Borrar
Imagen de archivo de la travesía del barrio de Miraflor, en Teror. Arcadio Suárez
El Cabildo licita la redacción del proyecto de mejora de la carretera de Miraflor
Gran Canaria

El Cabildo licita la redacción del proyecto de mejora de la carretera de Miraflor

Teror ·

La ampliación del Puente del Molino y de la travesía buscan acabar con los problemas circulatorios y de seguridad de la GC-21 en ese punto

Patricia Vidanes Sánchez

Las Palmas de Gran Canaria

Miércoles, 24 de abril 2024, 22:53

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras del Cabildo de Gran Canaria, que dirige Augusto Hidalgo, ha sacado a licitación la redacción del proyecto de mejora de la carretera de Miraflor, en el municipio de Teror.

El objeto del contrato, más exactamente, es la 'Redacción de un proyecto constructivo para la realización de las obras de ensanche del puente El Molino y mejora de la travesía'. Para ello se cuenta con un presupuesto base de licitación de 73.423 euros y un plazo de duración de seis meses.

La mejora del tramo urbano de la GC-21, al paso por el barrio de Miraflor, es uno de los grandes proyectos pendientes en materia de carreteras para el municipio de Teror.

El área insular de Obras Públicas se había comprometido con el Ayuntamiento, desde que se diera por finalizada la obra de la nueva carretera, para desarrollar un proyecto que haga más seguro el tramo tanto para peatones como para vehículos.

El lugar se estrecha una vez se llega a la altura del puente, a lo que se suma que es un tramo urbano, con viviendas, locales comerciales y establecimientos de restauración. Además, los vecinos se quejan del riesgo que sufren debido a los numerosos accidentes de tráfico registrados en el barrio.

Para ensanchar el paso se debe llevar a cabo una actuación singular sobre el Puente del Molino, previa posible rehabilitación.

«Los puentes de piedra antiguos tienen un peculiar comportamiento estructural y no responden bien ante configuraciones de cargas asimétricas», se señala en el pliego de prescripciones técnicas.

Se ensanchará el puente de finales del siglo XIX, además de urbanizar los márgenes de la vía y habilitar sendas peatonales

Dada la antigüedad del Puente del Molino –finales del siglo XIX–, hay que tener en cuenta que no fue proyectado ni construido bajo ninguna normativa o metodología similar a las que hoy se utiliza.

«Será necesario, por tanto, conocer el comportamiento estructural en detalle» para desarrollar el proyecto.

Se reconoce, además, que el ensanchamiento futuro «podría implicar la modificación puntual del trazado de la carretera en las proximidades del mismo», pero nunca la destrucción del puente.

Y todo ello una vez que se ha reconocido que la travesía de Miraflor –de la carretera GC-21– «presenta un nivel de conflictividad alto, con población y tráfico medios, pero con graves problemas de transitabilidad por la configuración actual».

Partiendo de esa base, el proyecto aún por redactar debe dar solución y mejorar la compatibilidad de los tráficos de paso y los derivados de la actividad urbana, como la mejora del acceso al transporte público o la convivencia con el peatón.

Y todo ello supondrá una «mejora de la capacidad funcional, moderación de la velocidad, aumento de la permeabilidad peatonal y la ordenación del entorno».

Urbanizar los márgenes de la travesía también es primordial, además de dotar la zona de una red de drenaje de aguas pluviales, actualmente inexistente.

Aunque se trata de un tramo urbano, tiene características de interurbano; no dispone de zonas de aparcamiento señalizadas, con bordillos y aceras deterioradas, de ancho insuficiente o ausencia de ellas; y alumbrado defectuoso. Se hará necesario pues la urbanización de los márgenes de la vía y la puesta en funcionamiento de sendas peatonales.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios