Una imagen promocional de 'Die Hart'.

Quibi: píldoras de diversión de rápido consumo

Quibi ofrece series con capítulos de muy corta duración, para ser vistos fácilmente en dispositivos móviles. Actores de renombre copan los créditos de un oferta que no termina de despegar

Borja Crespo
BORJA CRESPO

No ha llegado a alcanzar todavía la popularidad de otras plataformas de entretenimiento en streaming. Quizás nunca lo consiga, pero Quibi sigue poniendo toda la carne en el asador. Su oferta está pensada para responder a la demanda del espectador multipantalla, acostumbrado a consumir ficción audiovisual de manera fragmentada en diferentes dispositivos de manera inmediata. La iniciativa, impulsada por Jeffrey Katzenberg, fundador de Dreamworks, ha recibido una buena inyección de financiación, pero le está costando despegar y ponerse a la altura de las empresas de la competencia. Su principal reclamo es la oferta de series de rápida y fácil digestión, para ver en el móvil mientras estamos en la sala de espera del médico, esperando al autobús o viajando en el metro. De manera inmediata, moviendo el celular, podemos ver las imágenes en formato vertical u horizontal, al gusto del usuario. Los capítulos disponibles no llegan a diez minutos, son de corta duración, con lo cual se puede ver una temporada del tirón, como si estuviésemos visionando una película despiezada. Entre su amplio menú llama poderosamente la atención la implicación de celebrities y grandes nombres del star system americano en los títulos de crédito de producciones que atienden a todo tipo de formatos, desde la ficción al documental o reality show.

Quibi es la abreviatura de 'Quick Bites', traducible como 'bocados rápidos'. Sus series son píldoras de diversión de rápido consumo y fácil asimilación. Lleva operando desde el pasado abril por estos pagos, con una tarifa plana similar a sus competidores, léase Netflix y otros proyectos de vídeo bajo demanda, aunque por su naturaleza también pretende comerle un poco la tostada a Instagram, pasando por YouTube, Facebook y demás redes sociales. En un principio su contenido no podía consumirse mediante el envío a la televisión desde el móvil, a través del chromecast y demás inventos (incluyendo el servicio de 'screen mirroring'), pero tras unos meses en activo ha decidido abrir la mano, amoldarse más a las costumbres actuales en el consumo de material audiovisual y no capar esta posibilidad, probablemente para no quedarse atrás, aunque pierda personalidad y vaya en contra de su filosofía inicial. El mercado manda y con el objetivo de llegar a un público amplio los proyectos que produce esta nueva plataforma van ligados a rostros populares, famosos del negocio del entertainment que pueden atraer a un target jugoso. 'Die Hart' es uno de sus últimos lanzamientos. El título remite directamente al título en inglés de 'La jungla de cristal', 'Die Hard'. Además utilizan la misma tipografía, aunque no sale Bruce Willis. En su lugar está John Travolta, con la cabeza rasurada como el protagonista de la saga de culto en la actualidad (que no para de colaborar en filmes infumables, por cierto).

Terror y una sex doll

El rol principal de 'Die Hart' lo encarna el cómico Kevin Hart, que presta su apellido al sainete. Tras sus piruetas en el reboot de 'Jumanji' y su secuela, interpreta a un actor de cierto éxito que, harto de ser el eterno secundario y el contrapeso humorístico en las buddy movies en las que participa, decide tomar cartas en el asunto y se apunta a una escuela de especialistas para ser el mejor en las escenas de acción. El tutor, con el semblante de Travolta afeitado, es un tipo que esconde más de un secreto. Cocreada y coescrita por Derek Kolstad, guionista de 'John Wick', dirige el show Eric Appel. Autor de algunos capítulos de 'Silicon Valley' y 'Brooklyn Nine-Nine'. El resultado es una simpática comedia de acción de presupuesto modesto que transcurre prácticamente en un hangar, con algún giro jocoso aunque esperado. También salen Jean Reno y Josh Hartnett.

Vídeo. El tráiler de 'Die Hart'.

Una serie Quibi recomendable al 100% es 'Dummy', interpretada por Anna Kendrick, con su gracejo habitual, mezcla de ingenuidad y picaresca. La actriz, popularizada por la comedia musical 'Dando la nota', hace buen uso de su vis cómica y con su simpatía natural encarna a una novia con el orgullo herido tras descubrir que su pareja mantiene relaciones sexuales con una muñeca a tamaño natural. El juguete erótico en cuestión cobra vida ante sus ojos, le habla y surge entre ellas una excéntrica complicidad que apuntan a un curioso concepto de amistad. La primera temporada de la serie consta de diez episodios que pueden verse de una sentada. Engancha y cuenta con divertidos giros, aunque la sensación final es que no está bien exprimida la premisa de partida. Su temática empoderante ha causado cierta controversia en un sector del gran público. Hay quien se ha ofendido con la visión lúdica del tema. Algunos diálogos no son aptos para mentes bien pensantes, pero no deja de ser una comedia digerible, con menos mala leche de la deseada pero efectiva. La idea parte de una anécdota propia de la creadora, Cody Heller, inspirada por su compañero sentimental Dan Harmon, mente detrás de 'Community' y 'Rick and Morty'.

Sam Raimi, el director de culto, adorado por los aficionados al cine fantástico y de terror, de 'Evil Dead' a sus adaptaciones de 'Spider-Man', pasando por la cinta de culto 'Darkman' y la horripilante, en el buen sentido, 'Arrástrame al infierno', produce '50 States of Fright', una serie de terror por entregas, en la línea de 'Cuentos de ultratumba' y demás antologías. Consta de varios relatos, divididos en dos o tres partes, lo que viene a ser un lote irregular de cortometrajes despedazados, basados en leyendas urbanas que buscan estremecer al espectador con unas gotas de humor negro. Cerrando esta tanda de recomendaciones, 'Flipped' empieza muy bien y ayuda a combatir el tedio, aunque pierda fuelle en su desarrollo. Una pareja se convierte en la sensación de internet, o eso creen, compartiendo sus supuestos conocimientos en renovación de interiores. Al iniciar obras en una vivienda descubren tras sus paredes un montón de dinero que no saben en qué gastárselo. Pero la felicidad se ve truncada cuando una banda de narcotraficantes reclama por la fuerza lo que es suyo. ¿De Quibi es el futuro?

Vídeo. El tráiler de 'Dummy'.