Ethan Hawke es el rey Aurvandil en 'El Hombre del Norte'.

'El Hombre del Norte': épica vikinga

El honor y la justicia son las motivaciones principales de una historia de venganza dirigida por Robert Eggers, visualmente portentosa y menos comercial de lo que parece en su promoción

Borja Crespo
BORJA CRESPO

'El Hombre del Norte' es una de las películas más esperadas del año. Estrenada hace una semana en algunos mercados internacionales, las cifras de recaudación no han acompañado al 'hype', léase expectativas sobredimensionadas, pero a quien sigue la carrera del sugerente Robert Eggers no debe asustarle. De cara a la taquilla, su mirada autoral es incontestable, para bien o para mal, con lo cual resulta ingenuo esperar un blockbuster al uso, a pesar de la temática, aparentemente comercial. Se dio a conocer con la estimulante 'The VVitch', un inquietante drama rural con toques fantásticos que se quiso vender como cine de terror puro y duro.

Vídeo. Tráiler de 'El Hombre del Norte'.

Continuó con 'El faro', horror existencial disfrazado de otra cosa en la campaña promocional. Era de esperar, por tanto, la desconcertante acogida de su última pieza, ya de culto antes de visitar la cartelera. Mientras siguen las cábalas sobre su posible debacle económica, que no creativa -ha costado cerca de 90 millones de dólares, muy por encima de las anteriores propuestas de su director-, con el circuito de exhibición de EE UU en la diana, toca reivindicar a estas alturas ese cine que se estrella contra el gran público pero hace historia. Grandes obras maestras del séptimo arte así lo certifican.

Podemos entender 'El Hombre del Norte' como el 'Valhalla Rising' de Eggers. Si el telúrico filme de Nicolas Winding Refn es incapaz de dejar a nadie indiferente, porque su apariencia inicial se rompe en mil pedazos y ofrece al espectador transitar por otros cauces más sorprendentes, lo nuevo del audaz artífice de 'El faro' apuesta igualmente por la atmósfera y el poderío visual, en detrimento de una historia lineal de fácil digestión. Hay escenas de acción brutales, lo que puede dar lugar a engaño en el tráiler -no es 'Vikingos'-, pero también diálogos que buscan cierta transcendencia, quizás sin necesitarla.

Alexander Skarsgard en 'El Hombre del Norte'.

La venganza es el motor de un relato sangriento situado en Islandia, en el siglo X. Un príncipe nórdico, al que pone rostro -y músculos- Alexander Skarsgård, regresa a su tierra natal para enmendar el honor de sus ancestros. No se necesita nada más para ofrecer un espectáculo que huye conscientemente de tópicos sobre la cultura vikinga y el propio género. Nicole Kidman, Claes Bang, Anya Taylor-Joy, Ethan Hawke, Willem Dafoe y Björk completan el reparto principal.

Las referencias artísticas y el exceso como recurso expresivo mayúsculo están presentes en 'El hombre del norte', acorde a los intereses de Eggers, que ya dejó claros sus postulados en la exquisita 'The VVitch'. De nuevo penetrar en las fauces de un filme de su cosecha, sin prejuicios, se antoja vital para dejarse hipnotizar por su planteamiento y verse envuelto por su sombría atmósfera. El público sentado en su butaca es testigo de una película sensorial, que huye de lo obvio, con todo lo que ello significa de cara a la venta de entradas.