Anya Taylor-Joy da vida a Illyana Rasputin, alias Magik, en 'Los nuevos mutantes'.

Unos superhéroes de miedo

Por fin ve la luz 'Los Nuevos Mutantes', la película maldita del Universo Marvel, rodada en clave de terror para el público juvenil

Borja Crespo
BORJA CRESPO

'The New Mutants' es la película maldita de Marvel. Marginada del Universo Cinematográfico de los estudios fagocitados por Disney, lleva desde 2017 buscando su lugar (Stan Lee figura en los créditos como productor ejecutivo, antes de su fallecimiento). Por fin ha encontrado un hueco para ver la luz en plena pandemia, cuando el circuito de exhibición tradicional se devana los sesos para atraer al público a la taquilla. Tras varios vaivenes, por fin se ha estrenado, directamente en la cartelera, contra todo pronóstico, enfrentándose a la esperada 'Tenet', promocionada hasta la saciedad.

Una vez vista, no es de extrañar que no supieran qué hacer con ella. No es fácil de publicitar. Es una rara avis frente al resto de adaptaciones de superhéroes a la gran pantalla con el sello de la conocida editorial de cómic. El resultado ya lo avanzaba el primer tráiler del filme, el mismo que sembró la incertidumbre y dio pie a múltiples lecturas, no todas halagüeñas. Efectivamente, la aventura cinematográfica de los Nuevos Mutantes está más cerca de una película de miedo que de cualquier versión de X-Men.

Realizada en clave de terror, con la estructura propia de un blockbuster de género que busca el público juvenil, maneja los lugares comunes del horror con la sinceridad que caracteriza a este tipo de producciones con espíritu de serie B. Aunque maneje un presupuesto holgado -por debajo, no obstante, de las referencias del UCM-, se mira en 'Pesadilla en Elm Street', sobre todo en la tercera entrega de la saga de Freddy Krueger ('Dream Warriors', dirigida por Chuck Russell), y otros títulos en la misma línea que marcaron a una generación.

El lanzamiento más singular del fin de semana se mueve en ciertos parámetros que pueden recordar superficialmente a 'Stranger Thing' y otras series de temática fantástica de actualidad. De hecho, se antoja un buen piloto de presentación de personajes, asentando las bases sobre las cuales construir múltiples aventuras. No es gratuito el guiño a 'Buffy Cazavampiros'. Los protagonistas ven la creación de culto de Joss Whedon, vinculado a las películas de Marvel, varias veces por televisión, con escenas que no están elegidas al azar.

El tono de 'The New Mutants' transita por similares derroteros, con algún giro forzado para que avance la narración que no canta en exceso. Rendida a su público potencial, se deja llevar por la oscuridad estéticamente, en contraposición, una vez más, a su compañeras de sello. Probablemente la compra de Fox por parte de Disney ha dado la puntilla a un proyecto que se sale de la fórmula habitual del actual cine de superhéroes comercial. Llegaron a rodarse nuevas secuencias que finalmente no se han incluido en el último corte, firmado por Josh Boone, responsable del drama adolescente 'Bajo la misma estrella'. Aunque no lo parezca a simple vista, las propuestas juveniles de su cosecha cuentan con puntos en común.

Imagen de 'Los Nuevos Mutantes'.

'The New Mutants', modesta en su hábitat, habla de demonios internos, de nuestros miedos y de cómo enfrentarse a ellos, desde un punto de vista puramente fantástico. Apenas seis actores aparecen en escena, recluidos en una especie de sanatorio donde se abren las puertas del misterio (y el infierno). El filme explota la idea básica de la franquicia mutante, el sentirse diferente, el rechazo a lo distinto. Aquí son un grupo de teenagers con poderes, introvertidos y apesadumbrados, que deben pelear contra sí mismos para afrontar sus traumas. No hay acción en exceso, pero sí resultones efectos visuales.

El artificio es contenido, fluye con loable sencillez, y no faltan los guiños a los fans de los tebeos de partida. Su mayor baza es el reparto, que busca el parecido con las viñetas. En el elenco destaca Anya Taylor-Joy, cuyo rostro enigmático ya es un clásico en el cine de género. La actriz de 'Glass' encarna a Magik, una chica poderosa como ninguna que arrastra temores infantiles. Maisie Williams, encumbrada gracias a su papel de Ayra en 'Juego de Tronos', da vida a Wolfsbane, aka Loba venenosa. Su emotivo trabajo presenta a una superheroína LGTBI+ con absoluta naturalidad (es de agradecer que este hecho no se haya explotado sin criterio en la promoción).

Una pena que las tribulaciones de este excéntrico grupo de mutantes no tengan la misma aceptación que otros títulos taquilleros de la factoría Marvel. Marcan, precisamente, una diferencia de complicada digestión. Es una entretenida película de terror soft que puede asustar a los acérrimos seguidores del trabajo de los Hermanos Russo y sus Vengadores en live action. Por cierto, hay alguna pullita al fanatismo religioso.