Vista de la playa de Maspalomas sin hamacas ni sombrillas. / JUAN CARLOS ALONSO

San Bartolomé lleva mañana viernes al Pleno la municipalización del servicio de hamacas y sombrillas

El Ayuntamiento fijará ahora las condiciones en que Emursa realizará esta encomienda. Al menos de momento no se tocarán los precios que estaban

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana da mañana viernes un paso más para la municipalización del servicio de temporada de hamacas y sombrillas en sus playas, inactivo desde que estalló la pandemia, en marzo de 2020. El Pleno tomará conocimiento de la memoria del expediente, que luego habrá de someterse a un periodo de 30 días de exposición pública, uno de los pasos previos a su entrada en vigor. El contrato, en manos de Perfaler, llevaba años vencido, por lo que cuando se reanudó la actividad, en verano de 2020, la legislación impidió reactivarlo. Sus 47 trabajadores siguen en Erte.

El edil responsable del litoral, Samuel Henríquez, que recuerda que con esta municipalización NC cumple con uno de sus compromisos electorales, explica que lo que en la práctica se hará mañana en el pleno es aprobar la municipalización. Y anunció que, en lo que el expediente está en información pública, el gobierno local definirá las condiciones en las que la empresa municipal Emursa gestionará esta encomienda. La idea es que el Ayuntamiento le aporte los costes de gestión y que luego todos los ingresos que genere el servicio reviertan en las arcas públicas. En principio, no se tocarán los precios que se cobraban a los usuarios. Su previsión pasa por reanudar el servicio este mismo año.

Explicó que los trabajadores, que serán subrogados por Emursa, irán saliendo paulatinamente del Erte en función del incremento de la actividad. En principio, confiesa que partían de la idea de que no podrían aprovechar las hamacas y sombrillas con las que operaba Perfaler. Sin embargo, una de las proveedoras les ha ofertado su puesta al día mediante una operación de mantenimiento. Las desinfectarán y limpiarán, y cambiarán las lonas de las sombrillas. En principio, así se hará con la mitad de ellas, unas 2.000 hamacas y unas 1.000 sombrillas.

Esta fórmula, explica Henríquez, les permitirá acortar plazos y empezar el servicio de manera más rápida. Pensaban que no podrían hacerlo hasta que no tuvieran hamacas y sombrillas nuevas, pero ese obstáculo ya se ha salvado. Eso sí, anunció que para 2022 se prepara la licitación de un contrato de 400.000 euros por parte del Consorcio Turístico para la renovación de todo ese material del servicio, tanto tumbonas como parasoles.