Rue, en el primer episodio especial de 'Euphoria'.

'Euphoria': tenemos que hablar más

La serie creada por Sam Levinson ha presentado dos episodios especiales centrados en Rue y Jules

MIKEL LABASTIDA Valencia

Pandemias aparte si hay una enfermedad que afecta al mundo entero en la actualidad es la incomunicación, por más que tengamos a nuestro alcance no pocas herramientas para contactar con quien queramos. Entre otros asuntos 'Euphoria' trata sobre la contradicción que supone que algo así suceda en una sociedad tan globalizada. No es extraño teniendo en cuenta la edad de los protagonistas, ya que este es un mal muy propio de la adolescencia. Aunque no exclusivo. A la espera de la segunda temporada (retrasada como consecuencia de la emergencia sanitaria) HBO ha ofrecido en las últimas semanas d os capítulos especiales de esta serie creada por Sam Levinson, que actúan como bisagra de cara a las próximas entregas y retratan esa dificultad para abrirse en ocasiones con los que tenemos más cerca.

Le sucede a Rue. Le sucede a Jules. Y seguramente les sucederá a muchos espectadores, que se sentirán representados con lo que ven en pantalla. Las dos entregas (la primera se estrenó en diciembre, la segunda, hace unos días) enfrentan a un mismo ejercicio a sus personajes principales, los colocan ante alguien que no forma parte de su día a día para que confiesen y se explayen sobre lo mucho que les cuesta expresar sentimientos, miedos y miserias a sus seres más próximos. Sobre la incapacidad de Rue para explicarle a Jules por qué está tan tocada y cómo influye eso en su forma de querer y quererse. Sobre el temor de Jules para revelarle a Rue lo que le pesan determinados aspectos de su vida a la hora de entablar una relación. Ambas se echan de menos, pero ninguna se atreve a decírselo a la otra. Y nosotros, desde la butaca, miramos impotentes.

'Euphoria' sorprendió en su estreno por su fantástica dirección de arte y su fotografía, sin olvidar un guion sólido que se acercaba a la realidad de los más jóvenes de un modo adulto, algo no tan habitual en este tipo de producciones que suelen pecar de superficiales. La ansiedad, la frustración y la inseguridad forman parte del universo planteado por esta producción narrada con suma crudeza, aunque en ocasiones la música, el maquillaje y el propio montaje nos distraiga y nos impida reconocerlo.

En el primer capítulo volvimos a ver juntas a Rue y Jules, después de que ambas se separarán en una estación de tren en el final de la temporada. Las encontramos en una cama y recordamos por qué es una de las historias de amor más bonitas que nos han contado en la pantalla en los últimos años. Pero enseguida nos obligan a despertar y comprobamos cómo todo está en la mente de Rue. Ella es la protagonista absoluta de un episodio demoledor basado en una conversación entre ella y Alí, su consejero en las reuniones por su adicción a las drogas. El encuentro, en una cafetería hopperiana semivacía en medio de ninguna parte, tiene un efecto catártico en la joven, que aprovecha para reconocerse presa de sus dependencias, pesimista ante un mundo del que no espera nada y traumatizada por algunos acontecimientos como la muerte de su padre. Es Rue en estado puro, abatida por cómo las circunstancias le impiden disfrutar de su amor por Jules y conciliar con una vida sin sobresaltos. Rue se da por vencida y nos deja con pocas esperanzas de que su futuro vaya a ser mejor.

Jules, en el segundo episodio especial de 'Euphoria'.

El segundo episodio va a servir para que conozcamos un poco más a Jules, para que sepamos por qué le causa tanto temor la relación de su expareja con las drogas. Conoceremos a la madre de la chica y descubriremos de qué huía en la primera temporada y por qué no soporta la drogadicción de Rue. La observaremos dudar sobre su feminidad y sobre si realmente quiere completar su transición de género. Es como si necesitásemos este capítulo para entender todas las decisiones y actuación del personaje en los episodios anteriores. Lo consigue en una charla con su psicóloga, que le sirve para verter dudas y encontrar pocas respuestas. Porque tal vez no las haya.

La entrega culmina con el reencuentro de las dos jóvenes, aunque de nuevo por culpa de la incomunicación no se desarrolla como desearíamos. Y uno no sabe a qué atenerse ante lo que puede venir. Tenemos que hablar más…

'Euphoria' ha venido a reivindicarse como la gran obra que es y a dejar claro que no necesita de artificios para deslumbrar. Que con la palabra tiene suficiente. Y con los guiones de Levinson y la actriz Hunter Schufer, que colaboró en los textos de su episodio. Los dos capítulos se articulan como un puente que los espectadores debemos pasar para reencontrarnos con los personajes principales. Ya teníamos ganas de cruzarlo.

'Euphoria' está disponible en HBO.

Vídeo. El tráiler del segundo episodio especial.