Imagen de la máquina de mascarillas FPP2.

Una empresa canaria fabricará 10 millones de mascarillas al mes

Endovascular Médica Canarias prepara la puesta en marcha de la única industria en las islas que producirá este material sanitario. Creará 30 puestos de trabajo en Gran Canaria

Odra Rodríguez Santana
ODRA RODRÍGUEZ SANTANA Las Palmas de Gran Canaria

«Nuevas cepas, variantes, vacunación lenta, inexactitud sobre cuánto durará la inmunización de las vacunas y cuándo se alcanzará esa inmunización del 70% de la que tanto se habla. La mascarilla ha venido para quedarse. Sin duda alguna. Desde hace un año son nuestras aliadas en la protección contra una enfermedad que nos mata y enferma. Y porque vamos a tener Covid-19 para rato». Esta es la opinión de Francisco Copano, gerente de Endovascular Médica Canarias y profesional del sector sanitario hace más de 35 años, quien inaugurará la primera fábrica de mascarillas FPP2 y FPP3, entre otros cuatro tipos más, del archipiélago en la que se producirá 10 millones de mascarillas al mes para importación y exportación. Los cubrebocas se comercializarán bajo el nombre de Canary Face Mask.

Se trata de un proyecto que se empezó a gestar cuando comenzó la pandemia y «observamos el gran desabastecimiento y los problemas que teníamos en España para poder acceder mascarillas, guantes, EPIS...», apunta Copano. «Entonces, decidimos reinventarnos y cambiar lo que hasta entonces vendíamos, y empezamos a importar todo este material desde China para poder ayudar a Canarias y a los canarios ante los problemas de falta de material que sufríamos». Ahora, después de la declaración de la pandemia en España, Endovascular Médica Canarias sigue suministrando productos contra la Covid-19 pero solo los fabricados en España, explica su gerente.

«La mascarilla será nuestra aliada mucho tiempo»

La empresa no solo fabricará mascarillas sino que reactivará el mercado canario con la creación de una treintena de puestos de trabajo, la mayoría ya se encuentran asignados, con lo que se trabajará «por y para los canarios» como fabricantes y distribuidores, afirma Copano. La fabrica, que se encuentra en la isla de Gran Canaria, dispondrá una 'sala blanca' a la que accederá la materia prima tras pasar por un sistema de desinfección por luz ultravioleta para su desinfección para que, de este modo, «esté todo desinfectado desde el inicio del proceso hasta su embalaje» (se empaquetará por unidades) y en la que cada todo el personal estará protegido con sus correspondientes guantes, mascarillas, gafas, gorros, calzas, monos tipo EPi...para cumplir con los estándares de calidad y de asepsia, destaca.

Máquina de fabricación de mascarillas FPP2.

Copano considera que el momento de «ayudar a las industrias nacionales y no recurrir a productos importados. Somos muchos fabricantes en España para poder abastecer el país, pero se sigue comprando por precio, y hay veces que no puedes competir con los de las mascarillas chinas o de multinacionales de fuera del país», critica. «A veces no nos damos cuenta de lo que tenemos y de lo que eso representa para nuestro país y nuestra economía; se debe hacer un esfuerzo», argumenta.

El gerente de Endovascular Médica Canarias además recuerda que más del 90% de las mascarillas que vinieron en los peores momentos eran de China y «en alguna ocasión nos encontramos con muchas dificultades porque no todas eran de calidad, los certificados eran falsos o los productos que ni siquiera llegaban a los mínimos estándares de calidad. De hecho, a día de hoy, todavía encuentras muchas mascarillas sin los certificados correctos o estándares de calidad». Esta situación se podía enteder antes cuando estuvimos desabastecidos y debíamos protegernos, aunque fuera con mascarillas caseras. Pero ahora existen más de 20 empresas fabricando mascarillas en España, concreta.

«Todavía encuentras muchas mascarillas sin los estándares de calidad»

«Si hace un año nos hubieran dicho que iríamos todos con mascarilla, nadie se lo creería. Solo se la habíamos visto a los turistas asiáticos y nos preguntábamos por qué las llevaban. Ahora los sabemos y no es otra cosa que para protegerse contra un virus, la contaminación o, como ahora, contra la Covid-19», asevera Copano.

En su opinión, la vacuna podrá ser una «solución muy importante», pero la mascarilla se «seguirá usando por otros motivos como en espacios cerrados, en pacientes inmunodeprimidos o en los centros sanitarios… Además, los virus mutan constantemente, como este, que ha tenido más de 4.000 mutaciones desde su inicio y habrá momentos en que la vacuna no valga para una mutación, variante o cepa». En esta línea, aprovecha para explicar que no todas las mascarillas sirven por igual: depende del tipo de protección, de su fabricación, de la composición y de dónde estén fabricadas. Por ejemplo, las mascarillas de tela pueden actuar como una barrera, pero eso no significa que nos protejan en un porcentaje muy elevado contra este tipo de virus. Muchas de ellas son caseras y sin ningún filtro, que es realmente el que te protege«, concluye.