La temperatura corporal y sus alteraciones con la edad

«Los mayores tienen múltiples factores que predisponen a la hipotermia. La afectación de la percepción térmica y alteración de la discriminación de la temperatura son frecuentes».

RENÉ DE LAMAR / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Comienzan a bajar las temperaturas y la sensación de frio que con frecuencia tienen las personas mayores aunque estemos en pleno verano se potencia extraordinariamente, por lo que basamos el artículo de hoy sobre tan interesante tema.

Los cambios que el envejecimiento genera sobre las sensaciones térmicas son popularmente conocidos en el día a día y generan interrogantes tanto para adultos mayores como para sus familiares y cuidadores.

La temperatura del organismo presenta un ritmo circadiano, oscilando desde 35,8ºC entre la 2 y las 6 de la madrugada hasta un 37,5ºC entre las 20 y las 23 horas.

La temperatura bucal es un buen indicador de la temperatura corporal central.

Si tienes calor buscas un lugar fresco y si tienes frío buscas un entorno cálido, los seres humanos tenemos una motivación natural para interactuar con nuestro entorno con el objetivo de mantener nuestra temperatura corporal lo más óptima posible dentro de un estrecho margen.

¿En qué consiste la hipotermia?

La hipotermia se produce cuando las pérdidas de calor exceden a la producción, se define como el descenso de temperatura corporal por debajo de 35ºC, pudiendo ser leve entre 32 y 35ºC, moderada entre 28 y 32ºC y grave cuando esta por debajo de 28ºC.

La hipotermia accidental es consecuencia de la exposición directa al frío de una persona previamente sana.

La hipotermia secundaria surge como complicación de una enfermedad general grave y la tasa de mortalidad en estos casos es mucho mayor.

Se estima que la incidencia de hipotermia en la población mayor oscila alrededor del 4% en pacientes hospitalizados en los meses de invierno y en un 10% en los mayores que viven en la comunidad.

¿Cómo se regula la temperatura corporal en condicione normales?

Las fuentes generadoras de calor son las reacciones metabólicas, la actividad muscular, en menor grado la ingesta y la temperatura ambiente.

El calor se pierde del organismo a través de 5 mecanismos:

-Radiación: se estima que entre el 55 al 65 % de la pérdida de calor.

-Conducción: entre el 10 al 15%, aunque este porcentaje es mucho mayor en el agua fría.

-Convección: aumenta con el viento.

-Respiración y evaporación: sobre los que influyen la temperatura y humedad ambientales.

Los mecanismos moderadores son aquellos por los que la persona es capaz de modificar las condiciones de su hábitat para mantenerlo confortable, como pueden ser cambio en la vestimenta, utilizar sistemas de calefacción, aumentar la actividad física cuando sea posible, la ingesta hídrica y alimentaria adecuada a la climatología.

La necesidad de esta regulación esta clara, las células de nuestro cuerpo están diseñadas finamente para mantenerse a una temperatura corporal aproximada de 37ºC, las desviaciones significativas de esta temperatura interfieren con las funciones celulares normales.

Las respuestas humoral y visceromotora se inician subsiguientemente a partir de las neuronas situadas en el área preóptica medial del hipotálamo, las respuestas somáticas motoras o conductuales son iniciadas por las neuronas del área hipotalámica lateral.

La respuesta visceromotora consiste en la constricción de los vasos sanguíneos de la piel y la piloerección conocida popularmente como piel de gallina.

Una respuesta motora somática involuntaria que todos hemos visto consiste en tiritar y la consecuencia lógica es buscar una fuente de calor.

La elevación de la temperatura es detectada por las neuronas sensibles al calor del hipotálamo anterior, en respuesta se enlentece el metabolismo al disminuir la liberación de TSH, la sangre es redirigida a la periferia corporal para dispersar el calor y se inicia la conducta dirigida a buscar la sombra.

En algunos mamíferos una repuesta motora involuntaria es el jadeo, en los seres humanos suele ser el sudor.

Hay señales transportadas en la sangre que motivan la acción de realizar determinados tipos de conductas especificas relacionadas con el control de la temperatura corporal. Ante un descenso de la temperatura, las respuestas del sistema nervioso autónomo consisten en la liberación de noradrenalina, aumento del tono muscular y temblor que incrementan la producción de calor.

El centro termorregulador hipotalámico también envía estímulos a la corteza cerebral para modificar las pautas de conducta básicas, como búsqueda de ambiente y ropa adecuados.

Con la edad se producen alteraciones de estas respuestas fisiológicas ante loscambios de temperatura corporal.

Hay cierto grado de disminución en la sensibilidad de los receptores ante modificaciones de la temperatura ambiental, probable respuesta irregular ante los estímulos por parte del centro termorregulador y sobre todo deficientes sistemas efectores como disminución de la sudoración, las contracciones musculares y la respuesta vasomotora.

También las pautas de conducta en la población mayor pueden verse afectadas por factores como deterioro cognitivo, limitación funcional, pluripatología, polimedicación y falta de soporte social.

Alteraciones metabólicas como el hipotiroidismo, la hipoglucemia, uremia y mal nutrición deben tenerse siempre presentes.

Por último debemos recordar que en pacientes mayores polimedicados ciertos medicamentos pueden generar o favorecer hipotermia como los tan frecuentemente utilizados hipotensores entre otros.

Datos prácticos

Poseemos neuronas a lo largo del encéfalo y la médula espinal que cambian su frecuencia de despolarización en respuesta a pequeños cambios de la temperatura.

Las neuronas más importantes en el control del importante equilibrio del

organismo (homeostasia) con respecto a la temperatura se encuentran agrupadas en una zona del cerebro que es el hipotálamo anterior.

Estas células traducen pequeños cambios de la temperatura de la sangre en las alteraciones clínicas que observamos en el día a día en las personas mayores.

El descenso de la temperatura es detectado por las neuronas sensibles al frio del hipotálamo anterior y en respuesta se libera TSH por la adenohipófisis.

La TSH estimula la liberación de la hormona tiroxina por la glándula tiroides lo que causa un amplio incremento del metabolismo celular.

La presentación clínica de la hipotermia dependerá de la intensidad de la misma y del tiempo de duración por lo se deberá estar siempre alerta en los meses de invierno cuando atendemos a personas mayores.

La prevención de los factores de riesgo y predisponentes de hipotermia asociados a la edad entre los que se encuentra la disminución de la movilidad es fundamental.