Captura de 'La Fortuna', de Alejandro Amenábar. / MOVISTAR

Las series no se libran de los prejuicios

Las nominaciones de los premios Forqué y los Feroz se vuelcan con las ficciones de plataformas, pero olvidan las de las cadenas tradicionales

MIKEL LABASTIDA

La relevancia que han tomado las series en el consumo diario y en las conversaciones cotidianas han provocado una mayor atención sobre todo lo que sucede en torno a ellas. Esto tiene mucho que ver con la aparición de plataformas dedicadas únicamente a ello y la intensa promoción que hacen de sus productos. Es una industria que cada vez acumula más seguidores y, por tanto, mueve más dinero, por lo que es lógico esta reciente consideración. Todo se mide por series. Hace unos años los premios que se les concedían a estas obras importaban poco y a pocos, pero ahora no pasan inadvertidos a casi nadie, desplazando a otros que se conceden a películas o discos.

Galardones clásicos como los Forqué, creados por los productores audiovisuales, decidieron hace unos años ampliar sus miras y premiar también producciones televisivas. El debate llegó incluso a los Goya, aunque por el momento estos han mantenido su foco únicamente en el cine. Otros reconocimientos instaurados hace menos tiempo, como los Feroz, que otorgan los periodistas cinematográficos, sí optaron desde su concepción por otorgar estatuillas tanto a series como a películas.

Este interés generalizado y la multiplicación de miradas genera también que las controversias aumenten. Solo hay que ver cómo se reciben, cuando se anuncian, las ternas de candidatos a este tipo de premios, con críticas no solo por las ausencias de algunos títulos, sino por la inclusión de otros. Uno de los reproches más repetidos es el olvido a las series que se emiten en cadenas generalistas, como TVE o Telecinco, y el supuesto mimo con el que se trata a todo lo que sale de nuevos canales como Netflix o HBO.

Un repaso a las candidaturas de los Forqué y los Feroz de este año sí constata, desde luego, que a los miembros de las asociaciones que promueven estos premios les ha gustado poco lo que se emitió en la tele en abierto. En los primeros parten como favoritas 'La Fortuna' y 'Hierro', ambas de Movistar, mientras que en los segundos destacan 'Venga Juan' (de HBO Max) y 'Reyes de la noche' (Movistar). Apuestas como 'Hit', 'El Pueblo' o 'La cocinera de Castamar' no han sido tenidos en cuenta.

Captrua de 'Venga Juan' (de HBO Max) con Javier Cámara. / HBO

«Un premio es un reconocimiento subjetivo. Si te lo dan, das las gracias. Si no, felicitas al ganador y punto. Esta es mi filosofía«, comenta, cuando se le pregunta al respecto, el guionista Javier Olivares, que ha visto como obras como 'El Ministerio del Tiempo' eran reconocidas en estos lares, aunque también se ha ido de vacío con otras ficciones en las que ha estado involucrado. «El debate no debería centrarse en las series o actores finalmente premiados. En un 99% no hay nada que discutir: lo valen. Donde debería centrarse el debate es en las nominaciones, en los finalistas. Ahí es donde se nota una influencia promocional. En premios y en crítica, previamente. Ha habido producciones en abierto, esencialmente de las televisiones públicas, que han pasado injustamente desapercibidas. Y hablo de productos del nivel de 'Nit i dia', 'Malaka', 'El último show' o 'Hit», añade.

A la subjetividad apelan la mayoría de votantes de estos premios. «Somos 230 miembros, cada uno de su padre y su madre», apunta María Guerra, presidenta de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España, para incidir en la diversidad a la hora de votar. «Nosotros intentamos votar obras que tengan un componente arriesgado y eso es más fácil que aparezca en las plataformas. Pero luego hay todo tipo de casos, como 'Paquita Salas', que era de Flooxer, o este año 'Cardo', de Atresplayer. También hemos premiado series que se emitieron en abierto como 'Fariña' o 'El Ministerio del Tiempo'», argumenta la periodista, aunque reconoce cierta inercia a mirar más las plataformas. «Pero creo que es más fuerte la búsqueda del riesgo, no hay ningún ánimo de menospreciar las series en abierto», concluye.

«Mucha tontería»

Debate hay debate, nadie puede dudarlo. «Es verdad que las cadenas generalistas ahora tienen menos producción, ¿pero en qué planeta van a ser mejores 'La Fortuna' o 'El tiempo que te doy' que 'Estoy vivo'?, por ejemplo». Rosa Belmonte, crítica de televisión de Vocento, se moja. «Creo que hay mucha tontería y deslumbramiento por series de las que no nos acordaremos en diez años. ¿Quién demonios se va a acordar de 'Gambito de dama'?», añade.

Apuestas como 'Hit', de RTVE, no han sido tenidas en cuenta. / RTVE

Hace referencia Belmonte, con razón, a esa sensación generalizada -por algunos titulares de prensa- de que las series sean un invento reciente o que cualquier estreno cada semana enseguida se tilda de obra maestra. Posiblemente ambas cuestiones tenga que ver con que el negocio alrededor de las series haya crecido y cuando esto pasa surgen advenedizos y palmeros por todos los lados.

Luego se debe tener en cuenta también el modo en que esta clase de galardones se vota. Hace unos días, a propósito de las nominaciones a los Goya -que también fueron criticadas- un académico, David Pulido, publicó en twitter un hilo en el que se explicaban cuestiones que ayudan a entender los resultados finales, como que es complicado que los votantes vean todo lo que se produce o que sea posible acordarse del trabajo en cada área de cada título. Y, por supuesto, reconocía que las obras con directores o actores muy famosos detrás tiren más. ¿Qué solución se puede poner a esto? «Dedicar tres meses a tiempo completo y remunerado en ver todas las películas, asistir a cursos de asesoramiento sobre disciplinas técnicas y artísticas e invalidar nuestros votos si hemos tenido amistad o relación comercial con cualquier nominado», respondía irónicamente.

Este desajuste entre la atención a productos de teles en abierto o de pago no es patrimonio español. En Estados Unidos es muy habitual que en las entregas de los Emmy o de los Globos de Oro mayoritariamente tengan cabida las producciones de las plataformas. «Allí es peor porque las cadenas generalistas sí siguen teniendo una buena producción de ficción televisiva. Pero las nominaciones de los Emmy (todas) y los Globos son de plataformas», aporta Rosa Belmonte. «Este asunto me parece un factor esencial para estudiar, sumado a otros (nivel del análisis de las series en medios, audiencias, la situación de la ficción en abierto...), cara a entender dónde estamos y hacia dónde vamos o deberíamos ir«, añade Javier Olivares.

Los Forqué se celebrarán el próximo 11 de diciembre. 'Maricón perdido' (de TNT) y la nueva versión de 'Historias para no dormir' (de Prime Video) también pueden arañar algún galardón. Los Feroz se resolverán el 29 de enero. Estos también se han acordado de 'Vida Perfecta' y 'Cardo'. En ninguna de las dos convocatorias tienen presencia clásicos, que siguen contando con el favor de la audiencia, como 'Cuéntame', 'La que se avecina' o 'Amar es para siempre'. Lo nuevo siempre acapara más atención.

Los premios reconfortan, aunque haya quien lo niegue, ponen de nuevo en el escaparate y otorgan relevancia. 2021 está a punto de acabar y todo el mundo quiere trascender, figurar en los palmarés y listas de lo mejor de estos últimos 12 meses. De lo que salga de los Forqué o los Feroz se puede hacer balance de si ha sido o no un buen año, aunque algunos ya pueden valorar. «Ha sido bastante justito. 'Cardo' está muy bien, pero la segunda temporada de 'Hierro' ha sido más floja. Menos mal que nos queda Juan en todas sus versiones», vuelve a mojarse Rosa Belmonte.