Anna Castillo (Txiki), Joan Amargós (Maxi), Patrick Criado (Txema) y Àlex Monner (Txabi Etxebarrieta) en 'La línea invisible'.

'La línea invisible': cuando ETA empezó a matar

El 8 de abril Movistar Plus estrena 'La línea invisible', una serie con ánimo documental sobre el salto a la violencia de la organización

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

'La línea invisible' toma su título de la frontera que cruzó ETA el 7 de junio de 1968. Ese día, a las cinco y media de la tarde, el guardia civil de Tráfico José Antonio Pardines detuvo a un Seat 850 Coupé en la desviación de la Nacional 1 en el término guipuzcoano de Aduna. El agente pidió el permiso de circulación a los ocupantes del coche y comprobó que el número de bastidor no coincidía. De inmediato, recibió cinco disparos en el torso. «Un guardia civil muerto a tiros en Villabona», titulaba EL CORREO al día siguiente. Y completaba la información: «Uno de los agresores muerto al enfrentarse a la autoridad». Se trataba de Javier 'Txabi' Etxebarrieta, que pocas horas después de vaciar su pistola Astra contra Pardines moría en un enfrentamiento con la Guardia Civil cerca de Tolosa. Fue el primer terrorista en matar y el primero en morir en la historia de ETA, aunque las crónicas de entonces no citan a la organización y simplemente hablan de «malhechores».

Movistar Plus ha adelantado al próximo 8 de abril el estreno de una serie que habla de la ETA que menos conocemos, la de los orígenes. Seis capítulos de 45 minutos (los dos primeros se emitirán en abierto) que su director, Mariano Barroso, ha concebido con un espíritu casi documental y que se detiene en el retrato de dos grandes protagonistas: el etarra 'Txabi' Etxebarrieta y Melitón Manzanas, inspector jefe de la brigada social de Gipuzkoa, notorio torturador y primera víctima de un asesinato premeditado de la organización terrorista el 2 de agosto de 1968, en venganza por la muerte del primero.

Dos actores catalanes en una serie donde se echan de menos más intérpretes vascos dan vida a los hermanos Etxebarrieta. Àlex Monner es 'Txabi', profesor en la universidad a pesar de encontrarse en cuarto de carrera. Un intelectual que no habla euskera, apasionado por las computadoras, poeta aficionado y con don de palabra, que con sus gafas de pasta y su asma no da precisamente el tipo como guerrillero. Enric Auquer, Goya al actor revelación por 'Quien a hierro mata', encarna a su hermano mayor José Antonio Etxebarrieta, de quien mama la ideología y el compromiso. Víctima de una mielitis, el primer abogado que se especializó en defender exclusivamente a presos de ETA animará a su hermano pequeño a hacerse con el mando de la organización.

'La línea invisible' sube muchos puntos cada vez que entra en escena Melitón Manzanas. Antonio de la Torre construye con inteligencia un personaje sagaz y amoral, terriblemente atractivo. Nacido en San Sebastián, Manzanas habla de «nosotros los vascos» en primera persona ante su superior y se ufana de conocer perfectamente a sus compatriotas. Es un sabueso que revisa el Palacio de Ayete en San Sebastián antes de que Franco llegue a veranear. También un burgués con una amante, madre de pelotari, que desciende del palacete donde vive a los calabozos, donde se quita con parsimonia el reloj, los gemelos y la alianza antes de golpear a los detenidos. Con su gabardina y su txapela, De la Torre esquiva la caricatura del villano absoluto y dota de alma a un policía que acabó asesinado ante su mujer y su hija. Todavía no se sabe quién fue el autor de su muerte.

Etxebarrieta renunciará a estudiar en Oxford y a su novia por abrazar la lucha armada. Las anfetaminas y las lecturas de Tolstoi de poco le valdrán cuando apriete el gatillo. En la V Asamblea de la organización se produce el cisma entre quienes siguen creyendo en las huelgas y movilizaciones obreras y la nueva ETA etnicista y partidaria de las armas. De volar con dinamita un monolito a los caídos de la patria pasan a robar bancos. Y hasta colocan un artefacto explosivo en las puertas de EL CORREO tras una leer una información sobre sus hazañas. «Es el periódico de Franco», observa un miembro del comando. «Sí, pero es el que lee todo el mundo», zanja Etxebarrieta.

Pablo Derqui y Antonio de la Torre, el agente Chamorro y el inspector jefe Melitón Manzanas en la serie.

'La línea invisible' demuestra su empaque de producción en la infinidad de localizaciones de la serie, de los bosques bucólicos a una panorámica de la ría de Bilbao que, gracias a la magia digital, vuelve a poblarse con el humo de los Altos Hornos y los barcos de los astilleros. Entre sus asesores figuran el historiador Gaizka Fernández Soldevilla, el antropólogo Paco Etxeberria y el periodista Eugenio Ibarzabal. Quizas estos etarras son demasiado guapos, pero el guion de Alejandro Hernández y Michel Gaztambide dibuja personajes tan interesantes como 'El Inglés' (Asier Etxeandia), uno de los fundadores de ETA, un adinerado 'gentleman' que considera Euskadi «el Israel de Europa, quinientos años sin estado». O el sacerdote que encarna Ramón Barea, representativo de una Iglesia que, según la serie, no solo apoyó a ETA, sino que dio el plácet al derramamiento de sangre.