Natalia Dyer y Charlie Heaton. / efe

«La cuarta temporada de 'Stranger Things' es la más oscura y aterradora»

«Si la primera 'Stranger Things' fue 'Los Goonies', esta nueva entrega es 'Pesadilla en Elm Street'», aseguran los actores Charlie Heaton y Natalia Dyer, que han presentado la ficción en Madrid

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

«No me puedo ni imaginar cómo me voy a sentir cuando rodemos la siguiente temporada y tenga la sensación, en cada escena, de que esto se acaba», confiesa Charlie Heaton (Leeds, 28 años), el actor que da vida a Jonathan en la exitosa 'Stranger Things'. La ficción, ambientada en los ochenta, enfila ya su cuarta y penúltima temporada y lo hace dividida en dos volúmenes. El primero, con siete episodios, llegará a Netflix el 27 de mayo. El segundo, con los dos restantes, se subirá a la plataforma el 1 de julio.

Por eso la presentación de esta nueva entrega, que tuvo lugar ayer en el hotel Rosewood Villa Magna de Madrid, y en la que participaron Heaton y Natalia Dyer (Nashville, 27 años), la actriz que encarna a Nancy, tenía cierto tono de despedida. Algo tímidos, pero encantadores, los dos fueron desgranando los entresijos de una tanda de episodios para la que los hermanos Duffer, creadores de la ficción, se han tomado su tiempo. La pandemia obligó en 2020 a suspender el rodaje –la tercera temporada data de 2019–, pero, lejos de frustrar al equipo, el parón se vio como una oportunidad no solo para refinar las 800 páginas de guion, sino para firmar la entrega «más ambiciosa» de la serie.

«Es difícil hablar del rodaje de esta temporada sin tocar la pandemia», comenta Dyer. «Se ralentizó, pero también es una temporada muy grande, con muchísimas líneas narrativas», afirma la actriz, que se deshace en elogios hacia los creadores, «unos guionistas fantásticos, que siempre consiguen llegar a sitios increíbles». «Todo está escrito -añade Heaton- y nos dejamos llevar por ellos completamente, pero sí que tenemos la libertad durante la interpretación de cambiar cosas porque saben que conocemos a nuestros personajes al dedillo. Al final es un proceso muy colaborativo».

La cuarta temporada de 'Stranger Things' arranca seis meses después de la batalla en el centro comercial de Hawkins. La familia Byers, acompañada por Once, que ha perdido sus poderes, ha abandonado la localidad de Indiana, pero en el pueblo parece que está surgiendo una nueva amenaza sobrenatural. La pandilla de amigos, separada por primera vez, ha madurado –y, en algunos casos, pegado el estirón–, «pero sin perder su esencia», apunta el actor. En el caso de Nancy, dice la actriz que el personaje «ha encontrado más su propia voz y ha aprendido a escuchar a su intuición así que el arco del personaje ha sido un viaje muy agradable a la hora de retratarlo. Creo que tenemos un elenco femenino fantástico, con mujeres fuertes y bien definidas, y es una suerte formar parte de él». En cuanto a Jonathan, ha abandonado Hawkins junto a su familia. «Me separo de mi novia Nancy y tengo cierta sensación de rechazo, pero me encuentro con un nuevo personaje, un amigo que me ayuda a superarlo todo, medicándome, por así decirlo», explica entre risas sobre la afición al cannabis que tiene ahora su personaje. En este sentido, asegura que la llegada de Eduardo Franco al elenco les ha llevado a hacer mucha improvisación. «Nos inventamos algunas escenas e intentamos hacer reír a todo el equipo y lo conseguimos, así que ha sido una experiencia muy buena», comenta.

A juicio de la actriz, la cuarta temporada «es la más oscura y aterradora de todas». A su lado, Heaton lo confirma. «Nos estamos acercando al final y esta temporada empieza a prepararnos, además comienza a dar una explicación a todo lo que ha sucedido en Hawkins a lo largo de las temporadas. Es, con diferencia, la temporada más grande. Todos hemos crecido, los fans, los personajes y la serie». Y pone un ejemplo de lo más esclarecedor: «Si la primera temporada era un gran homenaje a 'Los goonies' o 'Cuenta conmigo', esta se mira más en 'Pesadilla en Elm Street'».

Vídeo. El tráiler de la ficción.

No en vano, Robert Englund, que encarnó a Freddy Krueger en ocho películas y una serie de televisión, tiene un papel en la nueva entrega. «Trabajar con él ha sido increíble», comenta Dyer. «Ha aportado al set una energía superpositiva y, sin querer hacer 'spoiler', hay un momento en el que tiene un monólogo muy sesudo y lo da todo. Fue una masterclass», cuenta la actriz, cuyo personaje, de hecho, se llama como el de la protagonista de la cinta de Wes Craven.

Y aunque el terror sea el ingrediente más potenciado en esta entrega, fantasía, aventuras y humor seguirán formando parte de la explosiva mezcla. Con tantos géneros, a veces en secuencias de apenas dos o tres minutos, ¿cómo logran modular sus interpretaciones? «Tiene gracia que lo digas –responde Heaton–. Justamente esta temporada ha sido el rodaje más desordenado. Rodábamos trozos de distintos episodios, lo cual era un gran reto y un poco confuso porque no recordaba en qué momento se encontraba mi personaje». Dyer va más allá: «Tienes la sensación de estar haciendo un puzle todo el tiempo».

Sus favoritas

De todas las temporadas que han rodado hasta el momento, ambos se quedan con la primera y la última. «Siempre que ruedas algo por primera vez es especial», afirma el actor. Consciente de que en las giras promocionales se abusa de calificar lo último que se ha hecho como lo mejor, Heaton asegura que «la gente se va quedar boquiabierta al verla. Estamos llegando al porqué de todo y eso lo hace más interesante aún», dice este actor inglés que las pasó canutas para aprender a decir 'Nancy' con acento americano.

Cabe pensar que a medida que la serie cosechaba éxitos, la presión por ofrecer un buen producto ha ido creciendo, pero Heaton no lo vive así. «Creo que hablo en nombre de todos cuando digo que tenemos la sensación de haber creado una gran familia y eso ayuda muchísimo a no sentir tanto esa presión y a tener más la sensación de volver a hacer lo que hacíamos en la primera temporada. Ha sido divertido, emocionante y nos hemos sentido seguros en todo momento».