Kate Winslet, en un fotograma de 'Mare of Easttown'.

'Mare of Easttown': una buena serie de personajes, un policiaco corriente

La ficción de HBO destaca en su manera de presentar maternidades poco complacientes

MIKEL LABASTIDA Valencia

'Mare of Easttown' es una estupenda serie de personajes. De algunos. En concreto de tres: Mare Sheehan, una mujer que ha decidido huir hacia delante para superar la muerte de su hijo y el sentido de culpabilidad que le persigue; Helen Fahey, madre la anterior, incapaz de darle consuelo y que ha hecho del humor una herramienta para sobrevivir; y Lori Ross, que trata de todos los modos de evitar que su familia se desmorone (con poco éxito). Sin embargo, 'Mare of Easttown' es un policiaco regular, plagado de tramas incongruentes, de lugares comunes y de decisiones de guion incomprensibles.

Lo que es indiscutible es que se ha convertido en una de las ficciones más comentadas en las últimas semanas. A medida que avanzaban las semanas eran más los adeptos que se enganchaban a este thriller con la intención de conocer quién había matado a Erin McMenamin. En su emisión en Estados Unidos HBO iba sumando espectadores capítulo tras capítulo, confirmando que la opción de no ofrecer todos los episodios a la vez es conveniente según las tramas. En este caso servía para atraer audiencia y para que a lo largo de los días se debatiesen conjeturas sobre el crimen.

Lo mejor que le ha podido pasar a esta producción creada por Brad Ingelsby es contar en su reparto con Kate Winslet, Jean Smart y Julian Nicholson, tres actrices sobresalientes que consiguen emocionar durante todo el relato y presentan diferentes maneras de afrontar maternidades poco complacientes. Porque también de eso -y principalmente- habla esta serie, de lo complicado que es a veces entenderte con tus seres más cercanos, ayudarles, quererles, socorrerles. Y de cómo consigue sobreponerse alguien a una brecha familiar, a una pérdida, a una traición, cuando viene de quien has criado. Hay más madres en esta historia: la que trata de recuperar a su hijo perdido sin haberse sabido salvar ella misma, la que no pierde la esperanza de encontrar a su pequeña desaparecida, la que es demasiado precoz para asumir ciertas responsabilidades… Unas cuantas, no tan bien escritas como las anteriores, ni tan bien interpretadas, ni tan bien resueltas, pero que forman un abanico interesante.

'Mare of Easttown' tiene referentes claros. Bebe de 'True Detective', de 'The Killing' o de 'Happy Valley'. Y eso se deja ver en su estructura, en la construcción de algunas protagonistas, en su ambientación. Todo nos suena de haberlo visto alguna vez y nada desentona demasiado. La venia que se le concede a cada obra de HBO también le ha favorecido. Porque esta plataforma está detrás de productos de misterio especialmente buenos, como 'The Night of' o 'Heridas abiertas', y esta última recoge los frutos de su herencia. Parece tan notable como aquella, pero por desgracia no lo es.

Y no lo es no solo porque tenga un punto de arranque muy manido: el asesinato de una adolescente en un pequeño pueblo en el que todo el mundo parece sospechoso. Para conocer lo que ha ocurrido se pone al frente la policía Mare Sheehan, que se esfuerza en averiguar los detalles y se vuelca en esta labor para no enfrentarse a sus fantasmas. El problema no es ese -todo está inventado- sino cómo avanza esta trama.

Llama la atención especialmente el escaso interés que tienen todos los vecinos en que se resuelvan los crímenes (a la muerte de la chica se suma la desaparición de otras dos muchachas) y la manera en que todos ocultan deliberadamente pruebas (no revelando información relevante, deshaciéndose de objetos como una bicicleta que ayudarían a la investigación), aunque no sean culpables de nada. Y tampoco resulta muy creíble el modo en que finalmente se zanjan asuntos clave: que encuentren casualmente una bolsa de ropa usada por la víctima, que una prostituta decida confesar y nadie sepa por qué no lo ha hecho antes, que un anciano recuerde de repente que le han robado un revólver…

Tres fotogramas de la serie.

Por no hablar de acontecimientos que no aportan nada más que relleno en el metraje final, como el ligue de la hija de Mare o todo lo relacionado con los diarios de la muerta, que su mejor amiga y su exnovio deciden quemar por motivaciones difíciles de comprender.

El quinto episodio es, posiblemente, el mejor de los siete de los que consta la miniserie, gracias sobre todo al trepidante desenlace con el que se resuelve parte del caso. Lástima que luego este hallazgo no tenga nada que ver con el resto del relato y que los dos capítulos restantes no sean tan redondos. El quinto que mencionamos resulta tan notable de nuevo por Winslet y por los matices que concede a su personaje, cómo se destapa ante su compañero (nadie se cree que entre ellos pueda pasar nada de nada), cómo trata de salvar a esas chicas ya que no pudo salvar a su hijo…

Winslet va a obtener unos cuantos premios por esta ficción. Nadie lo duda. Ha dado sentido a cada frase, a cada silencio, a cada mirada perdida. Ha defendido sus arrugas y otras características de su cuerpo para dotar de realismo a su personaje. Qué bien todo con Winslet siempre. Y esperemos que Smart también logre los suyos, por dotar a cada entrega de un toque de humor que hace más llevaderos el resto de dramas. Y Nicholson, que brilla cuando le toca ser secundaria aparentemente irrelevante al principio y cuando al final todas las miradas se vuelven a ella por estar más que implicada en el conflicto. En el modo en que se relacionan ellas está la parte más disfrutable de este relato. En cómo se entienden, se recriminan o se justifican. Y en la manera en que las historias de unas empujan las de las otras. Ahí la serie gana enteros.

Porque al final uno, como espectador, se conmueve mucho más al observar a Mare resolviendo sus propios conflictos, subiendo a ese desván que durante años ha sido territorio prohibido, que mientras saca conclusiones policiacas poco convincentes.

'Mare of Easttown' está disponible en HBO.

Vídeo.