El comisario Gordon y Batman, en una de sus pesquisas.

La nueva película de Batman se funde con el género policiaco

Robert Pattinson se pone en la piel del hombre murciélago en 'The Batman', una largometraje detectivesco, con aires de 'Seven', lastrado por sus casi tres horas de duración

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

Cuando comenzaron a desvelarse los personajes que saldrían en 'The Batman', muchos nos temimos que no habría hueco para todos ellos en la pantalla. Al fin y al cabo, si tienes a Enigma, el Pingüino, Catwoman o Carmine Falcone entre el elenco de una película, ¿cómo equilibras su presencia en escena? No contábamos con la 'astucia' de Matt Reeves, artífice de 'Monstruoso' o la versión estadounidense de 'Déjame entrar', que se ha cascado aquí una cinta de, atención, 2 horas y 55 minutos. No me explayaré en lo importante que es echar mano de la tijera en la sala de montaje y aliviar el exceso de metraje en pos de la agilidad y el dinamismo, pero está claro que uno de los grandes problemas de este 'reboot' del hombre murciélago está en la falta de ritmo y en la excesiva frecuencia con la que se repiten ciertas secuencias y escenarios.

Y eso que a 'The Batman' le viene bien un tempo lento y reflexivo porque la de Reeves no es una película de superhéroes al uso. Sí, hay tres o cuatro escenas de acción, una de ellas bastante espectacular, combates de golpe seco y contundente, marca del millonario de la máscara, y hasta una persecución entre coches tan vertiginosa como caótica, merced a una cámara a ras de suelo que hace que uno se aferre a la butaca aunque no entienda gran parte de lo que está sucediendo en la pantalla. Pero la cinta es más bien un relato policíaco y de género negro, que hace honor a los orígenes del personaje al que siempre apodaron como 'el mejor detective del mundo', aunque esa habilidad para resolver misterios haya ido diluyéndose con el paso del tiempo.

Aquí la trama principal descansa sobre una ola de asesinatos en un momento convulso en Gotham, donde el caos y la violencia parecen haberse adueñado de las calles de una ciudad que se prepara para las próximas elecciones a la Alcaldía. No en vano, el primero de los muertos es el actual alcalde, candidato a renovar el cargo. Con una puesta en escena que recuerda a títulos como 'Seven' o 'Saw', Batman, con la inestimable ayuda del comisario Gordon, tratará de resolver los intrincados acertijos que Enigma ha ido colocando en cada escena del crimen, donde siempre hay una carta dirigida al hombre murciélago. Los planes del villano principal de la película pronto se cruzarán con los de algunos capos del crimen organizado de la ciudad como el Pingüino, Carmine Falcone o la ladrona Catwoman.

Es todo un acierto, pues acaba con las grandes batallas épicas y los apocalipsis a los que las películas de Marvel y DC nos han acostumbrado en los últimos años y supone un soplo de aire fresco, aunque no salga siempre bien parada, al lograr tomarse en serio sin caer en el ridículo, a excepción del último tramo de la película.

Un fotograma de 'The Batman'.

En este sentido, la Gotham de 'The Batman', levantada sobre una Chicago algo transformada, vuelve a verse real, física, lluviosa, oscura y amenazante. El chroma que acompaña a este tipo de estrenos y que a menudo deja una pátina de irrealidad se usa aquí lo justo. Y toda esa atmósfera triste repercute para bien en un largometraje que, demasiado poco a poco, va desgranando todo lo que tiene que decir, tocando los temas habituales del género negro -el poder, la corrupción, los sobornos, el narcotráfico, la mafia...- a fuerza interrogatorios, autopsias, peleas y hallazgos que nos van acercando a la resolución de una trama no tan compleja. Por el camino se tocan otros temas como el peligro de los populismos, la propia identidad, la explotación sexual, las pesadas cargas del pasado o la toxicidad de las redes sociales.

La gran duda que sobrevolaba la producción era si Robert Pattinson iba a dar la talla y si bien funciona en las secuencias de acción, pierde intensidad cuando se pone en la piel de Bruce Wayne -el flequillo emo no ayuda-. Por suerte, esta película va más de Batman que de la persona que se esconde tras él.

Vídeo. El tráiler de 'The Batman'.