Simulación de las plataformas flotantes de dos aerogeneradores propuestas en los dos proyectos Canarray. / C7

El Cabildo rechaza los nuevos parques eólicos marinos por su impacto visual

Política Territorial ha informado en contra de siete proyectos porque no existe una ordenación previa ni una distancia mínima a la costa

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

El Cabildo ha informado en contra de la autorización de hasta siete parques eólicos marinos en aguas del sureste y sur de la isla, que acumulan una potencia de 524 MW y suman 60 aerogeneradores, al defender que su implantación debería estar previamente ordenada y que deben alejarse lo máximo posible de la línea de costa para evitar el impacto paisajístico.

Así figura en todos sus informes desfavorables a las consultas del Ministerio para la Transición Ecológica sobre los proyectos de parques eólicos marinos que han iniciado su declaración de impacto.

El Cabildo quiere priorizar las tecnologías que posibiliten el alejamiento de la costa de esos aerogeneradores (parques flotantes) y reclama el establecimiento de una distancia mínima suficientemente alejada para que no afecten al paisaje y disfrute del litoral. Esa distancia mínima, propone, debería ser de seis millas náuticas, basándose para ello en un estudio de localización de un parque eólico marino en la costa de Asturias.

Exigir a todos los proyectos de parques que incluyan una simulación del efecto visual real que van a producir desde distintos puntos de la costa, así como sobre la acumulación de los mismos, es otra demanda de la Consejería de Política Territorial en los informes que viene remitiendo al Ministerio.

El ámbito marino más afectado por los parques eólicos «abarcará desde el frente de Arinaga hasta prácticamente la playa de Tarajalillo», expone por ejemplo en el último informe, contrario a la autorización de Canarray I y Canarray promovidos por Enerocean y que suman 180 MW de potencia. «Esto supone que la cuenca visual de toda esa costa quedará condicionada por la visual del horizonte interrumpida por los aerogeneradores, extendiéndose dicha interrupción hasta la zona turística del litoral del sur», mantiene.

Ubicación prevista para los proyectos Canarray I y Canarray II de la empresa Enerocean en aguas del Sur. / C7

Así, el impacto paisajístico de los parques eólicos marinos propuestos, además de afectar a los residentes y usuarios de Arinaga-Pozo Izquierdo-Castillo del Romeral, también lo hará a los del entorno natural de la Costa de Tenefé, a los residentes de El Matorral y Castillo del Romeral, al Sitio de Interés Científico de Juncalillo del Sur y a los usuarios (turistas y residentes) «de gran parte de la zona turística del litoral del Sur, principalmente los de las playas de Tarajalillo, El Águila, San Agustín, Las Burras y El Inglés», agrega.

La consejera de Política Territorial, Inés Miranda, aclara que el Cabildo no está en contra de la instalación de parques eólicos marinos pero sí «del desorden y el impacto paisajístico» y considera «descabellado» que la ubicación sea elegida por cada promotor al no existir emplazamientos previamente seleccionados para ello.

Miranda también cree preciso conocer la potencia necesaria estimada antes de autorizar los parques, teniendo en cuenta la combinación de la prevista en tierra y en el mar, dado que los 11 proyectos interesados en ubicarse en aguas del Sureste que habían iniciado ante el Ministerio el trámite de evaluación ambiental hasta junio pasado suman 834 MW de potencia.

Asimismo, el Cabildo exige que todas las líneas de evacuación de los parques marinos que se localicen en este sector entren en tierra por el mismo lugar, la zona en que se localiza la central térmica de Juan Grande para no hipotecar ni fragmentar la protección y las previsiones de restauración de los espacios costeros sitos entre Pozo Izquierdo y Castillo del Romeral.

Con los mismos objetivos, pide al Ministerio que se prevean subestaciones eléctricas comunes para varios parques y que se localicen preferentemente en lugares situados al norte y noroeste de la central de Juan Grande y sin afectar al área libre estructurante del barranco de Tirajana.