El presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, durante la entrevista. / Juan Carlos Alonso

«Este Gobierno entregará una Canarias mejor que la recibida»

Asegura que se ha demostrado que el acuerdo «exigente» con Madrid da mejores resultados que «gritar por gritar»Ángel Víctor Torres. Presidente de Canarias y líder del PSOE en las islas

FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria.

En la semana posterior al Congreso Regional del PSOE, el secretario general del Partido Socialista en las islas y presidente de Canarias hace balance del cónclave de su formación política y del momento que vive el archipiélago, con especial referencia a la crisis por la erupción en La Palma y la pandemia.

-En el 14 Congreso del PSOE canario, teniendo en cuenta que usted había sido designado ya secretario general y que el informe de gestión de la Ejecutiva se aprobó por unanimidad, ¿me puede explicar por qué le llevó hasta casi el alba del domingo pasado confeccionar la lista de la nueva dirección?

-El debate último no es tanto la Ejecutiva como los otros órganos, el Comité Regional y el Comité Federal. En esta ocasión se cerró con mucha antelación respecto a hace cuatro años y de hecho obtuvo veintipico puntos más de apoyo que entonces. Está en el ADN del PSOE que las noches previas a la presentación de la Ejecutiva acaben casi de amanecida.

-¿La apuesta por Nira Fierro al frente de Organización supone reconocer que algo no funcionaba en esa secretaría, con Jorge González al frente?

-No, lo que pasa es que entendemos es que para lo que ahora viene por delante hay que reforzar Organización y por eso se designa también un adjunto, que es Manuel Fumero, que es de la misma que ella y con gran bagaje de gestión y orgánico. Eso no significa que Jorge no lo estuviera haciendo bien, pues Jorge ahora estará haciendo una labor importante en las relaciones con las instituciones y las agrupaciones de cara a la campaña electoral. Para mí es clave que haya un equipo que lo lidera Nira, no porque sea mujer, sino porque en la Ejecutiva saliente ha demostrado capacidad de liderazgo y de trabajo.

-¿Es el nombramiento de Nira Fierro un primer indicador de que puede ser candidata a presidenta de Canarias en 2027?

-Falta mucho para eso. Ahora mismo tenemos al secretario general como presidente del Gobierno en esta legislatura y ni siquiera podemos afirmar todavía que lo vaya a ser en 2023. Lo evidente, incluso para quienes tenían dudas al principio, es su capacidad: tenía 26 años apenas cuando fue nombrada vicesecretaria general, 28 cuando consiguió ser diputada y presidenta del Grupo Parlamentario Socialistas, y creo que es una de las grandes sorpresas, y favorables, de la política canaria reciente. Tiene capacidad de diálogo, habla con todos los grupos políticos y es una de las personas del PSOE canario llamadas a escribir importantes páginas en el futuro.

-Entre los invitados al Congreso estaba Casimiro Curbelo. Se especuló con un posible anuncio de preacuerdo para la confluencia entre el PSOE y ASG pero eso no ocurrió. ¿Es uno de los fracasos no contados del Congreso?

-No. Primero, agradezco la presencia de dirigentes de otros partidos porque creo que eso es bueno. En segundo lugar, las relaciones con Casimiro Curbelo son buenas y de hecho gobernamos juntos. La posibilidad de una confluencia, o de que un partido se integre en otro, tiene mucho debate, con aspectos positivos y otros no tanto. En cualquier caso, quedan dos años de legislatura, agotaremos el mandato y ya veremos qué ocurre en las relaciones entre el PSOE y, en este caso, ASG. Me gustaría seguir caminando de la mano y son más las cuestiones que nos unen que las que nos separan. Creo que este Gobierno progresista está dando unos resultados que algunos no esperaban, porque vaticinaban que sería un azucarillo en el café, que iba a haber tensiones internas... y no es así.

-Las elecciones autonómicas y locales serán en 2023, como las generales, si no hay adelanto. ¿Le preocupa que una ola a favor de una mayoría conservadora, como apuntan las encuestas, lastres los resultados del PSOE canario?

-No, no lo temo, porque, respetando todos los estudios demoscópicos que se puedan hacer, aquí lo que vale es lo que pase el día de las elecciones. Creo que el Partido Socialista estará ese día mejor de lo que dicen las encuestas, y creo que lo está ya. El trabajo que se ha hecho manteniendo el Estado del bienestar en esta crisis debería ser reconocido en justicia, y creo que lo será. Este Gobierno progresista de España ha conseguido que unos 3,6 millones de personas hayan estado en ERTE, cuando con otro Gobierno estarían en el despido o en el paro. Hoy, operando la economía, han regresado a las empresas y eso ha impedido que fuésemos a la bancarrota social.

-El Congreso en Gran Canaria, ¿para cuándo? ¿Habrá consenso entre Hidalgo y Franquis?

-En Gran Canaria el PSOE está muy fuerte y he apostado, y lo sigo diciendo, por el diálogo. En este momento tanto Chano Franquis como Augusto Hidalgo son imprescindibles: uno está en el Gobierno y hace una magnífica laboral y otro está en el Ayuntamiento y es un gran referente. Creo que hay opciones de llegar a un acuerdo y mi preferencia es que no tengamos enfrentamientos donde tenemos liderazgos consolidados.

-Hablemos de cuestiones del Gobierno. ¿Por qué tardan tanto en materializarles las ayudas en La Palma? ¿Es fruto de la burocracia o una mala gestión?

-Vamos a ver: comparto que haya angustia y prisas en esta situación, pero no olvidemos que sigue siendo de emergencia. No hay precedente de una situación similar en este país donde la respuesta haya sido tan rápida, y lo digo pensando por ejemplo en las viviendas: hemos entregado viviendas en cuatro o cinco semanas, cuando en Canarias entregar una vivienda es una cuestión de décadas. Han llegado ayudas directas a los ayuntamientos para pagar los servicios básicos esenciales; el Gobierno se ha hecho cargo de las personas que están alojadas en hoteles y no les ha faltado nada; en pocas semanas hemos puesto a funcionar desaladoras para que llegase el agua a zonas afectadas por la lava, cuando es algo que tarda meses y meses en conseguirse; lo mismo hemos hecho con las obras en infraestructuras viarias... El Gobierno de España ha actuado rápidamente, y lo diría aunque fuese de otro color político, como lo ha hecho el presidente del Cabildo porque es de justicia reconocerlo. Recordemos que en el año 2005 tuvimos el Delta y 24 meses después se firmó la orden para la ayuda a las viviendas, y 12 meses después para los agricultores. Ahora ya tenemos cerrada la convocatoria para las ayudas a las agricultores, como para pymes y empresas. Se ha creado una oficina para un registro único... Ahora bien, ¿hay una voluntad de hacer creer que esto va lento? No es lo que yo percibo de la población palmera; otra cosa es que se trate de un discurso político articulado sobre todo a nivel estatal.

-¿Los pueblos que han desaparecido volveremos a verlos reconstruidos, si no a corto pues a medio plazo, en el mismo sitio?

-En el mismo sitio será prácticamente imposible, primero porque hay montañas de lava con altura de varios metros. Habrá que ver cómo se hace esa reconstrucción pero habrá que ver esperar a que acabe la erupción. Ya hemos dicho que ahora lo último es pensar que el suelo va a ser protegido, pero decirles que tendrán la misma casa en el mismo lugar no es decirles la verdad. Distinto es que esta tremenda desgracia, ante unos fondos europeos adelantados para la transformación verde, hagan posible que tanto España como la Unión Europea se planteen que la reconstrucción de los pueblos afectados sea modélica en materia de sostenibilidad, y para eso hay recursos disponibles. Estamos hablando de energías limpias, una red de saneamiento sostenible, un ciclo del agua integral...

-¿Teme inestabilidad política en el Cabildo palmero en medio de esta crisis, donde el PSOE cogobierna con el PP? ¿Ve en el horizonte algo similar a lo vivido en Lanzarote?

-No lo temo y ya dije que quien tiene que explicar la inestabilidad provocada en su municipio es la alcaldesa de Arrecife. No son momentos para estas inestabilidades, y además las explicaciones que ha dado han sido muy poco sustentadas para una crisis de esa envergadura. Creo que es un error en estos momentos provocar inestabilidades.

-Pasemos a la pandemia. ¿Le falta valentía a su Gobierno para afrontar medidas ante el repunte de contagios o ahora una nueva variante? ¿O es que su Gobierno no quiere tener más derrotas en los tribunales?

-Empiezo por el final. Las medidas que se proponen deben tener una ratificación judicial y en el mes de agosto, cuando teníamos mil positivos en 24 horas, tomamos algunas medidas que fueron tumbadas por la Justicia. Hicimos un decreto-ley que dio cobertura a las medidas, que fue criticado por la oposición y creo que se equivocaron, como el tiempo ha demostrado. Lo que hemos hecho es afrontar esta situación con una amplia vacunación, que es lo que permite que tengamos mejores resultados que otros países europeos -y es algo que debería reconocer la oposición en nuestro país-. El lunes se trasladará al Tribunal Superior el acuerdo tomado en el Consejo deGobierno. Queremos apostar por el certificado covid y lo hemos trabajado con los sectores económicos, porque con ello se anima también a la vacunación. Espero que en esta ocasión los tribunales no den la razón.

-Pero el decreto permitía al Gobierno declarar esenciales algunas actividades, en las que se obligaba a la vacunación o a enseñar otras pruebas regulares de control. ¿Por qué no se ha hecho?

-No era exactamente una obligación a vacunarse, sino que en ciertos sectores laborales pudiéramos demandar la vacunación, haber superado la enfermedad o entregar de manera periódico una prueba que demostrase que no estaban contagiados. Hablamos del sector sanitario, el sociosanitario o el docente, por ejemplo. No se ha planteado en estos momentos porque entendemos que hay otras medidas, como el certificado covid, que acortan el número de positivos.

-Los Presupuestos del Estado ya tienen su aprobación encarriladas. ¿Le incomoda la sensación de que el Gobierno del Estado se encuentra en manos de Bildu?

-No. El Gobierno del Estado ha sacado los Presupuestos con 188 votos. Lo que debe incomodar a quienes han votado en contra es explicar qué argumentos tienen para hacerlo, y esto pensando lógicamente en el PP, que vio que en el proyecto de ley ya venía que Canarias quedaba fuera de la imposición del 15%, que vio que se incluyó una enmienda para mejorar la redacción, ¡y votaron en contra! Me preocupa lo que hace Coalición Canaria, que se opone a unos Presupuestos que traen muchos más recursos del REF que en cualquier otro momento. Y es un partido nacionalista que en muchas ocasiones saca la bandera del REF, una bandera que no le corresponde a ningún partido, porque el REF es de todos. Ellos también lo tienen que explicar.

-¿Y era necesario que todas las medallas de las mejoras vía enmiendas se las colgase Nueva Canarias?

-Es una negociación entre el Partido Socialista en Canarias, Nueva Canarias y el PSOE en Madrid. Me ha tocado una participación activa en esa negociación y estoy contento con el resultado. El voto en contra de estos Presupuestos es imposible de explicar.

-Ya que menciona el voto de CC el nacionalismo, ideología que también comparte Nueva Canarias. Y ustedes en su Congreso insistieron en la canariedad. ¿En qué consiste exactamente? ¿Es la versión socialista y federal del nacionalismo?

-No. Yo no soy nacionalista; soy socialista, pero tengo claro que un nacionalista no es más de una tierra que otro que no lo sea y haya nacido en ella. Nuestro concepto es un planteamiento político y para explicarlo viene bien recordar que durante 26 años ha estado gobernada por una fuerza política que dice que es nacionalista, cogobernando a veces con el PSOE y otras con el PP, y hay un discurso que mantiene CC porque cree que le da votos que se resume en: «Madrid nos maltrata». Reconozco que ha habido momentos en que Madrid no nos ha tratado bien, pero adonde voy es que, viendo hoy cómo estaba Canarias en 2019, con los mayores índices de paro, pobreza, listas de espera... viendo que estábamos peor, ¿no será porque la política del grito permanente contra Madrid, en lugar del acuerdo exigente con Madrid, nos llevó a esta situación tan negativa? Dicho de otro modo, en estos dos años hemos conseguido un trato específico en los ERTE, el uso de los remanentes y superávits antes de que Europa suspendiera las reglas fiscales, financiación extraordinaria para los planes europeos que apuestan por la sostenibilidad, los más de 1.140 millones de ayuda a las empresas, la ampliación de los plazos de la RIC... incluso en materia migratoria, donde hemos sido críticos y exigentes pero colaborando, pues creo con sinceridad que el resultado ha sido mejor. Esa es la canariedad que defendemos, no desde el victimismo y la pelea permanente. No logras las cosas porque las grites más, las grites antes o las hagas públicas. Hemos conseguido más cosas que gritando por gritar.

-¿Madrid nos trata mejor ahora que no están en el Gobierno Pablo Iglesias, Carmen Calvo y Ábalos, entre otros? ¿Hay mejor relación con el Gobierno actual que con la anterior conformación del Consejo de Ministros?

-Creo que lo ha sido el Gobierno progresista y de pacto desde el principio e insisto que no sin dificultades y enfrentamientos. Igual que reconozco que Ábalos fue un gran ministro para Canarias, lo están siendo, por ejemplo, Bolaños o Raquel Sánchez. O el mismo Pedro Sánchez, que sigue muy implicado con Canarias. Estoy contento con un Gobierno progresista que apuesta por la protección de la sociedad y no el empobrecimiento de la misma en un momento de crisis; eso ha pasado a nivel estatal y pasa en Canarias.

-Pedro Sánchez lleva media docena de visitas a La Palma y por allí ha desfilado también media docena de ministros. ¿Por qué cuesta tanto que venga uno a interesarse por el repunte migratorio?

-Han venido y algunos han tenido que soportar, incluso por mi parte, duras palabras. Recuerdo en este sentido al ministro Escrivá en la Delegación del Gobierno cuando presentó el Plan Canarias en su momento. Ahora hay que reconocer que la situación es mucho mejor que en 2019 y por supuesto que en 2020. No había espacios y los buscamos, hay derivaciones... también es verdad que la solidaridad ahora no es la misma y que Europa tampoco reacciona igual que antes. Para eso es importante que en Europa haya políticas socialdemócratas y confío, por ejemplo, mucho en Alemania y su nuevo Gobierno, y eso que hay que reconocer que Merkel hizo mucho en favor de una política migratoria de acogida, cuando otros no lo hacían.

-Acabamos de asistir a una reunión de varios presidentes autonómicos para abordar líneas comunes en materia de financiación. ¿Se va a quedar Canarias sola en esa batalla?

-No. Creo que los navarros, los vascos y los canarios, que tenemos unas singularidades fiscales, no nos vamos a quedar solos, salvo que eso signifique mantener nuestros estatus y tener una justa financiación en otros parámetros nuevos, como pobreza o población. Ahora bien, si eso significa crear bloques o que se cuestione lo que nos ha costado décadas conseguir, pues nos van a tener enfrente. Nosotros queremos mantener la financiación autonómica apartada del REF y estaremos vigilantes.

-En 2023, tras dos años de experiencia con este Pacto de las Flores, ¿repetiría a día de hoy ese cuatripartito o preferiría un pacto con CC, con solo dos partidos y una mayoría más holgada?

-Nosotros tenemos primero el objetivo de responder a los problemas de Canarias; el segundo, y creo que se va a lograr, que el Gobierno que empezó la legislatura sea el que acabe el mandato, cosa que solo se ha dado una vez en Canarias, y si eso ocurre, lo lógico es que pongamos sobre la mesa esa en 2023 la renovación de un Gobierno progresista. Este es un Gobierno progresista y esa es la apuesta clara del Partido Socialista. Es verdad que hay partidos, como CC, que se definen como progresistas, pero sus últimas actuaciones cuestionan esa afirmación. Ver que esta semana en la votación de los Presupuestos votan en contra de la mayoría progresista de este país, confirma que hay un viraje ideológico. Apelo a que regresen a los postulados anteriores.

-Acabar la legislatura con el mismo pacto no es igual que hacerlo con el mismo Consejo de Gobierno. ¿Se ha planteado, en el ecuador del mandato, cambios de consejeros?

-No. Puede haber algunas modificaciones, y hemos hecho algunas y habrá otras en el segundo nivel del Gobierno. Ahora, con una crisis en La Palma, con la pandemia y recuperando el negocio turístico, necesitamos estabilidad. Si todo va bien, este Gobierno entregará una Canarias mejor que la que recibimos. Fue nuestro compromiso y tenemos que cumplirlo. En medio nos ha tocado atender numerosas crisis y creo que hemos dado la talla, con errores, por supuesto, pero creo que la gente reconoce el esfuerzo y los resultados.

-La última, como líder de los socialistas canarios: ¿la próxima candidata a alcaldesa de la capital grancanaria se sienta hoy en el Consejo de Ministros o en el de Gobierno?

-No lo sé sinceramente (sonrisas). Carolina Darias fue una excelente delegada y consejera del Gobierno y eso hizo que Pedro Sánchez la haya elegido para dos ministerios; es un valor del partido, como lo es Augusto Hidalgo en esa alcaldía, como lo es Elena Máñez, y la menciono como consejera socialista grancanaria en el Gobierno, o como cualquier otro compañero del partido. Lo importante es contar con un o una socialista en esa Alcaldía.

Ángel Víctor Torres. / Juan carlos Alonso

Voluntad de consenso para un momento clave para las islas

- Está en trámite parlamentario la ley contra el cambio climático. ¿No es una ley de máximos en un momento de salida de una crisis por la pandemia, con el coste económico que eso supone, y que al ser tan exigente elevará los costes de las empresas y las administraciones?

- Es una ley trabajada también con los empresarios y las administraciones: es la más participada de la historia. Está en el trámite parlamentario y ahí mejorará. Pero es una ley diferente a otras porque parte con una ficha financiera. Tenemos fondos europeos para la descarbonización, y también para socializar lo que supone conseguir una Canarias más sostenible desde el punto de vista ambiental. Ahora tenemos proyecto de ley, tenemos una hoja de ruta clara, y tenemos un soporte económico. Recordemos lo difícil que fue aplicar la Ley de Dependencia porque de partida no había recursos disponibles para ello. Por eso es importante mantener en esto y en todo una voluntad de acuerdo permanente. Presido un pacto de cuatro fuerzas, que muchos decían que no aguantaría, y que se mantiene con la generosidad de todos, y ahora, cuando tenemos fondos europeos, fondos estatales suficientes, hace falta altura de miras, porque retos como reconstruir La Palma no es solo cuestión de este Gobierno: se extenderá por el tiempo de dos o tres gobiernos más. Poco haremos si no apoyamos con medidas constructivas un proceso que va a ser mirado por todo el mundo. Lo mismo que digo para La Palma vale para lo que supongo la redimensión sostenible de Canarias. Ha habido momentos en la historia, como la Transición o la aprobación del Estatuto, en que era imprescindible una unidad de todas las fuerzas políticas y la sociedad civil, y este es el momento de hacerlo igual. Los grupos parlamentarios lo entendieron, los empresarios y los sindicatos lo entendieron, pero algunos se quieren apartar. Y se equivocan.