David Sainz, a la derecha, comprobando un plano, durante el rodaje de 'Grasa'.

David Sainz: «Me gustaría coquetear pronto con el terror o el thriller»

El creador de la popular webserie 'Malviviendo' presenta un singular late night, 'Parking karaoke', y acaba de estrenar 'Grasa', una nueva propuesta serializada con reparto coral que confirma su efervescente talento

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Cuando todavía no pensaba que iba a poder vivir de lo que le gusta, contar historias, delante y detrás de la cámara, David Sainz (Las Palmas de Gran Canaria, 1983), genio y figura, se rodeó de amigos para pergeñar 'Malviviendo', webserie de cabecera a la hora de hablar del fenómeno en habla hispana. El medio audiovisual evoluciona continuamente con las nuevas tecnologías, cambian los gustos del consumidor y la manera de devorar contenidos. El espectador multipantalla es un hecho y Sainz y su gente siempre están ahí, respondiendo a la demanda con gracia y originalidad. Actor, director, guionista y productor hiperactivo, siempre al pie del cañón con su socia y compañera de vida Teresa Segura, acaban de estrenar en PlayZ una nueva propuesta, divertida y terriblemente actual, 'Grasa', protagonizada por el cómico Kike Pérez, cuyo futuro es exultante. Una semana antes, en el propio canal digital de RTVE, acababa con buena acogida la primera temporada de 'Parking karaoke', un late night muy particular, con colaboraciones estelares como la de David Pareja o Ignatius Farray, presentado por el propio Sainz. Paralelamente, la actividad del creador de 'Mambo' es incansable en las redes sociales, con vídeos personales y directos en Instagram. No hay descanso para este inquieto creador de contenidos con mucho que expresar.

-¿Cuál es tu truco mágico para hacer tantas cosas a la vez?

-Creo que es por el amor enfermizo a mi trabajo y la suerte de dedicarme a algo que en realidad sería mi hobby si mi trabajo hubiera sido otro. En vez de jugar al fútbol o hacer senderismo, dedico mi tiempo libre a trabajar. Mi pareja lo sufre un poco, la verdad.

-Seguro que eres de los que han aprovechado el confinamiento para escribir dos guiones de una película, cinco series, dos libros y 37 canciones…

-Ha pasado algo curioso durante este extraño periplo de tiempo. He estado inventando tonterías todo el confinamiento pero no me he concentrado lo suficiente para avanzar en los guiones que sí tenía que haberme puesto a escribir. Igualmente, sí que ha sido una interesante experiencia creativa esta cuarentena.

-Has estrenado dos proyectos, uno seguido del otro, muy diferentes: 'Parking karaoke' y 'Grasa'. ¿Cambias de chip a la hora de afrontar cada propuesta o trabajas en paralelo?

-'Grasa' se hizo meses antes, pero por el formato se decidió invertir los estrenos. La serie exige mucho más de mí que el programa y no fue posible trabajar en paralelo. Lo bueno es que tuve la suerte de rodearme muy bien y hacer fácil esa transición.

-En tus series es muy importante el elenco, la naturalidad del reparto, generalmente amigos… ¿Pasas de los castings al uso?

-Me gusta que tengas esa percepción porque no es realmente así. A lo largo de todos estos años hemos hecho un par de castings por proyecto y, aunque habitualmente hay caras que se repiten, son hallazgos de casting que, tras un proyecto, se han quedado en nuestra vida. Somos una especie de familia a la que se va sumando gente y para nosotros es tan importante el talento como la química personal a la hora de trabajar.

Kike Álvarez, David Sainz y Pablo Nicasso, durante el rodaje de 'Grasa'.

-Con lo cual, los compañeros de trabajo se convierten en amigos…

-Eso es. Además, sinceramente, es más sencillo trabajar con actores que conoces bien personalmente. Lo que siempre hemos tenido claro es que los que estuvieron con nosotros cuando no teníamos nada, estarían con nosotros cuando fuésemos capaces de pagarles debidamente un sueldo. Tengo claro que si un día tengo la fortuna de trabajar con Luis Tosar en un proyecto, Luis Tosar conocerá a cualquier habitual de Diffferent, nuestra productora, cuando comparta plano con él.

-Suena estupendo, os honra. ¿Cómo planificas un rodaje?

-Como cualquier productora, en realidad. La única diferencia es el presupuesto de cada proyecto. De hecho es Teresa Segura la que comanda la planificación y la que hace que todo vaya encajando debidamente. Tenemos la suerte de que ese cerebro tan lógico maneje el resto de las caóticas cabezas creativas y técnicas de la productora.

-¿Sueles aprovechar cierta improvisación delante y detrás de la cámara?

-Depende mucho del proyecto, de la escena, del actor y del momento que estemos viviendo. Normalmente está todo muy sujeto al guion que estamos siguiendo, pero siempre intentamos que todo sea natural y cómodo para los que lo hacemos y para el que lo vea. Hay momentos en los que no dejo que se salte nadie una coma y momentos en los que la secuencia se ha convertido en otra gracias a una propuesta de última hora. Lo que está claro es que, para mí, este trabajo es un juego en el que participo porque me divierto y creo que esa es la clave de lo que dirijo.

-'Parking karaoke' está grabado en el famoso karaoke de Plaza Mostenses. Por ahí ha pasado casi todo Madrid, sobre todo el mundo de la farándula. ¿Habías estado antes?

-Sí, había estado y había flipado con el garito y su ubicación especial.

-¿Qué cantaste?

-Allí se terminan muchas noches, pero llegas tan alegre y sobrado que no tengo demasiado claro qué obra interpreté… pero sé que no lo hice solo. Soy de esos que van a los karaoke y cantan en grupo, rollo 'El consorcio' en plan hooligan.

-Uno de los puntazos del late night son las intervenciones de Kike Pérez, el actor protagonista de 'Grasa'. ¿Ha nacido una estrella?

-Quizá esté naciendo su fama en la península ibérica y Baleares ahora, pero en Canarias, Kike Pérez lleva ya unos cuantos años revolucionando nuestra comedia y ganándose todos y cada uno de los corazones y las carcajadas insulares. Es el Valerón del humor: inevitablemente destinado a hacer historia.

-En 'Grasa' sigues explotando un sentido del humor muy particular, pero también hay un interesante peso dramático.

-Sí, me hago viejo y tengo ganas de contar otras historias… aunque soy la misma persona al fin y al cabo. Pero tengo muchas ganas de explorar en el curro.

-¿Te planteas algún reto diferente en cada nueva iniciativa?

-Claro. Trabajo con la motivación de ir probando siempre cosas nuevas y que para mí supongan de alguna manera un riesgo a pesar de seguir teniendo una red invisible de seguridad que es mi equipo y mi manera de pensar y hacer lo que hago.

-Dominas perfectamente la comedia, aunque también has tocado otros géneros… ¿Es donde te sientes mejor?

-Pues me siento cómodo en la comedia porque, como dices, es lo que más he practicado. Como espectador también es mi debilidad, pero también lo son el thriller o el terror, con los que me gustaría poder coquetear debidamente pronto.

-¿Cómo manejas tus ideas a la hora de escribir un guión?

-De la forma más natural y orgánica posible. Lo que sí intento es colocarme en el lugar del espectador siempre que puedo, con lo cual siempre termino hablando de lo que me apetece hablar y de lo que me apetecería escuchar...

-¿Qué te queda por explorar en el medio audiovisual?

-Creo que muchísimo. Ojalá tener el tiempo necesario y las oportunidades para explorar todo lo que me gustaría. Pero como te digo, ahora mismo me interesaría mucho trabajar con el terror, aunque tenga que mezclarlo con otros géneros.

-En 'Parking karaoke' has trabajado con Rubén Ontiveros, otra mente inquieta que abrió cierto camino para las webseries con 'Qué vida más triste'. ¿Habéis cerrado un círculo?

-Para mí Rubén es un referente y un maestro. Por suerte, hoy puedo considerarlo mi amigo. Cuando el Terrat me preguntó quién me gustaría que codirigiese conmigo el programa fue el único nombre que solté. Por ganas y por la seguridad que me da tener a alguien como él ayudándome a llevar el timón de un modelo de barco grande al que nunca había subido. Rubén no solo es uno de los mejores guionistas y directores que he visto de cerca, también es una de las mejores personas que he conocido en la vida. Tenerlo en 'Parking karaoke' ha sido clave para que todo saliese sobre ruedas.

Una imagen promocional de 'Parking karaoke'.

-Trabajas habitualmente con Teresa Segura, tu pareja, encargada de la producción. ¿Sois inseparables también artísticamente?

-Teresa es directora de producción de nacimiento. ¿Sabes cuándo hay alguien que nace con un don para jugar al baloncesto y la vida le presenta un balón y una canasta? Eso es lo que ha pasado con ella. Es un referente en Andalucía y tenemos la suerte en Diffferent de que se subiera al proyecto. Además me conoce hoy día mejor que nadie y se ha especializado en gestionar las mareas que salen de mi cabeza. Considero que es la parte lógica y racional que hace que nuestro trabajo exista más allá que en las cabezas de las que las realizamos.

-Estáis acostumbrados a trabajar con presupuestos ajustados...

-Cierto, aún estamos esperando la posibilidad de poder trabajar en algo sin tener que pensar en cómo no reventar el presupuesto. Aun así, hemos ido creciendo a la vez que nuestros presupuestos a lo largo de estos diez años, pero aún somos unos especialistas en presupuestos ajustados. Hay cosas en el aire que pueden ser esos pasos que nos gustaría, y creo que nos tocaría dar, pero siempre hemos tenido la suerte de ser pacientes. Quizá por eso nunca hayamos dado una zancada que nos haya hecho acelerar mucho de repente, pero eso también ha hecho que no nos torciésemos un tobillo.

-Has estado haciendo directos de Instagram todos los días durante el confinamiento. Hay quien se queja de que se ofrezcan contenidos gratis online, no vaya a ser que el público se acostumbre. Habiéndote dado a conocer con 'Malviviendo', ¿qué opinas de esta sensación?

-Creo que cada uno es libre de ofrecer su trabajo de la manera que quiera. No todos tienen la posibilidad de cobrar por un trabajo que nadie sabe que existe y creo que esta situación nos ha igualado mucho a muchos. Para mí, cada uno puede hacer con lo que sabe hacer lo que quiera y nadie tiene derecho a quejarse por algo que no le pertenece. La sociedad ha demostrado que puede acostumbrarse a pagar mensualmente una plataforma de contenidos después de llevar años pirateando gratuitamente todo. Quizá quien tema que el público pueda ver cosas gratis es alguien que no confía demasiado en sus posibilidades.

-Los directos diarios eran conversaciones con amigos.

-Ha sido una excusa para charlar con personas que me caen bien. He hecho otras movidas creativas más complejas que también he ofrecido gratis. En mi canal, porque lo que quiero es hacerlas, quiero que la gente las vea y porque esas movidas son mías.

-Estarás cansado de que te comenten a ver cuándo vas a dirigir una película para el circuito de exhibición convencional, para las salas, aunque ahora tampoco es el momento. Para que te nominen a algún Goya y esas cosas...

-Cuando era más joven sí que tenía ganas de dar ese paso. Hoy me encantaría darlo en algún momento, pero no me obsesiona. Creo que tengo la suerte de hacer lo que me gusta rodeado de amigos y cobrar por ello. Todo lo que venga lo abrazaré, como ya hago hoy con lo que viene. Pero creo que hoy día es más interesante y tiene más salida y recorrido hacer una serie con buen presupuesto en una plataforma.

Vídeo. El primer capítulo de 'Grasa'.

-¿Hacia dónde crees que va el consumo audiovisual con tanto cambio social?

-Creo que internet y las plataformas se han hecho más fuerte todavía tras este confinamiento y que la humanidad se ha acostumbrado rápidamente a la normalidad de su uso y consumo. Además internet sigue abriendo puertas a formatos y maneras nuevas de consumir contenido audiovisual. Creo que internet seguirá comiéndole el terreno a los medios tradicionales hasta que termine por tragárselos. Pero hoy, teniendo en cuenta a la velocidad a la que se mueve todo, no podemos ni imaginar cómo vamos a consumir las series o las películas en 2024.

-Si tuvieses que recomendar a alguien cómo empezar a contar historias con una cámara…

-Lo más interesante, especial, único y poderoso que hay en cada uno de nosotros es el personal punto de vista que nos diferencia del resto y nos iguala con los posibles espectadores. No solo con una cámara, de cualquier forma.

-¿Es difícil separar el creador del actor, el personaje público del director?

-Supongo que para mí siempre ha sido algo natural. Me considero guionista y director. El resto de lo que hago, actuar, cantar o presentar, es porque me divierte y porque tengo la suerte de poder hacerlo.

-¿Qué has visto últimamente que te ha atrapado?

-Ahora estoy flipando fuertemente con 'The Last Dance', porque mi adolescencia está en cada minuto de cada episodio. Durante la cuarentena he visto muchas novedades que me han gustado muchísimo. Sin embargo, debo admitir que también me estoy viendo 'The Office' por cuarta vez.