Antigua unitaria de La Ladera, en La Aldea de San Nicolás, que acogerá cuatro viviendas en tránsito. / C7

El Cabildo hará casas de tránsito en 5 municipios y estudia 7 inmuebles más

Antiguas unitarias y casas en desuso servirán de domicilio para 16 familias en emergencia. Vivienda financia 6 proyectos con 972.497 euros en total

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

El Consorcio de Viviendas del Cabildo cerró el año pasado cinco convenios con otros tantos ayuntamientos de la isla para convertir inmuebles municipales en desuso en viviendas de tránsito destinadas a familias en situación de emergencia.

Los cinco convenios firmados permitirán ofrecer un alojamiento temporal a 16 familias, cuatro en la antigua escuela unitaria de La Ladera, en La Aldea de San Nicolás, y otras tantas en una vivienda que fue guardería en el barrio de Miraflor, en Teror, que en principio es la que tiene el proyecto más avanzado y la primera que se abrirá.

Otras tres viviendas compartidas se conseguirán en una casa canaria del Valle de Agaete y dos más en una casa terrera a la que se ganará una planta de altura en el casco de esa villa norteña, que ha cedido dos inmuebles para esta iniciativa.

Dos viviendas se crearán en la planta superior de la unitaria de Casablanca, en Firgas, y una tendrá la de Artenara.

El Servicio de Arquitectura del Cabildo elaborará los proyectos de obra necesarios en cada inmueble y financiará los trabajos pero dejando que la licitación y supervisión corra a cargo de los ayuntamientos, que se encargarán luego de la gestión de las viviendas en tránsito.

La inversión estimada para hacer realidad esos seis proyectos asciende a 972.497 euros, siendo la intervención en La Aldea, con un coste de 302.000 euros, la más cara de todas. En el otro extremo se sitúa la obra en Artenara, con un presupuesto asignado de 67.000 euros.

La consejera de Vivienda del Cabildo, Conchi Monzón, adelanta que ya trabaja con cinco consistorios de la isla en la posibilidad de pactar durante este año la rehabilitación de otros siete inmuebles de titularidad municipal para su uso como viviendas de tránsito.

Se trataría, en concreto, de las unitarias de El Molino, en La Aldea; El Sequero, en Ingenio; el casco urbano de Tejeda; Cercados de Espino y Montaña La Data, en San Bartolomé de Tirajana; y El Raso-La Atalaya, en Santa Brígida. En ese municipio de Medianías se estudia también la posibilidad de aprovechar la unitaria de Pino Santo Bajo, aunque existe el temor de que los trabajos necesarios no sean posibles por estar situada dentro de un espacio natural protegido.

Monzón explica que las viviendas de tránsito están pensadas para familias que se quedan sin su vivienda, sea por un desastre natural o por un accidente, como pueda ser un incendio, o incluso un desahucio y que su cesión ha de ser temporal. Entre sus posibles usuarios no figuran las víctimas de violencia de género al tratarse de inmuebles de ubicación conocida y porque para ese perfil ya existe una red pública de protección.

La inclusión o no de los inmuebles ofrecidos por los ayuntamientos en esta nueva oferta de vivienda pública es estudiada por los técnicos del Consorcio antes de valorar el posible coste de la intervención. No en todos es posible o la inversión precisa resulta excesiva.