Jared Leto en 'Morbius'.

Jared Leto: «He pesado 140 y 50 kilos por exigencias del guion»

El actor se divierte metiéndose en la piel de un vampiro en 'Morbius', un nueva entrega de la factoría Marvel: «Intentar agradar a alguien es una pérdida de tiempo», asegura

MARÍA ESTÉVEZ Los Ángeles

Jared Leto (Louisiana, 1971) se inspira en los vampiros para crear el personaje de Morbius en el último episodio del universo Marvel. El filme cuenta la historia de un bioquímico llamado Michael Morbius, que accidentalmente se infecta con una forma de vampirismo mientras intenta curarse de una rara enfermedad de la sangre. Dirigido por Daniel Espinosa, el filme se estrena el 1 de abril tras varios años de retrasos obligados por la pandemia. Tras desaparecer en personajes reales como Paolo Gucci en 'La casa Gucci' y en el de Adam Neumann en la serie 'WeCrashed', recién estrenada en la plataforma de Apple+, Leto regresa al género de los superhéroes con un papel que le exigió transformarse en un vampiro. 'Morbius' es el spin-off de 'Spider-Man', aunque nadie ha revelado si los personajes se encontrarán en una futura película de la saga. De momento, Leto se ha comprometido a producir y protagonizar una nueva cinta de 'Tron'.

-¿Le gusta el imaginario de los vampiros?

-Me encanta. Los vampiros son unas de las criaturas más grandes del cine. He estado fascinado con ellos desde mi infancia. Desde que vi la película muda 'Nosferatu', que cumple cien años, siempre me han gustado los vampiros. Desde las novelas de Anne Rice hasta Drácula o 'El ansia', con David Bowie. Para mí, hay algo icónico en la oportunidad de convertirme en este tipo de criatura. Es uno de los papeles que quieres interpretar porque puedes darle un giro diferente, personal. Cuando elegí este proyecto lo hice dejándome llevar por mi voz interior, no por un deseo febril de convertirme en vampiro. Como artista me interesa explorar todos los rincones de la humanidad, entender qué nos mueve a la hora de tomar decisiones.

Vídeo. Tráiler de 'Morbius'.

-Para interpretar a Paolo Gucci tuvo que subir de peso y en este papel tuvo que perderlo.

-Sí. He pesado 140 kilos y he pesado 50 kilos por exigencias del guion. Lo he hecho todo, pero no creo que vuelva a subir de peso. El personaje de Paolo fue muy traumático. No quiero volver a comer así nunca. Esos atracones de comida basura te dejan agotado.

-De interpretar a Paolo Gucci saltó a la serie 'WeCrashed', donde da vida al empresario israelí Adam Neumann. ¿Le gustan los personajes basados en personas reales?

-Me gustan los personajes diferentes. Neumann es fascinante porque tiene una forma de hablar muy particular y una actitud directa y valiente ante la vida. Entiendo la fascinación que provoca, porque yo fui el primero que quedó prendado de su vida. Cuando interpretas a una persona real, tienes la responsabilidad de hacerlo con veracidad, sin colorear demasiado. Nunca vas a ser esa persona, va a ser tu visión, pero esperas capturar su espíritu y su esencia. No me preocupa agradar a nadie, eso es una pérdida de tiempo. Examino sus triunfos y sus errores, tratando de conseguir una exploración crítica sobre ellos.

-Prefiere un antihéroe como Morbius.

-Es un papel delicioso porque me ha llevado a los rincones más oscuros del universo. Paolo Gucci requería horas de maquillaje, ponerme pelucas, prostéticos, cambiar mi acento. Con Morbius me puedo exceder de otra manera porque no tiene límites. Me encanta sumergirme y comprometerme con los personajes que interpreto sin importarme el peso, el acento o las horas de trabajo en el rodaje.

Jared Leto en el estreno en Madrid de 'Morbius'.

-Este personaje es otro de sus villanos siniestros.

-Inicialmente, dudé. Luego pensé que podía dar una visión diferente de los vampiros y decidí entrevistarme con el director, Daniel Espinosa, para saber cuál era su intención. Siempre merece la pena correr riesgos con personajes que provocan al público, además, no voy a negar que tenía interés en trabajar junto a este equipo.

-¿Le gusta aterrorizar a su público?

-Es lo que más me costó del personaje. Desde el momento en que abre la boca, quería que el espectador sintiera miedo. No buscaba una voz profunda, sino provocar angustia con rotundidad y suavidad, ambiguamente.

-¿No teme que su versatilidad acabe volviéndose en su contra?

-Lo he hecho muchas veces y no me lo tomo a la ligera. Cuando te comprometes físicamente con un personaje, puedes provocar que el personaje surja desde dentro. Me desvío de mi camino para convencer a otros actores de que no lo hagan cuando me llaman para pedirme consejo. No creo que lo vuelva a hacer porque cada vez es más difícil, aunque siempre digo que no lo vuelvo a hacer y termino haciéndolo de nuevo.

-Se prepara al máximo y se queda viviendo dentro del papel durante meses.

R: Mi reputación se ha exagerado. Me he divertido mucho creando este personaje porque me ha permitido trabajar y entender la interpretación desde otro punto de vista con las nuevas tecnologías digitales. Soy así, me gusta crear personajes y aprender nuevos puntos de vista. La magia ocurre antes de entrar al plató, en el trabajo inmersivo que me permite llegar preparado al rodaje. Disfruto con el desafío más allá de lo razonable.

Una imagen de 'Morbius'.

-Es habitual escuchar a los actores diciendo que intentan encontrar empatía hacia sus personajes. ¿Busca lo mismo con un papel cómo Morbius?

-El mundo está lleno de posibilidades, lleno de potencial, lleno de promesas. Eso es hermoso. Cuando tienes un papel colorido lo salpicas de emociones extraordinarias y la empatía eventualmente surge.

-¿Le molestan las críticas? Este año estuvo nominado a los Razzie, que premian los peores trabajos.

-No me preocupo demasiado por gustar, me parece una pérdida de tiempo. Yo no considero que uno tenga éxito o que fracase escuchando las voces de otros. Este es un trabajo subjetivo, la esencia siempre será el trabajo bien preparado y eso nadie lo puede cuestionar.

-Se identifica con Morbius.

-Puede ser un loco y yo también puedo serlo. Él puede ser un tipo tranquilo y yo puedo ser un tipo tranquilo. Soy artista y lo que deseo es cumplir mis sueños.