Susan Hayword, en una imagen promocional.

Susan Hayward, una pelirroja incendiaria

Pasó de ser la mujer decidida y agresiva que rivalizaba con las protagonistas de las películas por conseguir el amor del galán de turno a convertirse en una intérprete de una enorme vena dramática

Boquerini .
BOQUERINI .

Pasó de ser la mujer decidida y agresiva que rivalizaba con las protagonistas de las películas por conseguir el amor del galán de turno a convertirse en una mujer de una enorme vena dramática que afrontaba con determinación su trágico destino. Susan Hayward, conocida en el Hollywood en el que el 'star system' daba sus últimos estertores como «la pelirroja incendiaria», había nacido en Brooklyn (Nueva York) el 30 de junio de 1919 con el nombre de fue Edythe Marrenner Pearson, su ascenso a la fama fue lento y en ocasiones penoso.

Fue descubierta por George Cukor cuando trabajaba como modelo fotográfico. En 1937 se instala en Hollywood buscando conseguir el papel de Scarlett O'Hara en 'Lo que el viento se llevó'. Su nombre artístico fue elegido por su representante porque «sonaba parecido» al de Rita Hayworth y la sonoridad le dotaba de una cierta asociación. A pesar de no haber sido elegida para encarnar Scarlett O'Hara, Hayward encontró trabajo al interpretar pequeños papeles durante siete años, hasta que es reclamada para el filme 'Beau Geste' junto a Gary Cooper, película que la catapultó al éxito.

Durante la 2ª Guerra Mundial, interpretó dos papeles femeninos estelares al lado de John Wayne en 'Piratas del mar Caribe' (1942) y en 'The Fighting Seabees' (1944). Una vez concluido el conflicto bélico, se estableció ella misma como una de las damas actrices principales de Hollywood, en películas tales como: 'Tulsa, ciudad de lucha', 'Odio entre hermanos', 'David and Bathsheba', 'Con una canción en mi corazón' o 'Las nieves del Kilimanjaro'.

En 1947, recibió su primera nominación al Oscar por su papel de cantante alcohólica de club nocturno en el filme 'Una mujer destruida'. La película cambia la percepción de los espectadores sobre ella pasando de ser la pelirroja que intenta disputar a las protagonistas el amor del galán, a ser una «fajadora», denominada como «la mejor sparring de Hollywood» o «la primera masoquista de la pantalla», por sus personajes de sufridora. Son los años es aclamada por sus interpretaciones dramáticas como la melancólica esposa del presidente Andrew Jackson dentro de la película 'La dama marcada' (1953), la actriz alcohólica Lillian Roth, en 'Mañana lloraré' (1955), basado en la autobiografía de la actriz, y la historia real Barbara Graham, una famosa asesina condenada a muerte en el filme '¡Quiero vivir!' (1958), personaje por el que ganó el Oscar a la Actriz. También recibió múltiples elogios por su interpretación en Las Vegas de la obra 'Mame', pero abandonó la producción porque no se sintió preparada para cubrir los requisitos del papel, por cuanto su voz no valía para cantar. Siempre lamentó profundamente el no haber realizado un curso de canto que le hubiera permitido continuar con el papel.

Susan Hayward continuó actuando en los años 1960 y 1970 ('El tercer hombre era mujer', 'Horas robadas', 'El valle de las muñecas', 'Mujeres en Venecia', y fue al principio de esta última década, cuando le fue diagnosticado un cáncer cerebral.

Su último papel fue el de la Doctora Maggie Cole en el drama adaptado a la televisión 'Say Goodbye, Maggie Cole' (el filme fue planeado como piloto de una serie televisiva, pero debido al diagnóstico de cáncer que la actriz recibió, se canceló el proyecto). La última aparición pública fue en 1974 al participar como presentadora del premio a la mejor actriz, durante la entrega de los premios Oscar. En la ceremonia, ya muy enferma, fue auxiliada por Charlton Heston. Hayward afirmaría posteriormente «es la última vez que lo hago».

Susan Hayward murió a los 57 años el 14 marzo de 1975, a causa de complicaciones de una neumonía relacionada con su cáncer cerebral, habiendo superado las expectativas de vida que los médicos le habían pronosticado. Fue sepultada cerca de su segundo y último esposo, Eaton Chalkley, con quien se había convertido al catolicismo, en Carrollton, Georgia. Le sobrevivieron sus dos hijos. Chalkley fue en todos los sentidos el amor de su vida, y habían vivido felizmente juntos en Carrollton hasta la muerte de Eaton acaecida en 1966. En diciembre de 1964, fue bautizada como católica en Pittsburgh por un sacerdote al que había conocido en China haciéndole prometer que si se convertía a la religión católica, él debería bautizarla.

Existen muchas sospechas de que el cáncer que Hayward desarrolló fue el resultado de haberse visto expuesta a residuos nucleares durante la filmación del malogrado filme 'El conquistador de Mongolia', rodado en las proximidades de St. George, en el desierto de Utah. Durante 13 semanas de filmación en el verano del 55, el reparto y el equipo fílmico estuvieron expuestos y contaminados con polvo radiactivo residual de dos ensayos nucleares de marzo y mayo de 1955.