El presidente del Cabildo, Antonio Morales, en una visita a la presa de Soria, el vaso inferior de la central hidroeléctrica de bombeo. / C7

El Cabildo insta REE a revisar la alta tensión de Chira-Soria y a enterrar sus 15 kilómetros aéreos

El concedente alega que el impacto paisajístico de la línea y sus 37 torretas es «muy significativo» y «permanente» y pide otro estudio de alternativas

JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria.

Al concedente de la central hidroeléctrica de Chira-Soria, el Cabildo a través del Consejo Insular de Aguas (CIA), no le ha gustado el análisis de alternativas para la línea de alta tensión de evacuación de la energía que genere realizado por la concesionaria, Red Eléctrica de España (REE), ni sus conclusiones. Y condicionará su necesario visto bueno al proyecto a que se cambie.

Así se lo hace saber en sus alegaciones al reformado II del proyecto, en el que le insta a revisar la valoración de las alternativas y su comparación y reitera que soterrar al 100% la línea entre la caverna y la subestación de Santa Agueda «podría resultar ambientalmente la más favorable» si se contemplan las medidas correctoras y variantes que propone. Es, la más compatible con el planeamiento insular.

ESTUDIO DE IMPACTO

  • Red Natura La línea de evacuación cruza dos veces el barranco y atraviesa 9.428 metros de la ZEC Macizo de Tauro II

  • Análisis El Cabildo exige revisar la valoración del impacto en el paisaje, la flora, los hábitats, los espacios protegidos...

  • Comparativo Los criterios de comparación de opciones perjudican al trazado bajo tierra

La opción por la que se decanta REE, soterrada en los 2.600 metros entre la caverna y su túnel de acceso y aérea a lo largo de casi 15 kilómetros gracias a 37 torretas de 37 a 73,5 metros de alto, «producirá un impacto paisajístico muy significativo de carácter permanente en uno de los espacios y de los paisajes de mayor relevancia del ámbito». Dice que el tramo de 6,5 kilómetros entre Degollada de Cortadores y la Junta de los Caminos «debe evitarse» y recuerda que 9.428 metros cruzan la Zona de Especial Conservación (ZEC) Macizo de Tauro II.

El Cabildo quiere revisar la valoración del impacto de las alternativas en la flora, los hábitats de interés comunitario, los espacios naturales protegidos, el patrimonio cultural y el paisaje, así como el análisis comparativo que incluye el modificado II.

Al respecto, critica que la afección a las tarajaledas se repite en tres aspectos, «lo que repercute de manera importante en el estudio comparativo», que en las zonas arqueológicas «es de mayor relevancia» que en los elementos etnográficos y que hay una inadecuada identificación de las áreas sensibles que deja fuera «gran parte de los espacios y lugares paisajísticamente más valiosos y frágiles».

A su juicio, el concepto de intervisibilidad ponderada que utiliza REE «favorece la implantación de la línea por las zonas menos visibles» desde las más antropizadas en el fondo del barranco de Arguineguín, desde las que no se ve parte del trazado aéreo, cuando «constituyen paisajes de especial valor e interés». Además, no se contemplan las medidas de restauración paisajística, «fundamentales en la alternativa soterrada», en la que una parte importante de los impactos son susceptibles de restaurar.

Sobre el estudio comparativo de alternativas, el Cabildo lamenta que en las opciones aéreas no se valore la incidencia ambiental conjunta de la alta tensión, el anexo de instalaciones, la conducción de impulsión y el nuevo acceso al túnel principal de la central, reclama que se incluya la posible restauración de una parte de las zonas afectadas por las obras, lo que beneficiaría a la opción soterrada, y demanda más información sobre el impacto de las superficies de trabajo para el montaje de las torres en las alternativas aéreas.

El trazado aéreo de la línea de alta tensión por 11.624 metros de Mogán y 3.263 de San Bartolomé de Tirajana no es el único cambio que el propietario de las presas quiere introducir en el proyecto de la central, de 220 MW de potencia de bombeo y 200 MW de generación, que REE pretende empezar a construir antes de julio de 2021.

Su visto bueno depende también de que se modifique el emisario de la desalinizadora de El Pajar, la zona elegida para el vertido de inertes resultantes de las excavaciones en la zona de Soria, las plataformas permanentes previstas y los nuevos accesos a la central y las presas.

«Con las salvedades enumeradas», el Cabildo «estima que el proyecto que permitirá desarrollar la soberanía energética es compatible y favorable con las competencias sectoriales» de esta corporación.