Albaricoques de la cosecha de este año en San Bartolomé de Tirajana. / C7

San Bartolomé duplica la cosecha de albaricoques de 2020, con 55.000 kilos

El tiempo esta vez ayudó y los productores mejoraron los registros de hace un año, cuando la recolección cayó un 75% respecto a 2019

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé

La cosecha de albaricoques en San Bartolomé de Tirajana, que está a apenas unos días de echar el cierre, se salda este año con la recogida de 55.000 kilos, casi el doble de los que se recolectaron en 2020, cuando se recogieron solo 30.000. Estos son los datos que maneja la Concejalía de Agricultura y Ganadería del Ayuntamiento a partir de la información que le aporta la Cooperativa Agrícola Zona Alta de Tirajana y la que le hacen llegar otros productores.

Juan Carlos Gómez, ingeniero técnico agrícola de este departamento municipal, explica que la clave de este significativo incremento tiene que ver con la «climatología benigna» de la que han podido disfrutar esta temporada las aproximadamente 20 hectáreas que están en producción en San Bartolomé y que lo convierten en el municipio de Canarias donde más se produce esta fruta. Y no solo hay más kilos, sino que, añade, tienen buen calibre.

Las lluvias que dejó Filomena supusieron toda una bendición para estos cultivos, que solo se vieron afectados por un periodo de calima que hubo entre febrero y marzo y que mermó algo la capacidad productiva de las variedades más tempranas, como la currot y la currot tardía. A muchos de estos matos los pilló en plena época de floración, o incluso posterior, y eso redujo un poco la potencialidad inicial de su zafra.

El sector introduce poco a poco variedades más tempranas de esta fruta porque necesitan de menos horas de frío

Con todo, y aun siendo este un buen dato si se compara con la cosecha que deparó el 2020, lo cierto es que al albaricoque de Tirajana todavía le queda recorrido para lograr los números que dejaba la recolección en años anteriores a 2020, cuando se alcanzaban y se superaban con creces los 100.000 kilos. La comarca arrastraba hasta este 2021 más de un lustro de una pesada sequía que dio lugar a que en el año de la pandemia bajara su producción un 75% respecto a la de 2019.

Así las cosas, este incremento de 2021 se antoja una buena señal para un sector que ya se está armando de cara a los desafíos que se le avecinan. Consciente de que el cambio climático está en marcha, l os 40 productores locales están introduciendo cada vez más en los cultivos del municipio las variedades Mikado y Mogador. Según informa Juan Carlos Gómez, entre sus cualidades destaca que necesitan de menos horas de frío para una buena producción y de buen calibre. Y en Tirajana cada vez se disfrutan de menos días de frío.

Otra ventaja competitiva que reportan estas variedades es que son tempranas, lo que permitirá a los productores locales ponerlas a la venta antes de que el mercado se inunde con las cosechas llegadas de fuera, fundamentalmente las de Murcia, Albacete y Valencia, que les hacen tirar los precios para poder competir.

Y otro argumento a su favor es que la temida mosca de la fruta, cada vez más extendida, afecta más a las variedades tardías, por lo que, a priori, estos cultivos saldrían mejor parados.

En todo caso, l os albaricoques que predominan en Tirajana son los currot o mayeros, los sayeb y los caninos o carriceros. Hay cultivadas en torno a 20 hectáreas en manos de unos 40 productores. La mayoría entrega sus cosechas a la Cooperativa Agrícola Zona Alta de Tirajana, que la comercializa después a través de la empresa pública Gestión del Medio Rural de Canarias con la marca Albaricoques de Tirajana. Aún la puede encontrar en supermercados.