Una imagen promocional de 'HIT'.

'HIT' viene a abrir los ojos ante el problema de la violencia en el aula

Televisión Española estrena esta nueva ficción de instituto que pone el foco en la violencia, el acoso y bullying como nunca antes lo había hecho una serie en España

ASIER MANRIQUE

'HIT' está protagonizada por Hugo Ibarra Toledo ( Daniel Grao), un famoso pedagogo de métodos poco ortodoxos que es invitado por una vieja conocida, Ester ( Olaya Caldera), para atajar un grave problema de violencia que están viviendo en el instituto que dirige. Allí, reunirá a un grupo de nueve alumnos para resolver un asunto que ha puesto en el foco mediático a este ficticio instituto madrileño.

Si tomamos un diccionario inglés-español, de esos que por lo menos hace diez años seguían en los institutos, veremos que la palabra 'hit' tiene múltiples traducciones posibles. Una sola palabra de tres letras que puede significar «golpe o choque», «acierto o dar en la diana» o «éxito», entre otras traducciones posibles. Curiosamente, la serie que este lunes ha estrenado TVE, 'HIT', cumple estas tres premisas como vamos a ver.

Empecemos por el acierto o dar en la diana. A Televisión Española, como servicio público, le pedimos que produzca series, películas y programas con valor social. Por eso tenemos 'Aquí la tierra', 'Cine de barrio', 'Saber y ganar', 'Cuéntame' o 'El Ministerio del Tiempo', entre otros, porque cumplen esa labor de educar y preservar nuestra cultura que una televisión pública debe cumplir. 'HIT' va más en la sintonía de lo primero, de educar, y lo hace sobre un tema sobre el que se ha escrito muy poco para televisión: la violencia en las aulas. Da en la diana porque desde el primer momento consigue distanciarse de otras series que podrían ser de similar corte como 'Élite', 'Física o química' o 'Merlí', que era quizá la comparación más evidente. En 'HIT' no veremos un retrato de la adolescencia idealizada y color de rosa, esta no es esa serie. En 'HIT' veremos el crudo retrato de un problema que llevan padeciendo los profesores durante muchos años y que no hemos sabido atajar.

Y esto nos lleva a la segunda acepción: el golpe o el choque. La generación que actualmente está en los institutos no se sorprenderá tanto por lo que cuenta 'HIT', pero sí que puede resultar un choque para los que llevamos cierto tiempo sin pisar un aula. En 'HIT' se muestran agresiones, peleas, se cuestiona la autoridad y hasta se incendian coches. Casos aparentemente increíbles que no lo son tanto si uno se para a hablar cinco minutos con los jóvenes que están yendo al instituto en estos momentos. Sí es posible que todo esté un poco exagerado para hacerlo más visual televisivamente, pero no deja de ser un más que fiel reflejo de una realidad que no queremos reconocer. De ahí el golpe que hará que muchos caigan del guindo en esta materia.

Daniel Grao protagoniza 'HIT'.

La serie también es un golpe porque no va a centrar las culpas del comportamiento violento de los jóvenes en excusas maniqueas y trilladas. La problemática de la violencia en el aula tiene más responsables que los propios alumnos. Los padres, los profesores y el propio entorno social de los jóvenes juegan un papel fundamental para alimentar estos comportamientos. Los guionistas de 'HIT' lo saben y ya muestran signos de que la serie no piensa quedarse en la superficie como otras, porque este es un problema global que implica a muchas más personas. Aviso a navegantes: absténganse ofendiditos, porque 'HIT' va a disparar en la diana, y tal vez esto no sea del agrado de quienes han estado muy cómodos mirando para otro lado ante esta realidad. Grupos de Whatsapp de padres, padres consentidores que tapan a sus hijos o profesores con métodos cuestionables, también estáis en la diana de 'HIT'.

Y, finalmente, el éxito. El estreno de 'HIT' vino acompañado por más de un millón y medio de espectadores, buen arranque que veremos cómo evoluciona, ya que el boca-oreja puede jugar muy a su favor. Pero, este no es el éxito que la serie busca, como ha reconocido su creador, Joaquín Oristrell, la intención de 'HIT' está en generar debate. Y para fomentar el debate nada mejor que la carta de presentación de la serie, la conferencia de HIT (Hugo Ibarra Toledo, el acrónimo del nombre del protagonista) nada más empezar el primer capítulo. Una declaración de intenciones por parte de los guionistas que pusieron en duda la cultura de la tolerancia, el futuro que estamos dejando a las nuevas generaciones o el problema con la autoridad. Un pequeño debate que se formó después de que un teléfono sonara en el patio de butacas de la sala de conferencias fue de lo más comentado en el día de ayer. La paradoja de la tolerancia, que nos debe obligar a ser intolerantes con los intolerantes, ya nos deja claro por dónde quiere caminar 'HIT'.

Éxito también porque TVE se desmarca de otras apuestas en lo que a ficción televisiva se refiere. En España no habíamos visto hasta ahora un producto similar a 'HIT'. Nuestras series no se habían adentrado en los institutos de una manera tan cruda y real como lo hace la serie protagonizada por Daniel Grao. Veremos, por fin, la cara opuesta a la pompa y el lujo de 'Élite', y nos acercaremos a la enseñanza de una manera menos idealizada que en 'Merlí'. Porque en esta serie de instituto las relaciones amorosas no son el foco principal, aquí el tema a tratar es qué estamos haciendo mal para que la violencia en las aula vaya a más.

'HIT' ha venido a abrir los ojos y a poner patas arriba la idea preconcebida del instituto como un lugar casi de cuento de hadas. El primer capítulo sentó las bases de una ficción que afronta con valentía una realidad ante la que hemos cerrado los ojos. Habrá que esperar para ver si en los próximos capítulos mantiene el tipo de forma tan acertada como en su primer capítulo, 'La infección'. Lo que está claro es que estamos ante una serie con discurso, actual, diferente y muy necesaria.