Jenna Ortega en 'X'.

'X': Terror vintage

La nueva película de Ti West evoca una época, los 70, como 'Licorice Pizza', pero en clave de terror. Es vieja a propósito y luce estupenda

Borja Crespo
BORJA CRESPO

La última propuesta de Ti West, cineasta siempre en el punto de mira de los aficionados al terror - desde que estrenase 'La casa del diablo'-, comienza con una imagen digna de Instagram, tratada con un filtro vintage. El fotograma congelado de una postal rural se muestra en formato cuadrado, como en la popular aplicación, gracias a la disposición del encuadre aprovechando el marco de la puerta del interior de un cobertizo. Este recurso «fordiano» sirve para introducir al espectador en un mundo que evoca el cine de género de los años 70 desde su propia estética.

La cámara se desplaza lentamente al exterior y penetramos en el presente, aunque sea otra época la representada, convenientemente maqueada. 'X', un título contundente, propone un encuentro entre Linda Lovelace y 'La matanza de Texas', como si clásicos del cine de antaño clasificado 'S', en la línea de 'Garganta profunda' o 'El diablo en la señorita Jones', derivasen en un slasher cuidado con mimo para ofrecer un look atractivo para el público actual. La excusa es la llegada de un grupo de jóvenes ingenuos -tres peculiares parejas-, empeñados en rodar una película pornográfica, a una casa de huéspedes perdida en el campo. Quizás no sea el lugar más adecuado. Los dueños de la granja que alquilan la vivienda de madera aislada en el campo no imaginan lo que se cuece a unos metros de su hogar, dulce hogar. Quizás la visita no les haga gracia. Quizás despierte instintos ocultos.

'X', escrita y dirigida por West, más que bregado en la televisión tras la cámara al participar en la realización de series como 'Them' o 'Historias del bucle', no oculta la condición de ejercicio de estilo de su última obra. Más bien, exprime la idea al máximo, en consonancia a su irregular filmografía, en la que ya homenajeó al cine de horror de los 80 con anterioridad. Aquí consigue por fin refinar los tics estéticos de una época, eludiendo un tono de artificialidad extrema. Terror bello, envolvente, retratado con encuadres precisos que remarcan la creciente paranoia que contamina al espectador mientras observa cómo los protagonistas van cayendo en una espiral de violencia inesperada.

Brittany Snow en 'X'.

La película introduce la inquietud poco a poco, a través de bellas estampas de la América profunda, con el empleo poético de la música y un buen uso del zoom como en los 70s, cuando todavía se creía que era posible rodar una peli porno con calidad cinematográfica, mucho antes de que Pornhub existiera y monopolizase un mercado polémico. Cierto estado de incertidumbre se va apoderando del metraje, con una atmósfera sugestiva. Mientras los protagonistas ruedan el filme para adultos (dos strippers, un veterano de Vietnam, un productor salido, un pedante director de cine y su inocente novia), el misterio va invadiendo el entorno paralelamente, con un sagaz empleo del montaje. Tópicos del cine X y del propio cine de terror se fusionan para el deleite del espectador libre de prejuicios, amante del cruce de géneros en busca de nuevas vías de expresión.

Detrás de 'X' está A24, una aplaudida productora estadounidense que se ha convertido en sello de calidad para los defensores de la etiqueta 'de culto'. Figuran en los créditos de 'Midsommar', 'The VVitch' o 'The Florida Project'. Las bellas imágenes retro de 'X', cuyo diseño de sonido está tratado de tal manera que recuerda al pasado, en consonancia con la banda sonora, el vestuario, el arte y los efectos, casan perfectamente con el catálogo de esta exitosa compañía.

Estilosa a rabiar, aparte de ofrecer desnudos y escenas hemoglobínicas propias del género, la película habla de la sensualidad y la pasión, de cómo pueden convertirse en algo enfermizo, del inevitable paso del tiempo y de cómo el deseo se hermana con la muerte cuando un cuchillo clavado en un cuerpo con rabia recuerda a un acto sexual. No faltan elementos punzantes fálicos ni un final acorde a grandes clásicos del horror cinéfilo en esta apuesta insinuante protagonizada por Jenna Ortega ('Scream'), Brittany Snow ('Dando la nota'), Martin Henderson ('Everest'), Kid Cudi ('No mires arriba') y Mia Goth ('El diablo a todas horas').