Hojas de parra de la variedad Majorera que crece mayormente en Betancuria. / C7

La Majorera: la variedad endémica y exclusiva de vid recién descubierta

Dista de los varietales canarios y su origen estaría en el este del Mediterráneo. La asociación Majuelo y el Cabildo impulsan el estudio realizado por la doctora Francesca Fort

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Se llama Majorera y es la variedad endémica y exclusiva de vid de Fuerteventura. Es la conclusión del estudio de caracterización genética de las cepas de la isla realizado por Francesca Fort, profesora de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, por encargo de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo y la asociación de viticultores Majuelo.

De las 39 muestras de cepas recogidas en diferentes ubicaciones de Fuerteventura, la investigación arrojó ocho individuos de variedades conocidas y una desconocida que ha recibido el nombre de Majorera y que crece fundamentalmente en el municipio de Betancuria. La nueva variedad es bastante diferente del resto de varietales canarios y «podría ser originaria o haber recibido gran influencia de la zona este del Mediterráneo y oriente próximo, y, en menor grado, de la Península ibérica», detalla la experta que usó la técnica de microsatélites para su investigación.

Los resultados determinan además que cuatro variedades encontradas (listán prieto, listán negro, palomino fino y beba) presentan mutaciones, lo que demuestra la gran biodiversidad de las cepas de Fuerteventura. La también doctora Francesca Fort añadió que «lo interesante ahora es abrir una nueva línea de investigación para comprobar que todas estas variedades pueden resistir los posibles efectos del cambio climático. Dada sus condiciones climatológicas, Fuerteventura es el emplazamiento ideal para este estudio».

Siglos de conservación

Fuerteventura no sólo aporta una variedad al elenco de varietales canarios, sino que contribuye además al enriquecimiento lexicográfico vitícola, destacó también la experta de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, «ya que los majoreros aportan el nombre de hoja moral para referirse al listán negro, el cultivar canario más utilizado».

Finalmente, la doctora puso en valor el trabajo de los viticultores majoreros «que durante siglos han conservado este pequeño patrimonio vitícola, que hoy es motivo de tanta alegría».

Por su parte, el consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo, David de Vera, señaló que este tipo de variedad endémica «pondrá en valor la producción de un tipo de uva y vino únicos en el mundo», aplaudiendo además «un excelente trabajo que ha dado importantes resultados en el estudio de la vid majorera, con la intención además desde la Consejería de darle continuidad en el tiempo». Para ello, «debemos crear sinergias desde la granja agrícola de Pozo Negro para seguir estudiando esta cepa exclusiva. Ya contamos con una excepcionalidad y debemos continuar con todas las actuaciones necesarias para comprobar si existen otras variedades en la isla».

Por su parte, Samuel Domínguez, presidente de la asociación de viticultores Majuelo, agradeció a los viticultores que facilitaron el material para este estudio, destacando que, «ahora es momento de seguir estudiando no sólo la viña exclusiva, sino también el resto de ejemplares, que parecen ser centenarios y pueden servir para analizar la resistencia que tienen las distintas cepas a la sequía de Fuerteventura».