Un fotograma de 'Titans'.

'Titans' divierte con una tercera temporada más oscura

Atrás queda el 'reseteo' de la serie en su segunda temporada, recuperando el interesante tono que conseguía en su inicio, con un argumento más oscuro de lo habitual en este tipo de propuestas cuya existencia es una tendencia aparentemente imparable

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Tras una primera temporada interesante y recomendable, y una segunda sesión bastante decepcionante, tediosa y poco reconfortante, de la que únicamente se salvaba la presentación de Superboy, el perro Krypto y poco más, la tercera entrega de 'Titans' recupera el brío, centrando la acción en el personaje de Nightwing, antes Robin, con un acusado lado siniestro a punto de estallar. La producción apadrinada por Netflix vuelve a caminar por las penumbras, como en su primeros capítulos. La oscuridad se apodera de la trama principal y los personajes de DC Comics caminan entre el bien y el mal, mostrando su fragilidad e instintos básicos como la envidia, la cólera o el llanto. Los impulsos primarios vertebran la trama principal, justificando comportamientos irracionales que aportan enjundia a la aventura. El ser humano es proclive a ocultar varias caras y mostrarlas, o no, dependiendo de sus verdaderas motivaciones. La manipulación y el chantaje emocional también están presentes en una tercera entrega que, afortunadamente, retoma el camino abierto en la temporada inicial.

Aunque una serie funcione, siempre hay algún cambio en la producción de la siguiente temporada que pueden afectar al conjunto. Se toman decisiones, algunas sin remedio, que tergiversan el espíritu del planteamiento inicial. Algún actor díscolo, subidas de caché, relevos en la realización, estampidas de guionistas, showrunners cansados, recorte de presupuesto, el dichoso fanservice y las redes sociales… El viraje de la segunda sesión de 'Titans' fue significativa. Partiendo de un producto para un target más juevnil y adulto, en la línea de otras propuestas de DC Comics para la multipantalla, como 'Black Lightning', 'Doom Patrol' o la reciente 'Superman y Lois', la continuación se amansaba y desarrollaba una historia con menos recovecos. Obviaba los hallazgos de la apertura, optando por desnaturalizar la propuesta hasta el punto de casi cargársela. El gran villano de la primera temporada, bastante retorcido, lo liquidaban en el primer capítulo del segundo arco argumental, sin venir casi a cuento y con unos efectos visuales bastante flojos. Personajes que llevaban la pauta, eran desaprovechados, como el Chico Bestia (Ryan Potter), contrapunto cómico que parece haber sido relegado definitivamente a un segundo plano en beneficio de otros roles menos atractivos. Ahora, más claramente, Nightwing (Brenton Thwaites) se lleva la palma y es el centro de atención indiscutible. Su trama es la que mejor avanza y funciona en el desarrollo – a buen ritmo- de los acontecimientos. La aparición de nuevos roles, como el manipulador Espantapájaros, elevan un cruce de historias que se apoya en algunas escenas sumamente violentas, con cubos con abundante sangre y salpicaduras cual cuadro de Pollock. No citamos más nombres, ni el casting ampliado, para evitar grandes spoilers, pero ojo a los neo- bellacos.

Un fotograma de 'Titans'.

Las coreografías de las peleas han mejorado en la tercera entrega de 'Titans' y se nota más mimo en la estética, aunque la manera de vestir y de moverse de Starfire (Anna Diop) sigue siendo rocambolesca. Si en la segunda temporada había fallos inexplicables de guión, en esta ocasión los conflictos están más cuidados, aunque sigue habiendo giros forzados, más digeribles. Empatizar con el supergrupo y sus traumas personales es uno de los logros de una propuesta que comienza con fuerza y carga las tintas en los problemas éticos de Nightwing… y Bruce Wayne, cuyas apariciones son numerosas en comparación a anteriores entregas (exultante Iain Glen, de 'Juego de Tronos', en su papel, por cierto).

Superentrañables

Creados en la década de los 60, los Jóvenes Titanes fueron actualizados en los 80 por el guionista Marv Wolfman y el dibujante George Pérez, en cuya interpretación del grupo se basa esta propuesta de DC/Warner. La primera temporada de 'Titans' gozó de buenas críticas por parte del público desprejuiciado, aunque no faltaron los habituales reproches por parte de algunos fundamentalistas del cómic original, a los que hay que recordar que son dos medios distintos y ninguna obra pertenece en exclusiva a ningún espectador (ni lector). La versión audiovisual en imagen real de la cabecera de DC Comics fue una de las sorpresas del género en 2019, aunque tenía difícil llamar la atención debido al éxito incontestable de 'Teen Titans Go!', versión animada con nota alta de los mismos personajes que cautiva a audiencias de todas las edades y contó con una divertida película estrenada en cines.

Con Gotham como escenario y una colección de entes malvados, la tercera temporada de 'Titans' ofrece diversión a lo largo de 13 intensos episodios de fácil asimilación y aporta más de una sorpresa, como la muerte inesperada de algún miembro de la superfamilia.

Las tres temporadas de 'Titans están disponibles en Netflix.

Vídeo. El tráiler de la tercera temporada de 'Titans'.