La consulta con Ramón Santana

Osteoporosis y cómo actuar

08/01/2018

Enfermedad crónica que en muchas ocasiones condiciona la calidad de vida, la osteoporosis afecta a una de cada tres mujeres tras pasar por la menopausia. El doctor explica algunas de las opciones para ayudar a mantener los huesos protegidos.

La osteoporosis es una enfermedad crónica y progresiva que provoca una disminución de la masa ósea y hace al hueso más poroso. Así, éste se vuelve más frágil y por lo tanto se rompe con mayor facilidad. En las pacientes con osteoporosis la masa ósea se destruye más rápidamente de lo que se crea nuevo hueso. La osteoporosis aparece con más frecuencia tras la menopausia ya que los niveles de estrógenos disminuyen. Los estrógenos son necesarios para que haya un equilibrio entre destrucción y regeneración ósea. Las fracturas por fragilidad debidas a la osteoporosis son frecuentes en las vértebras, la cadera y la muñeca.

Esta patología es importante porque afecta a una de cada tres mujeres tras la menopausia. Ademas en un año, el número de fracturas por osteoporosis en mujeres es más alto que la suma de casos de infartos, cáncer de mama y embolia, lo que supone un importante impacto en la calidad de vida de quienes las sufren. Está demostrado que las mujeres que ya hayan tenido fracturas vertebrales cuentan con un riesgo cinco veces mayor de sufrir otra fractura vertebral.

Es una enfermedad silenciosa que no provoca síntomas hasta que se produce la primera fractura. El diagnóstico se realiza a través de una sencilla prueba denominada densitometría.

Hoy en día existen distintas opciones que pueden ayudar a mantener los huesos protegidos. A las mujeres que tienen un riesgo elevado de padecer una fractura, se les recomienda que inicien un tratamiento que las ayudará a tener unos huesos más resistentes y así reducir el riesgo de fractura. Es fundamental informarse sobre los diferentes tratamientos que existen.

Hay fármacos que se toman por vía oral una vez al día, una vez a la semana o una vez al mes. Otras opciones más espaciadas en el tiempo son: una inyección subcutánea una vez cada seis meses, o una inyección una vez al año. Es importante conocer todas las opciones y escoger junto con el médico la que pueda ser más efectiva y sencilla en cada caso. Es importante seguir el tratamiento y no abandonarlo ya que no tiene síntomas hasta que se produce la fractura. En osteoporosis, como en cualquier enfermedad crónica, mantener el tratamiento es fundamental. Esto, unido a un estilo de vida saludable, una alimentación adecuada y la práctica de actividad física, pueden contribuir a mantener unos huesos resistentes.