El Cabildo recurre a un estanque y una presa para salvar La Mina

La salvación del barranco de La Mina está en la agenda del Cabildo. Maneja varias alternativas y algunas ya están muy avanzadas, pero casi todas persiguen un mismo objetivo: dotarse de depósitos donde almacenar agua para suministrarla a la agricultura y reducir el uso de la que riega el cauce.

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Los ecologistas llevan años en lucha para salvar La Mina, un reducto de laurisilva que ha sobrevivido gracias al agua que corre libre por el barranco. Pero ese caudal llegó a secarse del todo, al menos hasta antes de las últimas lluvias. Turcón achaca la merma al entubamiento del agua, que es propiedad de la Heredad de Aguas de Las Palmas, Dragonal, Bucio y Briviesca, mientras que el Cabildo lo ha atribuido más a la sequía. En todo caso, y al margen de la causa, proyecta varias soluciones para que el agua siga regándolo, entre ellas, la adquisición de un estanque en Hoya Becerra, y el uso de una presa cercana, la de Ariñez. Complementarían a la idea anunciada de instalar captanieblas en la cabecera del cauce.

El consejero insular de Medio Ambiente, Miguel Ángel Rodríguez, avanzó este miércoles que Patrimonio del Cabildo ultima comprar un depósito de 5.000 metros cúbicos y la finca en la que se halla, de 30.000 metros cuadrados, en Hoya Becerra, donde nace este barranco. Esta propiedad se quemó en el último incendio y su propietario está interesado en venderla. Una vez comprada, Medio Ambiente firmaría un convenio con el Consejo Insular de Aguas para que lo gestione. Durante el invierno, mientras haya neblina, el barranco se alimentaría del caudal que producirán los atrapanieblas, y durante el verano, con la estación seca, la idea es que el Consejo Insular ceda agua de ese estanque de Hoya Becerra para que corra libre por La Mina y lo riegue. La instalación de los captanieblas está casi lista, a la espera solo de esta operación de compra.

Y el otro frente abierto por Medio Ambiente tiene que ver con la presa de Ariñez, ahora abandonada. La idea pasa por rehabilitarla y usarla como gran depósito de agua. Es de Emalsa y el Cabildo busca comprarla o que se la ceda para impermeabilizarla. Tiene capacidad para 400.000 metros cúbicos. Con ella abastecería a la comarca, tanto en agricultura como para abasto, a cambio de que dejen de usar el agua de La Mina.

Denuncia de Turcón

Mientras el Cabildo busca soluciones para garantizar el caudal que riega el barranco de La Mina, los ecologistas de Turcón siguen al acecho ante las posibles agresiones que ponen en riesgo este paisaje, de ahí que esta semana hayan alertado al Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) de la apertura de una pista de tierra de unos 15 metros de longitud junto a los llamados Molinos de la Cumbre y muy cerca de la arqueta de distribución de agua de la Heredad de Las Palmas, Dragonal, Bucio y Briviesca. Al colectivo le preocupa no solo la obra, sino que tenga continuidad. Su intención pasa ahora por formalizar una denuncia ante el propio Seprona, en la Agencia de Protección del Medio Urbano y en el Ayuntamiento de San Mateo, entre otras instituciones. Advierten de que la pista se ha hecho en un entorno natural protegido y reclaman que agentes de la Guardia Civil visiten la zona, se interesen por el promotor y por si cuenta con permiso. Temen que se trate de un nuevo atentado medioambiental en La Mina.