Recreación de cómo el plan mejorará la integración de la fábrica en su entorno. / C7

Ceisa invertirá 10 millones en la fábrica y en el entorno si le renuevan la concesión

La cementera, que está dispuesta a estudiar una propuesta de uso mixto del puerto de Santa Águeda, presenta un plan de eficiencia energética

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

La empresa Cementos Especiales de las Islas, Ceisa, que gestiona la cementera de El Pajar, en San Bartolomé de Tirajana, invertirá 10 millones de euros en un ambicioso plan de sostenibilidad y de integración paisajística si el Gobierno canario le autoriza la prórroga que ha solicitado para mantener la concesión del puerto de Santa Águeda. Claudio Piernavieja, coordinador general de la compañía, dejó claro que ese programa inversor, que i ncluye, entre otras acciones, dotar al barrio de un aparcamiento de más de 200 plazas y prolongar hasta el llamado tanque inglés el paseo de El Perchel, está «condicionado» a la renovación de la concesión, que acaba en octubre de 2022.

El uso del muelle se lo disputan la cementera, para fines industriales, y la patronal turística, que reivindica que tenga carácter deportivo. Para resolver qué destino se le da, el Gobierno de Canarias creó una comisión de trabajo interdepartamental que, tras varios meses de estudios y reuniones con las partes afectadas, deberá emitir un dictamen que, en todo caso, no será vinculante, pero que tendrá su influencia en la decisión que finalmente adopte el ejecutivo regional. Piernavieja cree que ese dictamen, anunciado inicialmente para febrero de este año, debe ser inminente. Rehusó valorar el estudio jurídico que sobre el muelle difundió recientemente la patronal turística y se mostró favorable a estudiar un posible uso mixto del puerto, que es una de las opciones que están sobre la mesa de la comisión. «Ante esa posibilidad, la analizaríamos con el talante dialogante que siempre hemos mostrado», afirmó.

El plan presentado este jueves se ejecutaría en varias fases y en una superficie aproximada de 40.000 metros cuadrados, según explicó Piernavieja, que recalcó que casi todo el proyecto se realizaría sobre suelo propio de la cementera. Lo estructuró en cuatro tipo de actuaciones, aunque todas están interrelacionadas.

Unas son de eficiencia energética, que implicará la instalación de paneles fotovoltaicos en el suelo y las cubiertas de la fábrica, con las que la cementera prevé obtener el 25% del consumo energético de la actividad de la fábrica.

Otras tienen que ver con la integración paisajística de la industria, que conllevará seguir demoliendo estructuras existentes y ya en desuso, la aplicación de un tratamiento arquitectónico a la cementera que reduzca el impacto, por ejemplo, de sus torres, y potenciar la presencia de vegetación dentro y fuera de la fábrica.

El tercer paquete plantea medidas de movilidad y tráfico rodado, entre las que anunció la creación de una semi-rotonda a las puertas de la cementera para evitar el efecto calle cortada, porque la vía principal de El Pajar muere en la entrada de la fábrica. Y también la construcción, en suelo de Ceisa, de un aparcamiento para vecinos, turistas y visitantes de más de 200 plazas con una electrolinera.

Tiende la mano al sector turístico con la ampliación del paseo

El cuarto bloque de actuaciones plantea mejorar la conectividad peatonal y dotar de una nueva zona de ocio a El Pajar. Con ese fin, el plan previsto se propone prolongar el paseo de El Perchel hacia el este, hacia la punta del mismo nombre, hacia lo que llaman el tanque inglés. El proyecto contempla además aprovechar infraestructuras en desuso como un antiguo foso de la fábrica y reconvertirlo en varias piscinas. Piernavieja subrayó que se trata de una apuesta de futuro concebida para integrar los usos industriales con el entorno y que tiende la mano a los otros sectores que operan en la zona, sobre todo al turístico.