Foto de archivo de una visita al punto limpio de Telde. / C7

El Cabildo actualiza la normativa para que los puntos limpios admitan más residuos

El Consejo de Gobierno inicia los trámites para aprobar la ordenanza reguladora una vez ya se dio luz verde al nuevo contrato con Urbaser

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

El Cabildo ha iniciado los pasos para actualizar la normativa que regula el funcionamiento de su red de puntos limpios y plantas de transferencia para que así sea posible aplicar las mejoras que introduce el nuevo contrato del servicio, que, como explica la consejera insular de Medio Ambiente, Inés Jiménez, contempla, entre otras, la ampliación de horarios y un incremento en las cantidades de los residuos que los ciudadanos pueden depositar en estas instalaciones. Con este objetivo de actualización de la normativa, el Consejo de Gobierno aprobó este lunes el proyecto de la nueva ordenanza reguladora, que deberá ser refrendado por el pleno corporativo y ser sometida después a un periodo de exposición pública.

Esta puesta al día en las reglas es la que permitirá el desarrollo pleno de las mejoras que introduce el contrato del servicio, formalizado el 23 de agosto pasado con la empresa Urbaser después de que el Tribunal Administrativo del Cabildo resolviera un recurso especial en materia de contratación que fue presentado por la oferta que quedó en segundo lugar en el concurso de los puntos limpios, Cespa-Ayagaures, que es, además, la concesionaria que gestiona los dos ecoparques de tratamiento de residuos.

La nueva ordenanza contempla la incorporación de puntos limpios móviles (el contrato prevé dos), nuevos horarios (salvo los lunes, que abrirán de 14.30 a 20.00, de martes a viernes estarán activos de 07.30 a 20.30, y sábados y domingos, de 08.00 a 20.00), o el incremento en la admisión de residuos, por ejemplo, en volumen de escombros procedentes de obras domésticas, que pasa de los 150 kilos que se admitían hasta ahora a 450 kilos.

En todo caso, para que todas estas mejoras puedan aplicarse, primero, el Cabildo ha de aprobar esta nueva ordenanza y, segundo, darle un margen a la concesionaria, que es la misma que ya tenía antes el servicio, para que se dote de la nueva maquinaria y se adapte a los cambios introducidos. El contrato le daba un plazo de seis meses.