El ejemplar encontrado el 6 de abril en el barranco de Río Cabras. / C7

Medio Ambiente recupera dos guirres accidentados gracias a la colaboración ciudadana

Las aves se encuentran en período de cría, por lo que no hay que salirse de los senderos establecidos

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Gracias a la colaboración ciudadana, la Consejería de Sostenibilidad del Cabildo de Fuerteventura ha podido recuperar dos guirres accidentados localizados en el municipio capitalino.

Esta misma semana, en concreto del martes, 6 de abril, los agentes de Medio Ambiente recogieron en el barranco de Río Cabras a un ejemplar de la subespecie endémica que presentaba politraumatismo y fractura de fémur. También por aviso de un vecinos, se encontró recientemente a otro guirre en la zona de Rosa de la Monja con síntomas de deshidratación y debilidad.

Ambos ejemplares de Neophron percnopterus majorensis reciben ahora mismo los cuidados veterinarios pertinentes, a la espera de los resultados de los estudios que determinarán la causa de las afecciones y se pueda proceder a su suelta.

Desde la Consejería de Sostenibilidad del Cabildo se recuerda a la ciudadanía que, en el caso de hallazgo de fauna herida o accidentada, es preciso dar aviso a través del 112 para que el Servicio de Medio Ambiente active el protocolo de actuación, personándose en la zona agentes de Medio Ambiente para retirar y hacerse cargo.

La primera institución majorera recuerda que la mayoría de las aves se encuentra actualmente en período de cría, por lo que hace un llamamiento a la ciudadanía, ya que la presencia masiva de personas y el desarrollo de determinadas actividades pueden comprometer seriamente el éxito reproductor de las parejas. En este sentido, destaca que las restricciones de movilidad y reunión durante la pandemia han dado como resultado una mayor presencia de personas en el medio natural, lo que incrementa las molestias de la actividad humana como movimientos o ruidos que pueden repercutir en el abandono de los nidos.

Por ello, «debemos insistir en la importancia de respetar los senderos para no alterar las zonas de nidificación», explica la consejera Lola García. En el caso de hallazgo de una cría, es importante dejarla donde está. Aunque pueda parecer abandonada, sus padres se encuentran cerca.