Ramón Barea y Alauda Ruiz de Azúa, actor y directora de 'Cinco lobitos'. / Yvonne iturgaiz

«Todos los padres tenemos que lidiar con la culpa»

La directora Alauda Ruiz de Azúa charla con el actor Ramón Barea sobre 'Cinco lobitos', su ópera prima sobre la maternidad que arrasó en el Festival de Málaga

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI Bilbao

Ramón Barea (Bilbao, 1949), tres hijos y cinco nietos, fue un padre farandulero y nómada, que muchas veces ha experimentado la sensación de «deuda y culpabilidad» por no haber estado más en casa. La directora Alauda Ruiz de Azúa (Barakaldo, 1978) tiene un niño de seis años y también «lidia con la culpa» al cuestionarse como madre. De todo ello habla 'Cinco lobitos', su ópera prima protagonizada por Barea, que arrasó en el Festival de Málaga y llega a los cines el 20 de mayo.

La cinta narra las desdichas de una madre primeriza y superada (Laia Costa), que abandona Madrid y regresa al pueblo de la costa vasca donde creció para vivir temporalmente en casa de sus padres (Susi Sánchez y Ramón Barea). Deberá entonces cuidar de su bebé, pero también de sus aitas. Actor y directora charlan en Bilbao sobre las bondades y miserias de la maternidad y el peso de la herencia familiar, el otro gran tema de una de las películas españolas del año.

–¿Han pensado alguna vez qué tipo de padre y madre han sido?

–Ramón Barea: Me he hecho esa reflexión más de una vez. Yo me casé muy joven y tuve a mis hijos muy seguidos; ahora tienen cuarenta y tantos, podían ser casi de mi cuadrilla. Mi amor de adolescencia, que fue la madre de mis hijos, murió después de separarnos. De pronto, ellos se quedaron absolutamente huérfanos, el padre estaba lejos y la madre desapareció. Pude hacer teatro porque mi compañera me brindó esa posibilidad.Tengo una sensación de deuda y culpabilidad. Te preguntas cómo tenía que haber sido y no estoy seguro, porque en toda actividad artística hay una parte de inmolación.

–Alauda Ruiz de Azúa: Yo estoy viviendo esto de hacer malabares. Siempre te estás repensando como padre o como madre, nunca dejas de cuestionarte si podrías hacer las cosas de otra manera. El día a día te come y vas solucionando la semana, el mes... Al final, todos los padres y madres tenemos que lidiar con la culpa. Te escuchaba, Ramón, y pensaba que también hay padres ausentes que trabajan en oficinas, no necesariamente pasa en el mundo artístico. Lo complicado son los rodajes, que son muy absorbentes. Para que fueran compatibles con la conciliación haría falta un dinero que no es factible en una producción independiente española.

–R.B: Yo tuve el apoyo de la abuela y de la guardería del barrio. Y dormía en casa, mi aventura madrileña es muy tardía, mi primera película, 'La fuga de Segovia', la hago con treinta años. Tampoco he sometido a mis hijos a una separación muy radical.

Vídeo. Tráiler de 'Cinco lobitos'.

–A.R.A: En vuestra época no teníais estas conversaciones sobre modelos de familia y conciliación. No se hablaba de depresión postparto, se asumían muchas cosas como algo natural.

–R.B: No hacías previsiones, vivías de alquiler. La vida te iba marcando el camino, yo no era capaz de parar para organizar mi vida. Era como fumar: fumabas y ya está, solo más tarde te planteas por qué cojones lo hacías.

–A.R.A: Fuiste padre muy joven, nosotros lo hemos retrasado mucho. Estos días estamos haciendo muchas proyecciones y el público agradece cosas como ver a una madre que no está a gusto dando el pecho o que el bebé se te caiga. Esa cotidianidad.

«Un abuelo arcaico y machista»

–¿Antes lo tenían más fácil?

– A.R.A: No creo. Vamos reaccionando a los modelos de familias que hemos tenido.

–R.B: Yo lo veo en la compañía joven de Pabellón 6, las nuevas generaciones nacen ya feministas, les parece lo normal. Tú eres un abuelo arcaico, machista y autoritario, que dice tonterías. Yo no nací con esas coordenadas que comparto, me cuesta mucho quitarme todos los errores generacionales que arrastro. Les envidio, pero me asusta cuando esa visión de la vida se utiliza como arma arrojadiza contra las generaciones anteriores.

Laia Costa, Mikel Bustamante y Ramón Barea en 'Cinco lobitos'.

–A.R.A: No es tanto un arma arrojadiza, sino repensarnos desde ahora. En la película hay compasión en el retrato del padre. La madre dice una frase con la que mucha gente se identifica: «Tu aita ha sido un buen padre y un pésimo marido». Define el perfil del hombre de una generación. No es un villano, simplemente no ha tenido las herramientas ni una educación emocional que no se construye de la noche a la mañana.

–Los protagonistas de la película solo podían ser vascos.

–A.R.A: Es curioso, porque la película se ha visto en Berlín, Málaga, Barcelona... Ymucha gente se me ha acercado para decirme: mi madre es igual que Begoña. Sí que hay un carácter contenido, la cosa esta del norte, pero creo que es una dinámica universal.

«El público agradece ver a una madre que no está a gusto dando el pecho o que el bebé se te caiga»

alauda ruiz de azúa

Directora

«Ya les puedes dar las lecciones que quieras que los hijos heredan lo que te han visto hacer»

ramón barea

Actor

–'Cinco lobitos' cuenta que un día nos descubrimos hablando como nuestro padre, aunque no nos guste.

–R.B: Los hijos heredan lo que te han visto hacer, para bien o para mal. Ya les puedes dar las lecciones que quieras, que lo que ven es lo que se les queda.

–A.R.A: Cuando eres padre o madre te das cuenta de cómo marcas afectivamente a una persona, de cómo le puede condicionar. Puedes tener la fantasía de que eres diferente de tus padres, de que puedes escapar de eso. Pero llegará el momento en el que te darás cuenta de que te pareces a ellos. Es muy difícil escapar de la familia. Con el tiempo, entiendes que cuando te decían que fueras fuerte era una muestra de cariño.

–Ramón, ¿qué consejo le ha dado a Alauda?

–R.B: Yo me encontré con un ser humano antes que con una directora de cine, alguien con una sensibilidad que me hablaba de la familia. El primer encuentro se pareció a esta conversación, no hablamos de cine, sino de la vida. Yo soy muy obediente y traté de ser cómplice. Después, cuando he visto la peli he descubierto cosas de las que no era consciente cuando la rodaba. Esta película tiene una sensiblidad muy especial.

–A.R.A: Fuiste muy generoso desde el principio, Ramón. He aprendido de ti lo importante, que es mirar con humanidad y compasión a los personajes. Intentar entenderlos. Y estar abierto a cosas que pasaban en el rodaje.