36 metros cúbicos.

Las grandes presas, al 11% de media

Las ocho grandes presas del Cabildo grancanario, gestionadas por el Consejo Insular de Aguas, comenzaron este mes de diciembre con 2,66 millones de metros cúbicos embalsados y al 11% de media de su capacidad.

La presa de Soria, la de mayor capacidad de Gran Canaria, hace un año, / Juan Carlos Alonso

El porcentaje de llenado se elevaría al 25% si se excluye el volumen y la capacidad del mayor de todos esos embalses, el de Soria, que estaba al 0% y apenas conservaba 54.320 metros cúbicos, cuando puede almacenar más de 12,92 millones de metros cúbicos, que es su máximo volumen histórico.

Un año antes, a 30 de noviembre de 2021, esos mismos ocho embalses atesoraban más de 3,32 millones de metros cúbicos y estaban al 14% de media, cifra que se elevaba al 26% excluyendo a Soria.

Y otro año antes, a 30 de noviembre de 2020, el volumen almacenado en esas ocho presas era, aproximadamente, la mitad del acumulado 12 meses después. No llegaba a 1,38 millones de metros cúbicos y estaban al 12%, que apenas subía al 13% incluyendo Soria.

La presa de Candelaria el pasado mes de agusto, tan vacía que se ve la ermita que ahogó. / Arcadio Suárez

A 30 de noviembre de 2022 la presa con más agua era la de Gambuesa, con 842.303 metros cúbicos, el 62% de su capacidad, siendo también la más llena. Le seguía Chira, con 710.246 metros cúbicos (13%), y al 45% del volumen que pueden almacenar estaban El Mulato y Vaquero, con 340.445 y 120.798 metros cúbicos, respectivamente.

Ayagaures empezó el último mes del año con 419.900 metros cúbicos (23%), Candelaria tenía 135.035 (34%) y Fataga guardaba 33.275 (10%).