La Cámara de Comercio, sin fondos para la supervivencia

La Cámara de Comercio de Fuerteventura no atraviesa su mejor momento, al menos en el aspecto económico. La falta de liquidez ha llegado al extremo de que algunos meses no se han podido abonar los salarios de los trabajadores. El presidente de la entidad, Antonio Rodríguez Marichal, apunta a la desatención por parte del Gobierno de Canarias.

DAVID MONSERRAT | PUERTO DEL ROSARIO

Meses sin cobrar y, a pesar de ello, sin dejar de trabajar. Les ha pasado y podría volver a ocurrirles a los trabajadores de la Cámara de Comercio de Fuerteventura, que, «en este último año y medio», no todos los meses han podido ver cómo les ingresaban puntualmente sus salarios. La actual falta de liquidez viene derivada del hecho de que, en diciembre de 2010, el Gobierno del Estado derogase el denominado Recurso Cameral Obligatorio, que, hasta entonces, nutría de fondos a las cámaras de comercio de España. Posteriormente, el mismo sería sustituido por una ley estatal que fijaba un marco general de financiación al que, a su vez, deberían adaptarse las comunidades autónomas con sus respectivas leyes. Pero la correspondiente ley autonómica no se ha tramitado en Canarias y, por tanto, las cámaras de comercio, en especial las que tienen menos recursos en las islas menores, siguen privadas tanto de la antigua fuente de ingresos como de una nueva modalidad.

Según el presidente de la Cámara de Comercio de Fuerteventura, Antonio Rodríguez Marichal, corresponde a la Consejería de Comercio del Gobierno de Canarias, «que es el órgano tutelante, arbitrar los criterios para que las cámaras de comercio puedan sobrevivir hasta que haya ley autonómica». Marichal recuerda que hace dos años «se entregó el borrador de la ley de cámaras canarias y aún no lo han llevado al Parlamento». Y añade que «da la impresión de que quieren eliminar las cámaras de Lanzarote y Fuerteventura».

FINANCIACIÓN ACTUAL

Hoy la Cámara se financia solo con las subvenciones a los programas impartidos y las cuotas atrasadas del Recurso Cameral Obligatorio, «pero esto no es forma». Marichal recuerda que la Cámara «no es una asociación de amiguetes para lucrarse, sino una corporación de derecho público que está para atender al tejido empresarial».