La opinión del experto

Obesidad y cáncer, una relación poco conocida

14/03/2018

«La obesidad afecta a un elevado porcentaje de la población y puede incrementar el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer, por lo que constituye uno de sus posibles efectos menos conocidos».

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Recientes investigaciones evidencian la relación existente entre la obesidad y distinto tipos de cáncer con una base científica objetiva, lo que constituye una razón más, de peso suficiente para sensibilizar a la población a adoptar todas las medidas necesarias para prevenir y evitar el sobrepeso, por lo que en base a un tema de relevante actualidad estructuramos el artículo de hoy.

Es por todos conocida la relación de la obesidad con la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, respiratorias y circulatorias pero se suele omitir su vinculación con el cáncer.

A muchas personas les podrá parecer extraña estas amistades peligrosas entre la obesidad y el cáncer pero los datos estadísticos hablan por si mismos ya que la asociación es responsable de uno de cada 20 tumores que se detectan cada año en nuestro país.

A simple vista estamos ante dos problemas sanitarios de primer orden, paralelos, con elevada incidencia y prevalencia en nuestro medio, que afectan la salud y calidad de vida a millones de personas pero aparentemente inconexos entre si, craso error, nada más lejos de la realidad.

En nuestro país la obesidad afecta a alrededor del 21% de la población adulta y los casos de sobrepeso se pueden elevar hasta el 39% según recientes estudios, cifras alarmantes que no han dejado de crecer en las últimas décadas.

Para tener una idea del notable crecimiento de la obesidad, en el año 1987 afectaba aproximadamente al 8% de la población. En realidad la obesidad y el cáncer tienen mucho que ver y según investigaciones actuales el lazo que las ata cada vez es más fuerte.

«La obesidad y el cáncer tienen mucho que ver y según investigaciones actuales el lazo que las ata cada vez es más fuerte»

La relación de la obesidad con los cánceres de mama, colon, recto, endometrio, riñón o páncreas esta más que demostrada y hay datos fehacientes que la vinculan a otros tumores como el de hígado, vesícula biliar, tiroides y algunos cánceres hematológicos.

Recientes estudios realizados con muestras poblacionales de distintos lugares de España con el objetivo de desentrañar el impacto que el sobrepeso y la obesidad ejercía de forma independiente sobre distintos problemas de salud han obtenido conclusiones demoledoras.

La obesidad genera un negativo impacto sobre la salud de las personas en diversas áreas. Se constató que la obesidad duplicaba el riesgo de cáncer en los hombres y elevaba por 12 esta posibilidad en el caso de las mujeres.

Si bien es cierto que todavía no se conocen en detalle todos los mecanismos implicados, parece que la inflamación crónica que genera la propia obesidad ocupa un papel importante en esta relación.

También se ha descubierto hace relativamente poco tiempo que los adipocitos no son meramente un almacén donde se guarda la grasa, sino un órgano endocrino activo que segrega sustancias como la leptina, que favorecen la aparición y proliferación de las células tumorales.

Por otra parte también hay evidencias de que el exceso de peso estimula la expresión de determinados genes que también favorecen la aparición y desarrollo de células malignas.

De todo lo anterior, concluimos que la obesidad crea un microambiente favorable al desarrollo tumoral, un caldo de cultivo perfecto que debemos contrarrestar cuanto antes, mejor.

También algunas de las hormonas que segregan los adipocitos como los estrógenos, impulsan particularmente el cáncer de mama y de endometrio lo que en gran parte explica porque la obesidad parece ser especialmente dañina para las mujeres. La localización del sobrepeso parece ser clave, la obesidad abdominal se relaciona con un incremento de riesgo de cáncer mucho mayor que la acumulación de grasa en otras zonas del cuerpo así como de afectación vascular cerebral.

Todavía queda mucho por investigar y profundizar sobre la asociación de estos temas con elevado impacto sanitario pero los expertos están convencidos de que conocer mejor la relación entre la obesidad y los tumores permitirá mejorar las estrategias de prevención del cáncer, optimizar la importante detección precoz además de profundizar en tratamientos más eficaces y adecuados para la obesidad.

Lo que es evidente es que no se puede perder de vista la báscula y tener siempre presente el negativo impacto sobre la salud del sobrepeso.

Se estima que un pérdida de peso del 5% se traduce en un descenso del 20% del riesgo de padecer cáncer, cada kilo que se pierde es importante. Algo tan sencillo como caminar o realizar algún deporte con regularidad además de controlar la dieta absteniéndose de los excesos y generar hábitos saludables en el día a día constituyen la clave para evitar el peligroso sobrepeso. Cuando nos convertimos en sedentarios y nos movemos poco o no nos movemos comienza a pasar un poco de todo, pero nada bueno, sobrepeso, aumento del colesterol, de la glucemia, dolores articulares, alteraciones del ánimo, se pierde masa muscular, se acumula grasa y el corazón será el primer damnificado.

Es saludable adaptar las raciones de comida a la actividad física que tenemos en cada momento, mantener ese equilibrio es fundamental para no adquirir excesivo peso.

En aquellas personas acostumbradas a entrenar y realizar algún deporte de toda la vida, al dejar de hacerlo el desentrenamiento genera aumento de peso con incremento del riesgo de padecer enfermedades metabólicas y cardiovasculares.

Por ejemplo una persona acostumbrada a correr podría perder un 30% de su capacidad aeróbica tras tres meses de inactividad.

Como dato curioso debemos destacar que solo son necesarias dos semanas para perder casi la mitad de los beneficios que nos reportan varios meses de entrenamiento aeróbico en nuestros niveles de glucosa en sangre.

Sin el aporte adecuado de endorfinas y cada vez más pasados de peso baja la autoestima, la grasa comienza a acumularse en el abdomen, se alteran parámetros analíticos, es el principio del conocido y peligroso síndrome metabólico.

Datos prácticos

El sobrepeso crea las condiciones perfectas para que las células malignas crezcan y proliferen.

Pocas personas piensan y ven en la obesidad un factor de riesgo favorecedor para padecer tumores.

Saber que la obesidad se puede asociar a padecer tumores puede constituir un elemento más de peso para tomar las medidas necesarias para perder kilos.

Se continúa investigando la relación existente entre la obesidad y distintos tipos de cáncer como el hepático.

Hoy en día la obesidad sigue pasando desapercibida como factor de riesgo para padecer cáncer, lo que se debe incluir en las campañas informativas sobre la misma.

El exceso de peso genera un riesgo para la salud independientemente de la edad de la persona.

Se deberán tomar las medidas oportunas en función de las características y necesidades de cada paciente para combatir la obesidad y sus efectos negativos sobre la salud, cuanto antes mejor.