Un fotograma de 'Territorio Lovecraft'.

'Territorio Lovecraft': el horror del racismo

Es uno de los estrenos del verano, fusión entre terror y ciencia ficción basada en el libro homónimo. J. J. Abrams, Jordan Peele y Misha Green están detrás de esta serie, protagonizada por afroamericanos, que arremete contra el racismo

Borja Crespo
BORJA CRESPO

No ha habido apenas estrenos sonados en época estival en formato serializado, con lo cual 'Territorio Lovecraft' se ha convertido en uno de los títulos más esperados del verano. HBO, plataforma que acoge la propuesta, se ha implicado esta vez en la promoción del producto (no se han mojado tanto como con 'Por H o por B', retrato de una Malasaña distópica, pero se han gastado algo en publicidad, a diferencia de otras novedades de 2020 de notable interés como 'Podría destruirte', la mejor obra del año hasta la fecha). Han aprovechado la coyuntura y los créditos para atraer a los aficionados a la fantasía y el terror, con el aval de nombres de éxito en la producción como J. J. Abrams ('Lost', 'Star Wars') y Jordan Peele, realizador de moda. Yann Demange ('White Boy Rick', '71') firma como director el primer episodio de la serie, el más cuidado en términos presupuestarios. El llamativo capítulo piloto comienza con una introducción con aroma pulp sumamente divertida que da paso a una suerte de 'Green Book', la oscarizada película con Viggo Mortensen, que deviene en 'Abierto hasta el amanecer' en su desenlace, dando un buen puñetazo en la mesa. Engancha al espectador con una sabia mezcla de géneros y temática social, a pesar de que las escenas oscuras que ocurren en el interior de un bosque en el clímax sufran por culpa de la falta de interés del conocido canal por suscripción, que no corrige la calidad de su emisión a pesar de las constantes críticas al respecto por parte de sus usuarios (sonada fue la protesta en redes tras el lanzamiento de un capítulo vital de la última temporada de 'Juego de Tronos', donde los píxeles devoraban la noche).

Jordan Peele llamó la atención gracias al éxito exacerbado de 'Déjame salir' -recaudó más de 100 millones de dólares y apenas costó cuatro-, y la buenas críticas de 'Nosotros (Us)', cuya conclusión es harto discutible. Estrenó online, en YouTube Premium, la serie 'Weird City', una comedia de ciencia-ficción que se mira en 'Black Mirror' empleando cierto tono humorístico, y apadrinó la revisitación de la mítica serie 'The Twilight Zone', apareciendo en cada capítulo emulando a Hitchcock como maestro de ceremonias. En 'Territorio Lovecraft', basada en el libro homónimo de Matt Ruff, también deja su impronta, pero el verdadero talento en la sombra es el de la showrunner Misha Green, reconocida por su trabajo en el aclamado drama histórico 'Underground', quien adapta el material literario pensando en el gran público, añadiéndole buenos ingredientes que enfatizan las virtudes del texto de partida. La historia impredecible transcurre en los años 50, cuando el segregacionismo racial estaba en pleno apogeo en EE UU. El retrato que realiza la serie de estreno de la indeseable situación es sobrio y necesario, especialmente si atendemos a la actualidad, paralelamente al discurso que también aporta la reciente versión televisiva de 'Watchmen' de Damon Lindelof. El racismo es un monstruos terrible, como Cthulhu. Bien lo saben los protagonistas de este relato que comienza como una road movie llena de desagradables sorpresas.

En la boca del miedo

Jonathan Majors, visto en 'Da 5 Blood: Hermanos de armas', encarna con fortuna a Atticus Black, piel angular de 'Territorio Lovecraft'. Su viaje comienza cuando decide buscar a su padre desaparecido –a la postre un encuentro con sus orígenes- junto a su amiga Letitia, interpretada por Jurnee Smollett-Bell, rostro en 'Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn)', y su tío George, a quien aporta simpatía Courtney B. Vance (que aparece en la actual 'Proyecto Power' estrenada directamente en Netflix, otro quiero y no puedo de la plataforma con superpoderes de por medio). En el camino este trío de aventureros por accidente. afroamericanos cruzando la América profunda, se topan con criaturas escalofriantes y el horror del racismo. La verdadera amenaza son los seres humanos irracionales, fanáticos e intolerantes. Misha Green le da la vuelta a Lovecraft a su manera, ya que el popular escritor no era precisamente un ejemplo a seguir ideológicamente. Los magníficos entes terroríficos que describe en sus novelas eran la representación física de sus notables prejuicios, lo que no quita su pericia y genialidad como juntaletras.

Tres fotogramas de la serie.

En la serie acogida por HBO los siniestros demonios son la metáfora perfecta de un odio racial que, desgraciadamente, aún impera en nuestros días, tal y como confirman los telediarios. Al margen de su claro mensaje de fondo, el producto también apuesta por la evasión, ofreciendo al respetable una entretenida fusión entre terror y ciencia-ficción cuya mayor baza es su virtud de no facilitar la predicción a la hora de saber hacia dónde va. No es nada previsible y esquiva obviedades en beneficio del espectador con pedigrí. Estrenada con la cadencia de un capítulo por semana, la serie sorprende hasta el momento planteando una estructura diferente en cada nueva entrega. Además de engendros de cientos de ojos y abominaciones espeluznantes, han hecho acto de presencia una secta enigmática, una hechicera hipnótica, fantasmas del pasado y otros fenómenos extraños. El cóctel misterioso promete no dar respiro. Horror pulp antirracista, con ecos de la magnífica 'En la boca del miedo', de John Carpenter.

'Territorio Lovecraft' está disponible en HBO.

Vídeo.