Joe Cole, en el centro de la imagen, como Harry Palmer.

El regreso de Harry Palmer

El genial Joe Cole encarna al espía en la serie 'El expediente Ipcress', un papel que ya encarnó Michael Caine en hasta cinco películas

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

Es evidente que la irrupción de las plataformas no ha ido de la mano de nuevas y brillantes ideas. Sí, se produce más que nunca, y sí, a poco que uno escarbe, se pueden encontrar joyas de calado como esa 'Undone', de la que Prime Video acaba de estrenar la segunda temporada, o 'Kidding', la ficción sobre el duelo producida por Showtime y protagonizada por Jim Carrey, que en nuestro país ha emitido Movistar Plus+. Sin embargo, el grueso de la oferta que acaba llegando a las plataformas huele a ya visto, a poco riesgo y, en algunos casos, a una reformulación de las historias que han triunfado décadas atrás.

Lo que pasa es que en algunos casos el esmero y el cariño que rezuman estas propuestas, las convierte en un apetitoso manjar. Es lo que ocurre con 'Harry Palmer: el expediente Ipcress', la nueva ficción que desde la pasada semana emite Movistar Plus+, a razón de un capítulo cada lunes. La serie, estructurada en seis capítulos, supone el regreso de uno de los espías británicos más queridos, con permiso del mismísimo James Bond.

A los más talludos del lugar les sonará su nombre porque Michael Caine ya se puso en la piel de Harry en tres películas 'Ipcress' (1965), 'Funeral en Berlín' (1966) y 'Un cerebro de un billón de dólares' (1967), así como en dos largometrajes para televisión, ajenos ya a las novelas que escribió Len Deighton entre los sesenta y los setenta: 'El expreso de Pekín' (1995) y 'Medianoche en San Petersburgo' (1996).

Porque sí, el retrato de este oficial de inteligencia de clase trabajadora, resolutivo y cínico, se trazó primero en los libros que escribió Deighton, un autor que calza ya 93 años y entre cuyas obras, ademas de las novelas de espionaje por las que se hizo conocido, se encuentran libros de cocina, historia e historia militar. Después de completar el servicio militar en la Royal Air Force, Leighton se graduó en el Royal College of Art en 1955 y se dejó la piel en varios trabajos antes de convertirse en ilustrador de libros y revistas. No en vano, fue el responsable de la primera edición británica de 'En el camino', de Kerouac, en 1957. Unos años más tarde, durante unas largas vacaciones en Francia, Leighton escribió su primera novela, 'El expediente Ipcrees', que se publicó en 1962. Su éxito fue tal que dio pie a otras seis novelas, todas centradas en este atípico espía.

Curiosamente, el protagonista ni siquiera tenía nombre. Aquello era un problema a la hora de abordar su adaptación a la gran pantalla, así que el equipo de producción de las películas se las ingenió para ponerle uno. Optaron por el más mundano y discreto posible, para alejarlo del sonoro Bond de Ian Fleming, que para entonces contaba ya con tres películas de éxito incontestable. Cuenta Caine en sus memorias que el productor Saltzman dio primero con el apellido, Palmer, y después le preguntó al actor: «¿Cuál es el nombre más aburrido que se te ocurre?». Sin dudarlo, Caine contestó que Harry, sin percatarse de que ese era también el nombre del productor. Esa idea del protagonista anónimo dio también pie a una curiosa situación: cuando en 1976 se adaptó 'Spy Story' a la gran pantalla, el personaje cambió su nombre al de Patrick Armstrong. En aquella ocasión Michael Petrovitch se puso en la piel del espía.

Un clásico moderno

Caine es mucho Caine, pero hay que reconocer que John Hodge (guionista de 'Trainspotting' y 'La playa') y James Watkins (creador de 'McMafia'), escritor y director de la ficción, respectivamente, han acertado a la hora de colocar a Joe Cole -dio vida a John Shelby en 'Peaky Blinders' y a Sean Wallace en 'Gangs of London'- en el rol de este sargento británico que, al comienzo de la ficción, es arrestado por trapichear en el mercado negro en Berlín, en plena Guerra Fría. Su mirada resabiada, su rostro frío y ese porte intelectual son sencillamente perfectos para un personaje que hace más uso de su inteligencia que de su fuerza bruta. Tras unos días en prisión, Harry recibe una oferta de William Dalby (Tom Holander), un caballero del servicio de inteligencia inglés. Han secuestrado a un científico nuclear inglés; si logra dar con él, se librará de acabar sus días en una celda.

Arriba, Lucy Boynton, como Jean Courtney; debajo, Joe Cole y Michael Caine.

Con unos diálogos inteligentes y elegantes, donde la ironía, el sarcasmo y la mala baba salpican casi cada línea, y una ambientación estupenda, el primer capítulo de 'Harry Palmer: el expediente Ipcress' entusiasma. Su cuidada y personal fotografía, que apuesta por inclinar la cámara a menudo, buscando encuadres originales, da un toque moderno a un contenido más bien clásico, que se mira en el cine de los años sesenta y setenta. Como en una buena historia de espías e intriga, no faltará tampoco el romance, a juzgar por los primeros tiras y aflojas entre Harry Palmer y Jean Courtney, la espía británica a la que da vida la genial Lucy Boynton.

'Harry Palmer: el expediente Ipcress' se emite en Movistar Plus+.

Vídeo. El tráiler de la serie.