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Paco Díaz Rodríguez, con Bardino, vigila a las cabras en el bebedero del pozo de la Araña, en Toto, en el municipio de Pájara. Javier Melián / Acfi Press

Paco Díaz, el último en llevar el ganado al agua

Tradiciones ganaderas ·

Desde hace veinte años, es el único ganadero que conduce las cabras al bebedero del pozo de la Araña, en Toto, en el municipio de Pájara. Antes, los rebaños hacían colas en el barranco esperando su turno

Sábado, 29 de noviembre 2025, 23:52

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El sonido de las cencerras avisa de que las cabras se están acercando, por el barranco de Toto para abajo, al abrevadero del pozo de la Araña. Tras el sonido metálico del rebaño, empiezan a oírse los balidos y verse el terreguiso, que terminan de confirmar que sí, que Paco Díaz Rodríguez y su bardino blanco se acercan a llevar el ganado al agua.

Paco (Toto, 54 años) repite cada día la misma tradición a sabiendas de que es el último que «lleva el ganado al agua», como lo llama. Sus abuelos Manuel y Ramón, su padre José Díaz, todo este pueblo del municipio de Pájara hacía cola en el barranco con sus cabritas hasta que le tocara el turno de beber en el pozo municipal de la Araña. Desde hace unos veinte años, Paco es el único que conduce el rebaño, entre el murmullo de las cencerras y las carreras del bardino blanco, barranco abajo.

Paco realiza a diario, desde hace 20 años, este mismo camino para dar de beber al ganado en el pozo municipal de Toto. Javier Melián / Acfi Press

«Las cabras saben, desde que las saco del corral, que vienen al agua». Y hacia allí se dirigen, contentas, metiendo medio cabeza dentro del abrevadero.

Antes, «mira que había gente que venía con los rebañitos a beber». Cuando los abuelos y el padre de Paco esperaban el turno para el ganado, las cabras lo hacían en dos pilas de piedra «que se rindieron y por eso el Ayuntamiento construyó estos dos nuevos bebederos de bloques y cemento».

El abandono de esa costumbre vecinal es porque «ponen muchas pegas por tener ganado», sintetiza. «Todos son papeles y si pierdes la chapa de una cabra, es un follón. Tampoco hay días de fiestas con las cabras».

Por el barranco y bajo el puente de Toto, las cabras se dirigen al bebedero. Javier Melián / Acfi Press

Su recorrido diario hasta el pozo del pueblo es -además de una defensa de la tradición ganadera de Toto- una reivindicación del cuidado de la cabra suelta. «El ganado tiene que salir a diario, si no cogen más enfermedades».

El rebaño de Paco que ahora se ha cansado de beber se compone de unas 30 o 40 cabezas, «más unas cuantas machorrillas, baifillos de cría que no traigo al pozo». Por eso, por pocos animales, sabe que se puede permitir pastorearlas, «si tuviera muchas, como algunos ganaderos grandes, no las podría sacar a diario». No sólo es el número de cabezas, «hay que tener un sitio largo donde sacarlas y las mías no son muchas».

El agua del pozo de la Araña es media salobre. «La cabra está regostada al agua salada. Yo les pongo el agua del Consorcio en mi casa, pero les gusta más las del pozo. Así no tengo que poner piedras de sal en la granja, como le pasa a otros, para que los animales tengan la cantidad de sal que necesitan».

Toto era y es tierra de molinos de Chicago, gavias y pozos como el de la Araña. «Antes, plantaban tomates y papas los que tenían agua. Y lentejas y garbanzos en esos tableros cuando llovía».

Las cabras están inquietas. «Mira, ya están pendientes de que diga que nos vamos». Entonces, grita ¡Bardino!, que es como llama a su perro, aunque la sobrina le puso Cartucho. «Es un bardino, pero blanco. Muchos son bardinos negros, pero este no. Sólo tienes que ver que es uñero como un buen bardino: tiene las dos uñas en las patas traseras».

Le grita al ganado, las cabras viran y ponen camino de vuelta a casa por el puente del barranco de Toto, las cencerras agitando el aire de la mañana. «Desde que yo deje de venir al pozo, esto se pierde».

Paco conduce las cabras adultas hasta el pozo, los baifos y machorras se quedan en el corral. Javier Melián / Acfi Press
Imagen principal - Paco conduce las cabras adultas hasta el pozo, los baifos y machorras se quedan en el corral.
Imagen secundaria 1 - Paco conduce las cabras adultas hasta el pozo, los baifos y machorras se quedan en el corral.
Imagen secundaria 2 - Paco conduce las cabras adultas hasta el pozo, los baifos y machorras se quedan en el corral.

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