Tim Roth, en la piel de Neil, en 'Sundown'.

Tim Roth: «Hacer nada es una de las cosas más difíciles para un actor»

El actor estrena este viernes en los cines 'Sundown', del mexicano Michel Franco, un relato incómodo en el que nada es lo que parece

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

Cuenta por videoconferencia Tim Roth (Dulwich, Londres, 61 años) que una de las cosas más complicadas y difíciles para un actor es «hacer nada» y eliminar lo que el público percibe como interpretación. «Por muy cómodo que uno se encuentre ante la cámara, es una presencia que siempre está ahí, es la cuarta pared, y una de las cosas más complicadas es romperla, deshacerse de ella, y conseguir, por ejemplo, que el espectador se siente conmigo en la playa en Acapulco».

Es fundamentalmente lo que logra el británico en 'Sundown', la última película del realizador mexicano Michel Franco, que este viernes llega a las salas de cine. Nada es lo que parece en esta cinta que recoge las vacaciones, a todo trapo, de una pareja británica junto a los hijos, en uno de lo resorts que hay en la paradisíaca Acapulco. Los días de alcohol y esparcimiento se ven interrumpidos repentinamente cuando fallece un ser querido y la familia decide volver a Londres. Todos no, porque Neil, a quien da vida Roth, asegura haberse dejado el pasaporte en el hotel y dice que cogerá el siguiente vuelo.

Lo que sigue es el relato de una persona aparentemente vacía, sin alma ni expresividad alguna y ajena a todo lo que ocurre a su alrededor, que decide beberse los días apostado en uno de los chiringuitos de la playa. Original e intrigante, la película juega al despiste con el espectador, que no deja de hacerse preguntas y conjeturas mientras asiste atónito a cada incómoda decisión del personaje.

Vídeo. El tráiler de 'Sundown'.

¿Le ocurrió lo mismo a Roth mientras leía el guion? «Con Michel nunca sucede de esa manera», explica el actor, que ya había trabajado en 'Chronic' con el realizador mexicano y en '600 millas', de la que Franco es productor. «Michel nunca te va a dar un guion para que lo leas y decidas si haces o no la película», continúa. «Normalmente, el punto de partida es una llamada telefónica en la que te dice que quiere hacer una película sobre determinado tema», relata Roth. Comienza entonces un intercambio creativo, con abundantes conversaciones, donde surgen todo tipo de ideas, hasta que un buen día Franco se aparta de todo y escribe el primer borrador del guion. «Esa primera versión, la destrozamos de nuevo y volvemos a empezar con más intercambios, pero no para ahí. También rodando estamos constantemente cambiando cosas hasta terminar el rodaje. El de Michel es un proceso realmente muy creativo y único», señala el actor.

Desprenderse de las películas

Curiosamente, Roth aún no ha visto la película. «Lo haré. Hay algo muy especial en la manera en la que rueda que me fascina, así que la veré seguro, pero quiero verla de la manera correcta, que es en un cine, con un grupo de extraños en una sala oscura, no en un festival. Estoy seguro de que acabaré sorprendidísimo».

Lo cierto es que el intérprete no es muy dado a verse en la gran pantalla. «Dejé de ver las películas en las que participo hace algún tiempo», cuenta. «A veces haces cosas que piensas que van a ser maravillosas y cuando la película sale, descubres que es la desilusión de tu vida. Otras veces, haces algo que crees que va a ser horrible, y el resultado es maravilloso. Así que nunca sabes qué va a pasar», reflexiona. Con el paso del tiempo, Roth decidió que una vez acabado su trabajo en una producción, la película pasaba a formar parte de los espectadores. «Por mucho que aparezca en la pantalla, ya sea en el cine o la televisión, ya no es parte de mí. Aprendí a desprenderme de ellas y para mí, de alguna manera, es como avanzar», analiza. «Antes solía tomarme como algo muy personal lo que decían sobre mí y me afectaba mucho, ya fuera bueno o malo, así que tomé la decisión de dejar de hacerlo, creo que es mucho más saludable alejarte de la película», dice quien asegura no leer ya críticas sobre su trabajo, «ni buenas ni malas», apostilla. Tampoco leerá este texto, dice entre risas. «De hecho, cuando doy las entrevistas, estoy más interesado en lo que los periodistas tengan que decir de la película que yo, que no la he visto. Además, así son más interesantes las entrevistas porque podemos tener una conversación mucho más amena», concluye divertido.

Vídeo. Un avance de la película.