A la protagonista de 'Titane' le implantan de niña una placa de titanio en la cabeza.

'Titane', un nuevo hombre-máquina

La hipnótica cinta de Julia Ducournau ganadora en Cannes es una experiencia desasosegante y abrumadora, que demuestra cómo la directora lleva a su terreno los elementos más perturbadores del cine de género

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Podría pensarse que una película ganadora de la Palma de Oro en Cannes tiene que abordarse desde la solemnidad y la reverencia. Mal haríamos si viésemos 'Titane' de esta manera. La ópera prima de Ducournau, 'Crudo', narraba la historia de una joven vegana que se descubría voraz caníbal. La directora parisina se reveló como una aventajada pupila del primer Cronenberg, capaz de llevar a su terreno los elementos más perturbadores del cine de género y conformar una poética personal.

Vídeo. Tráiler de 'Titane'.

'Titane' provoca risas nerviosas y hace que en ocasiones apartemos la mirada de la pantalla. Su protagonista fornica con un coche y queda embarazada, derramando grasa de su vientre como si estuviera preñada de un nuevo hombre-máquina. También aparece un bombero que se resiste a envejecer inyectándose esteroides en su musculado cuerpo y que acaba adoptando a esta asesina en serie porque ve en ella al hijo que huyó de su lado. 'Titane' contiene imágenes hipnóticas, humor negro, escenas gore y un discurso sobre los géneros, la sexualidad, la maternidad y la paternidad que demuestra que Ducournau es una mujer de su tiempo sin miedo a nada. La entrega de la pareja protagonista, formada por Agathe Rouselle y un impresionante Vincent Lindon, logran que 'Titane' sea una experiencia desasosegante, abrumadora y gozosa. Una de las películas del año.