Yonay Concepción es desde 2015 el director técnico del proyecto de Chira-Soria en el Consejo Insular de Aguas. / JUAN CARLOS ALONSO

«Chira-Soria es una garantía y reduce el riesgo de apagones»

El director técnico de la central hidroeléctrica del Consejo Insular de Aguas dice que su necesidad es «irrefutable» y espera que se empiece antes de julio.

JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria.

Ingeniero de 43 años, Yonay Concepción defiende la construcción de Chira-Soria cuanto antes.

-¿Cuándo se resolverá la declaración de impacto ambiental del proyecto de Chira-Soria?

-La esperamos para los meses de abril o mayo.

SEGURIDAD «Las presas de Chira y Soria son seguras. Con más de 50 años, su comportamiento es magnífico» CAPACIDAD«La capacidad de la mayor batería de litio del mundo es 25 veces inferior a la de la central»

-¿Puede adjudicar REE obras de algunos elementos de la central antes de la declaración?

-Lo que REE ha empezado es la expresión de interés para ir avanzando en la tramitación que necesita la adjudicación, pero condicionado a lo que determine la declaración de impacto.

-¿Es aún posible que las obras empiecen antes de julio y que acaben en 2026?

-Seguimos con la idea de que las obras podrán ser una realidad dentro del primer semestre. Y si empiezan en 2021, la central será una realidad en 2026. Lo tengo claro por la composición y cómo está organizada la obra.

-¿Quién es el responsable de la seguridad de las presas?

-La titularidad es del Cabildo y lo que se otorga es un uso más dentro del embalse. La gestión de la seguridad corresponde al Consejo Insular de Aguas. No ha habido cambios desde la adjudicación en 2011.

-¿Aguantarán el uso hidroeléctrico, la presión del llenado y vaciado continuo?

-Las presas, no solo Chira y Soria, son estructuras inherentemente seguras. Ambas tienen más de 50 años y su comportamiento es magnífico. No tienen ninguna patología. Y estamos elaborando un proyecto de adecuación para actuar preventivamente y dotarlas de sistemas de control y auscultación.

-Ese proyecto detallará cómo se impulsará a las cumbres el excedente de aguas previsto.

-Así es. Son 700.000 metros cúbicos de excedentes al año que vamos a impulsar desde Piedra Hincada, por encima de la presa de Chira, donde tenemos un depósito y una estación de bombeo, hasta la parte alta de Tejeda para garantizar el riego en las cumbres aprovechando infraestructuras existentes. Estamos analizando trazados, costes y longitud. En abril tendremos el anteproyecto con el estudio de alternativas y el proyecto de construcción se debe entregar en julio.

-¿Aceptará el Cabildo que el proyecto construya 37 torretas de alta tensión a lo largo de casi 15 kilómetros?

-La decisión que adopte el Órgano Autonómico de Evaluación Ambiental será la decisión mejor para Gran Canaria y la que se adopte como solución.

-¿Afectará el emisario submarino de la desaladora a los sebadales de la ZEC Franja Marina de Mogán?

-El emisario submarino no llega a la ZEC Franja Marina de Mogán y el difusor Ventury previsto garantiza que la salmuera no afectará a la vida marina. Cae sobre un blanquizal, no hay sebadales en la zona.

-Está previsto el uso de 3.985 kilos de explosivos diarios mientras duren las obras subterráneas. ¿No es mucho?

-La cantidad de explosivos prevista en Chira-Soria es la mitad de la que se va a usar en la carretera de El Risco a Agaete o la empleada en el tramo de la GC-1 entre Puerto Rico y Mogán. Serán microvoladuras concentradas en el entorno de las presas que reducen las vibraciones alrededor. Y solo en las primeras fases de las obras subterráneas, durante un periodo inferior a 20 meses.

-¿A dónde irán los excedentes de inertes que generarán las excavaciones?

-El proyecto prevé usarlos para restaurar espacios degradados en la desembocadura del barranco de Arguineguín, como la cantera de San José y otros de obras anteriores. El volumen ronda los 660.000 metros cúbicos y una pequeña parte se quedará en la Cañada de la Vaca Sur, cerca de Chira, primero para acopio temporal y luego para la restauración de ese entorno.

-El proyecto actual es bien distinto al adjudicado en 2011.

-El cambio más importante es que hasta 2015 era una central de generación y ahora es de almacenamiento de renovables no gestionables. Otro es la ampliación de la desaladora de 5.200 a 7.800 metros cúbicos al día. El túnel de acceso evita hacer modificaciones en la GC-505, que tenían gran impacto sobre el territorio, y permite soterrar el primer tramo de alta tensión. En relación al anterior proyecto, ahora hay un 42% menos de torres. Además, el emisario submarino se dota desde 2020 del difusor Ventury y la cámara de captación se ha retranqueado para minimizar su impacto ambiental.

-¿En qué mejorará la penetración de las renovables?

-Con la central pasaríamos de una contribución de las renovables para cubrir la demanda del 16,8% en 2020 a un mínimo de 51% en 2026. Actualmente hay 256 MW instalados y con las autorizaciones de enganche vamos a pasar a 908 en 2026, entre eólica y fotovoltaica. Con una demanda punta de 550 MW, esos datos justifican la necesidad irrefutable de almacenamiento.

-¿Por qué almacenamiento hidráulico y no baterías?

-El hidráulico supone el 96% del almacenamiento de energía renovable a nivel mundial. La capacidad de generación de la mayor batería de litio del mundo es 25 veces interior. Y Chira-Soria aporta la inercia necesaria para garantizar estabilidad y la garantía de suministro.

-¿Qué quiere decir que aportará seguridad al sistema?

-La generación tiene que ser igual a la demanda en todo momento. Esa flexibilidad para igualarla la aporta Chira-Soria. Permite que las variaciones en la generación renovable se pueden compensar porque es capaz de generar durante 16 horas seguidas los 220 MW que tiene en modo turbinación. Es una garantía que además reduce al mínimo el riesgo de apagones porque se activa en cortocircuito hidráulico, lo que permite pasar de bombear a turbinar en tiempo real.

-¿Superan los beneficios a los impactos de la central?

-Sin duda. Ahorra 122 millones de euros al año al sistema eléctrico, reduce un 20% las emisiones de CO2 y es compatible con el entorno. La única afección al barranco de Arguineguín es la creación de la senda turística. Una vez acabada la obra quedará en perfectas condiciones.