Un fotograma de 'La Jedi', el quinto capítulo de la segunda temporada de 'The Mandalorian'.

'The Mandalorian: La Jedi', una carta de amor al primer 'Star Wars'

Las referencias a otros productos del universo de George Lucas, al cine de Kurosawa y al western se multiplican en el capítulo más celebrado hasta la fecha

M. E. GARCÍA

Desde que Disney+ comenzó a emitir 'The Mandalorian' le han llovido las alabanzas. Su aire sesentero, igualita a la trilogía original que dirigió George Lucas, su ambiente a western espacial, a peli de aventuras interestelar y su expansión del mundo de 'La guerra de las galaxias' ha hecho sucumbir a sus encantos hasta a los más desencantados con la última trilogía.

El 'baby yoda' se convirtió en todo un fenómeno desde la primera imagen y conquistó el corazoncito de todos, antes incluso del estreno de la serie y de que se conociera cualquier aspecto de 'The Mandalorian'. Pero hasta él ha padecido su evolución. Su aspecto tierno y un carácter jovial deja entrever una parte no tan amable de su personalidad. Como cualquier niño los caprichos también pueden guiar sus pasos y eso, en un ser tan poderoso, es un aspecto muy a tener en cuenta.

La serie de Jon Favreau ha reconciliado con 'Star Wars' a los fans y ha conseguido algo prácticamente imposible en la era de las redes sociales. El veredicto es unánime: la serie es una maravilla. Todos estos encantos se han exacerbado en 'La Jedi', el quinto capítulo de la segunda temporada pone sobre el tablero el eje central de la mitología de 'Star Wars': la Fuerza y la dicotomía entre el lado de la luz y el lado oscuro. Lo mejor es que aporta nuevos datos y recuerda lo que ya sabemos.

El epiosodio marca, desde el principio, a través de la fotografía un ambiente diferente al del resto de la serie. Los tonos grises y azules dominan el planeta Corvus. Un planeta frío y lúgubre que se vuelve un poco menos frío y un poco menos lúgubre cuando Mando entra en el palacio de la Magistrada o al final del episodio.

Aquí hay spoilers

'The jedi' es un capítulo repleto de referencias a otras películas de la saga y a las series animadas 'The Clone Wars' y 'Rebels' dirigidas por Dave Filoni, encargado también de este capítulo. Filoni se las sabe todas y se nota. Conoce el universo 'Star Wars' como la palma de su mano y juega con los sentimientos de los espectadores de manera magistral. No importa si eres un gran aficionado a la saga o solo lo has visto algo un par de veces en tu vida porque es entretenida. Es un juego mucho más arriesgado del que podría parecer a primera vista, todo el mundo conoce y reconoce en mayor o menor medida a la criatura de George Lucas. Las imágenes de Yoda, Darth Vader, R2D2 y un largo etcétera nos bombardean desde estanterías repletas de juguetes hasta 'memes' que inundan las redes sociales.

Si existe una referencia clara en este episodio esa es al cine de Kurosawa y algunos de sus herederos. Una aldea de Calodan amurallada y con forma de fortaleza es una de esas inspiraciones en el aclamado director japonés. Un lugar similar se puede ver en su película 'Trono de Sangre'. También se parece sospechosamente a la aldea fortaleza de 'La Princesa Mononoke' de Hayao Miyazaki. Por otra parte, la introducción de Ahsoka Tano en la primera escena -así, sin anestesia- recuerda a su vez a la entrada Kylo Ren en 'El ascenso de Skywalker', entre bruma y árboles pelados. Un paisaje árido y desolador.

Los sables de luz blancos de Ahsoka merecerían su propio análisis. Porta dos, uno más largo y otro un poco más corto llamado Shoto Lightsaber para jedis de menor tamaño o para luchar en lugares cerrados. Esto lo toma directamente de la tradición samurái. Estos guerreros japonenses llevaban dos katanas, una más larga para luchar en espacios abiertos y la corta, conocida como wakizashi para lugares en los que sus movimientos se veían más limitados.

La jedi no se hace esperar y aparece con dos sables de luz blanca.

Además, los sables de luz blancos son extremadamente raros ya que para que adquieran ese color necesitan una perla de dragón kryat (el dragón debe ser asesinado y no puede morir de manera natural porque la perla desaparece). Ahsoka se construye sus propios sables láser de hoja blanca un año después del final de las guerras clon usando el cristal Kyber del Inquisidor Imperial Sith Brother, lo que remite a la serie animada. Las hojas son blancas en contraposición al sable oscuro que ahora mismo porta Moff Gideon. Y, al mismo tiempo, deja claro que no obedece a la Orden Jedi y que su fin principal es preservar la paz.

Este tipo de jedis que no se encuentran bajo la tutela y dirección del Consejo Jedi se les llama jedis grises. Puede que alguien argumente que si no están bajo las órdenes del Consejo no son jedis, el caso es que han recibido esa formación y no pertenecen, ni mucho menos al lado oscuro. Se encuentran en un estado intermedio en el que siguen sus propias convicciones. Algo así como un samurái sin señor, un ronin.

Otra arma que aparece en este capítulo y promete ser importante es la l anza de berskar que la Magistrada le ofrece como pago al Mando. No sería de extrañar que fuera capaz de vencer al sable oscuro, que se presume el arma más poderosa de la galaxia. Durante la pelea de Ahsoka con Mando se puede ver como el berskar resiste los envites de las espadas láser ya que es un material creado, precisamente, para luchar contra los jedi en los tiempos en los que mandalorianos y jedis se encontraban en guerra. La lucha acabó convirtiendo Mandalore en un planeta totalmente inhóspito.

Ahsoka Tano entrega la lanza.

A esta guerra entre ambos pueblos hace referencia la Magistrada Morgan Elsbeth -la acriz, Diana Lee Inosanto, por cierto, fue alumna de Bruce Lee y ha desarrollado su carrera como doble de acción-. Aparecen, junto a la Magistrada y al Mando, los Droides Asesinos HK. De este tipo de droides asesinos existen decenas de modelos diferentes y se les ha podido ver en 'The Clone Wars' y en videojuegos como el 'Knights of The Old Republic'.

Al aclarar y ampliar la imagen de las cabezas de los Droides Asesinos HK de la Magistrada Morgan Elsbeth se puede ver que llevan grabado el emblema de la 'Séptima Flota' que estaba comandada por el Gran Almirante Thrawn, un nexo de unión directo con 'Star Wars Rebels' y su final. Del mismo modo Ahsoka pregunta a Morgan por la ubicación del Almirante.

Uno de los droides con el escudo de la séptima flota, también en el detalle.

Uno de los momentos más emotivos del episodio es, sin duda, la conversación telepática entre Ahsoka y 'baby yoda'. De esta manera no solo se puede conocer, por fin, parte del pasado de este personaje, sino también su nombre: 'Grogu'. Gran momento en el que Mando pronuncia su nombre y el niño se gira y le mira. Durante esta misma escena Ahsoka menciona a Yoda como el otro único ser que conoce igual que Grogu -no conoce a Yaddle que también estuvo en el Consejo y el Templo Jedi de Coruscant- y ya para acabar con nuestros sentimientos recuerda, sin nombrarle, a Anakin, su maestro, cuando razona que esos sentimientos de miedo que detecta en Grogu le pueden llevar al lado oscuro. «El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento y el sufrimiento lleva al Lado Oscuro».

Yaddle pertenece a la misma raza que Yoda y Grogu.

Ahsoka recuerda que un joven jedi puede perder los poderes si no los desarrolla, lo cual explicaría, por ejemplo, por qué Leia nunca llegó a ser jedi a pesar de su clara afinidad con la Fuerza. También recalca que para controlar los poderes es necesario el entrenamiento y la disciplina, lo que se podría reconocer como u na puyita a la no-formación de Rey en la última trilogía.

El clímax del capítulo es una ensaladilla de referencias cruzadas. Por una parte, la lucha de Ashoka con Morgana es una mezcla entre 'La princesa Mononoke', en sus primeros compases y ya, una vez se encuentran las dos cara a cara en el jardín es imposible que no venga a la mente la batalla entre la novia y O'Ren Ishii en 'Kill Bill vol. 1' y, por extensión a más Akira Kurosawa y 'Lady Snowblood' de Toshiya Fujita (1973).

La Magistrada y la Jedi se baten en un duelo que recuerda al final de 'Kill Bill vol. 1'.

En paralelo se encuentra el Mando frente a frente con el lugarteniente de la Magistrada. Una escena puro espagueti western. El actor que encarga al guardaespaldas de Morgan es Michael Biehn, conocido por interpretar a Kyle Reese (el padre de John Connor) en Terminator o el Cabo Hicks en Aliens de James Cameron.

Algunos detalles sueltos...

Se puede ver a Morai, esta especie de búho es una hembra de Convor que acompaña, vigila y representa a Ahsoka Tano durante toda su vida y aparece en 'The Clone Wars' y 'Star Wars Rebels'.

Ahsoka con Morai, algo así como su animal espiritual.

Aparece el Gato de Lothal que se ve en 'Star Wars Rebels' y posteriormente en el Episodio 1×04 'Sanctuary' de The Mandalorian.

El planeta Tython, al que envía Ashoka a Grogu y al Mando, apareció previamente en el universo de la saga, en el número 40 del cómic de la 'Doctora Aphra'. Se considera el planeta que acogió el primer templo jedi de la historia.

El planeta Tython.

Durante este capítulo se puede ver al robot que recicla otros droides durante el Episodio VI de la Saga.

Durante el episodio se pueden escuchar temas de la BSO creadas para personajes como Yoda, o Ahsoka.

A Ahsoka se le presuponen 45 años en este capítulo.

Asuntos pendientes

El final de 'La Jedi' deja bastantes cabos sueltos que ya se verá si se resuelven en 'The Mandalorian' o si dan lugar a nuevas series. El número de jedis todavía vivos en esos momentos es escaso, seis o siete si se cuenta a Leia como jedi. El capítulo deja abierta la trama de la búsqueda de Ahsoka ya que el paradero de Almirante Thrawn es un misterio para el espectador, pero no se sabe si la Magistrada responde a su pregunta o no.

Falta saber qué pasa con Boba Fet, que ha pasado de manera fugaz por nuestras pantallas, la trama de Moff Gideon, el Sable Oscuro y los clones negros y qué ha sucedido con Bo-Katan y los otros mandalorianos.

La primera y la segunda temporada de 'The Mandalorian' están disponibles en Disney+.

Vídeo. El tráiler de la segunda temporada.