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Acueducto que salva el paso por el barranco de Santa Brígida. Miguel Hidalgo
La Acequia de Aguas en Tafira en tres leguas

La Acequia de Aguas en Tafira en tres leguas

Patrimonio ·

En su trazado de 14,5 kilómetros por San Mateo, Santa Brígida y la capital, daba vida a 10 molinos de gofio, más de 50 lavaderos y a fuentes y veleros. Regaba las vegas de Tafira Baja y de El Fondillo

Jesús Quesada

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 25 de mayo 2024, 23:12

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Hija de la Heredad de Aguas de Tafira creada en 1505, tras el reparto de tierras y aguas por los Reyes Católicos posterior a la Conquista, la Acequia de Tafira atesora un rico patrimonio hidráulico en sus tres leguas de recorrido desde Los Chorros de San Mateo hasta las inmediaciones de la iglesia de Tafira, al lado de donde su madre tiene su sede.

Nacida a comienzos del siglo XX por demanda de los adinerados regantes de las vegas de la capital, en su trayecto de aproximadamente 14,5 kilómetros, la Acequia de Aguas de Tafira llegó a dar suministro a 10 molinos de gofio, a más de 50 lavaderos incrustados, a distintas fuentes y a diversos veleros (lavaderos exentos de la acequia construidos para uso público).

Solo en el casco histórico de San Mateo, en escasos 2.000 metros, contaba con dos veleros, varios lavaderos, un acueducto y dos molinos. En otro tramo de un kilómetro por este municipio aportaba la fuerza usada por cuatro molinos, entre ellos el de Los Barber.

Recorrido de la Acequia a lo largo de tres leguas y de tres municipios.
Recorrido de la Acequia a lo largo de tres leguas y de tres municipios. Miguel Hidalgo

No fue hasta 1939 cuando la acequia, que era de tierra prensada, se entubó desde la parte baja de San Mateo hasta el barranco de Santa Brígida, que salvó con el acueducto con arcos en doble altura que se conserva a la altura de Gran Parada.

El entubamiento, de 2.749 metros de longitud, obedeció a que perdía por el camino el 50% de su caudal. Fue una decisión muy protestada por quienes lindaban con ella por la pérdida de derechos adquiridos que suponía. Las quejas, sobre todo, apelaban a la desaparición de los cultivos de ñameras que proliferaban en sus márgenes. Ese era también el principal motivo para el entubamiento: las fugas por culpa de las plantaciones.

Pero el nacimiento de la acequia, que pasaba por tres municipios, San Mateo, Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria para regar zonas como Tafira Baja (hoy Campus Universitario) y El Fondillo, se acabó secando, sus instalaciones se fueron abandonando y el recorrido que conserva, de Santa Brígida hacia la capital, apenas se emplea por la Heredad. Entre los elementos que quedan destaca el acueducto de múltiples arcos que nivelaba el agua a la entrada del molino de Tafira.

Esta breve historia de la Acequia es obra del consejero de Seguridad Hídrica del Cabildo, Miguel Hidalgo, hijo de pocero, criado entre pozos, acequias y estanques, que lleva 40 años recogiendo datos del patrimonio hidráulico insular.

Arriba, acueducto todavía en pie que nivelaba las aguas antes del molino de Tafira. Abajo a la izquierda, uno de los veleros para lavar la ropa de su trazado. A la derecha, sede de la Heredad de Aguas de Tafira MIguel Hidalgo
Imagen principal - Arriba, acueducto todavía en pie que nivelaba las aguas antes del molino de Tafira. Abajo a la izquierda, uno de los veleros para lavar la ropa de su trazado. A la derecha, sede de la Heredad de Aguas de Tafira
Imagen secundaria 1 - Arriba, acueducto todavía en pie que nivelaba las aguas antes del molino de Tafira. Abajo a la izquierda, uno de los veleros para lavar la ropa de su trazado. A la derecha, sede de la Heredad de Aguas de Tafira
Imagen secundaria 2 - Arriba, acueducto todavía en pie que nivelaba las aguas antes del molino de Tafira. Abajo a la izquierda, uno de los veleros para lavar la ropa de su trazado. A la derecha, sede de la Heredad de Aguas de Tafira

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