Foto de archivo de la peatonal del barrio de Los Pozos. / javier melián / puerto del rosario

Los ruidos del Carnaval se trasladan «a las puertas de nuestras casas»

Los vecinos del barrio de Los Pozos se quejan de que el sonido de las casetas y los kioscos supera los decibelios permitidos

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Los vecinos del barrio de Los Pozos no aguantan más los ruidos «que superan los decibelios permitidos, de manera continuada y durante horas» procedentes de la instalación de casetas y kioscos en la zona peatonal con motivo del Carnaval. Por eso, hacen pública su queja contra el Ayuntamiento capitalino por «incumplimiento» de la ordenanza municipal reguladora de la emisión de ruidos y de las prescripciones del Plan General de Ordenación (PGO). Entre los habitantes del barrio, subrayan, se encuentran muchas personas mayores y aquejadas de enfermedades graves.

Los ciudadanos califican de «atentado contra la intimidad de los residentes», sobre todo estos mayores y enfermos, estos ruidos provocados por casetas y kioscos que no ha acababan a medianoche, sino que el sonido de los generadores de electricidad persistía «de manera constante impidiendo el descanso e incumpliendo los principios más elementales que debe cumplir cualquier plan de seguridad preceptivo» de cualquier fiesta.

Los vecinos, que registraron sus quejas antes los ayuntamientos, sostienen que este tipo de instalaciones debe trasladarse a a espacios abiertos y alejados de las viviendas «y no delante de nuestras puertas, como ha ocurrido en este Carnaval». Aparte de la ubicación habitual, que es el recinto del barranco Pilón, estos ciudadanos apuntan a otros lugares más adecuados como por ejemplo la plaza del Palacio de Congresos y sus inmediaciones, entre ellas el antiguo solar de la Disa o el terreno cercano al campo de fútbol de Los Pozos.

También apelan al PGO que recoge de manera expresa un espacio para el recinto ferial, que estaría en el barrio de El Charco. «y no a escasos metros de las puertas de nuestras casas» como dan fe que sucede desde que empezó el Carnaval.