Imagen tomada en Maspalomas el pasado 25 de diciembre de 2020. / JUAN CARLOS ALONSO

El cambio climático, una amenaza para el turismo «mayor» que la covid

Noelia Medina, responsable de la promoción turística de Gran Canaria en Alemania, desmonta algunos mitos

DIANA MENDOZA (AHORA.PLUS) Las Palmas de Gran Canari

En tiempos de oportunistas hay que dar voz a las personas que saben. Noelia Medina (Las Palmas de Gran Canaria, 1970) es una de ellas y por eso ha escrito el libro 'Cómo reescribir el turismo en los tiempos de la covid-19 en 3 pasos: caso práctico de las Islas Canarias'. Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y en Filología Alemana por la Universidad de Barcelona, ha complementado su formación lingüística con un máster en Dirección y Planificación de Empresas y Destinos Turísticos, un segundo máster en Turismo Sostenible y TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y una tesis doctoral sobre la personalidad de los turistas que visitan Gran Canaria. Durante once años ha dado clases de idioma y cultura alemana en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y en la actualidad trabaja en el Patronato de Turismo de Gran Canaria como responsable de promoción turística de la isla en los países de habla germana.

Noelia Medina es una mujer con visión de futuro, con tanta visión de futuro que considera que la amenaza del cambio climático es un riesgo real y más devastador aún para Canarias que los efectos de la covid-19, porque nos llevaría a perder nuestro principal atractivo, esos 23 grados de media todo el año que nos convierten en las Islas de la eterna primavera. Es resiliente, tan resiliente como para afirmar que «los migrantes en hoteles no perjudican la imagen del destino Canarias y sí lo hacen, en cambio, las imágenes de los mismos durmiendo al raso en el muelle de Arguineguín o las declaraciones de algunos políticos fomentando el rechazo hacia estas personas». También es pragmática, tan pragmática como para señalar que «no podemos permitirnos seguir con toda la planta alojativa paralizada, cuándo deberíamos estar trabajando en adaptar nuestros complejos e infraestructuras para las personas con movilidad reducida, invidentes o con síndromes de distinto tipo, a la vez que en ofrecerles opciones atractivas como centros de rehabilitación, dentro de estos mismos complejos, o excursiones», como lo hace la empresa Turismo Inclusivo en Tenerife, que lleva a personas en sillas de ruedas a visitar el Teide. Y además es optimista. Tan optimista como para ser capaz de ver en la crisis del turismo cero generado por la pandemia de la covid-19 la oportunidad para cambiar el 'modelo Florida' (turismo para abuelos) del que aún vivimos en Canarias y al que, según la autora, «le quedan como mucho quince años de vida, teniendo en cuenta la edad media del turista sénior que tenemos ahora, que es de 70 años».

Si tuviéramos que resumir en una palabra el libro de Noelia Medina, la palabra elegida sería sostenibilidad, pues es la clave de su obra y sobre la que pivota el nuevo modelo de turismo que ha venido para quedarse y que ya nos están imponiendo los nuevos turistas: los 'millennials' y 'centennials'. «A estos nuevos turistas no les podemos ofrecer lo que buscan sus padres y abuelos en Canarias. Se trata de nativos digitales que no utilizan la turoperación para viajar y que buscan en los destinos involucrarse, llevarse experiencias y estas experiencias las consiguen en el roce y en el contacto con lo local».

Medina lo tiene claro: «Tenemos que adaptarnos a estos turistas y esto implica una revolución total hacia la sostenibilidad, la sostenibilidad integral que consta de tres vertientes, la medioambiental, que conlleva adaptar nuestras infraestructuras y empresas y hacerlas eficientes desde el punto de vista energético; la económica, que implica un reparto lo más equitativo posible de los beneficios que genera el turismo y que estos se queden en el destino, y la sostenibilidad social, que tiene que ver con la responsabilidad social de las empresas y de las administraciones».

Medina explica también en su libro los riesgos que implica seguir ignorando la necesidad urgente de la sostenibilidad y afirma que «más que a otra pandemia, Canarias debe temer a los riesgos que supone para el Archipiélago el cambio climático». Según un estudio elaborado por el proyecto SOCLIMPACT, liderado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el 68% de los turistas dejarían de venir a Canarias si siguen aumentando las olas de calor. Esto supone que si en lugar de tener 30 grados en verano, nuestra temperatura aumentase 5 o 6 grados más, estos turistas podrían elegir viajar a otros destinos. Es una amenaza próxima y muy real, teniendo en cuenta las últimas declaraciones del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, pidiendo a los líderes mundiales que declaren un estado conjunto de emergencia climática, dado que el mundo ahora es 1,2 grados más caliente que durante la época preindustrial y que, si no se cambia de rumbo, podríamos alcanzar un aumento catastrófico de temperatura de 3 grados a finales de siglo.