Dos mujeres enraman las cruces de Tesjuate. / javier melián / acfi press

Flores para las cruces del cura y el monaguillo

La asociación de vecinos El Castillejo de Tesjuate recuerda el ahogamiento de 1750 en el barranco de Río Cabras

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Una veintena de vecinos y vecinas enramó las dos cruces de Tesjuate, en el municipio capitalino. Entre los actos de las fiestas, la asociación de vecinos El Castillejo no olvida cada año recordar el día de lluvia torrencial de 1750 en que el sacerdote Bartolomé Rodríguez del Castillo y su monaguillo se ahogaron al intentar cruzar el barranco de Río Cabras para atender a un anciano moribundo. Cuando la viajera inglesa Olivia Stone pasa en 1884, ya existían las dos cruces.