Imagen de este martes del carril de la GC-1 abierto tras ser reparado. / juan carlos alonso

El Cabildo reabre este martes el carril de la GC-1 dañado por Hermine

El vicepresidente insular Miguel Ángel Pérez anuncia la nueva previsión en un tuit. La reapertura adelanta en dos semanas la fecha inicialmente prevista

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

El Cabildo de Gran Canaria reabrirá este martes, a partir de las 07.00 horas, el carril de la GC-1 que resultó dañado a la altura de Telde por los efectos que provocó la borrasca Hermine y que ha estado causando colas kilométricas, sobre todo en horario de tarde, durante la última semana. La corporación insular contrató de emergencia y por un presupuesto de 1,2 millones las obras de reparación del muro de contención que cedió y que dejó en riesgo la estabilidad de una parte de la autovía. Cayó un tramo de 12 metros del paramento que sostiene la plataforma viaria a su paso por el barranco del Negro.

El propio vicepresidente de la institución y consejero insular de Obras Miguel Ángel Pérez ha anunciado esta reapertura a través de un tuit. De confirmarse, el carril reabrirá con dos semanas de adelanto respecto a las previsiones oficiales. Pérez siempre dijo que aunque las obras durarán cinco meses, la idea era que el carril volviera a estar operativo en tres semanas. Al final ha bastado una intensa semana de obras, mejor dicho, 6 días. Las ejecuta la empresa Satocan y consistirán en la construcción de un nuevo muro de 130 metros de largo.

«Hemos trabajado a destajo y casi sin descanso, 16 horas al día durante 6 días seguidos, para poder abrir el segmento de carril que nos vimos obligados a cerrar por seguridad para poder arreglar el muro que se desplomó debido a las intensas lluvias que dejó a su paso la borrasca ‘Hermine’», afirmó este lunes Pérez en un comunicado. El vicepresidente agradeció el « gran esfuerzo» realizado por trabajadores del Cabildo y de Satocan para permitir la reapertura en «tiempo récord».

Esa rapidez, aclaró el consejero en esa nota, no ha restado un ápice a la seguridad. «Hemos acelerado al máximo la construcción base del muro para asegurar la carretera y poder abrir el carril cortado al tratarse de la GC-1, la arteria de comunicación más importante y más transitada de la isla que soporta una elevada densidad de tráfico».

Por ello, añadió, «hemos destinado un exceso de recursos a esta actuación parcial en la que se han rehabilitado 12 de los 130 metros afectados del muro». Solventada esta actuación parcial, aclara Pérez , durante los siguientes 5 meses se continuará asegurando el resto de la estructura dañada, los 118 metros restantes, trabajos que, precisó, se harán en horario nocturno.

Imágenes del carril de la GC-1 ya reabierta. / Juan Carlos Alonso

44 bloques de hormigón de 7 toneladas cada uno

En concreto, según explicita el comunicado, se ha ejecutado un muro de gravedad a modo de forro que ha consistido en la colocación de 44 bloques de hormigón de un peso de 7 toneladas cada uno de ellos y la puesta en obra de 270 metros cúbicos de hormigón de HM-40 de resistencia. El muro se ha elaborado colocando los bloques de hormigón en un ancho de 12 metros para sustituir el tramo de muro dañado y se ha ido rellenando en tongadas con el hormigón de alta resistencia.

La ejecución del muro de gravedad en sí ha sido de sólo 2 días y medio empleándose el resto del tiempo en ejecutar una carretera para poder acceder al pie del muro caído. Los medios principales empleados han sido 3 retroexcavadoras, una grúa de 55 toneladas, una grúa de 400 toneladas, una bomba de hormigón y varias hormigoneras. Asimismo, en el parque desde donde se han transportado los bloques de hormigón se ha dispuesto de una tercera grúa de 80 toneladas.